Archivos para noviembre, 2010

Puede que el de atrás sea él, puede que sea Saavedra.

Hoy toca recordar a un regio de corazón, un jugador que a pesar de su origen y su trayectoria como tigre, vivió sus mejores momentos vistiendo la rayada de Necaxa. El Popeye, como se le conocía, encontró en la media cancha y la delantera el lugar por el que luchó toda su carrera, pocas veces titular indiscutible, se las ingenió para hacerse de una larga vida de futbolista y de vez en cuando marcar un gol importante. Con ustedes el hombre que lucía un curioso bigote estilo Ringo Starr y una china cabellera indescriptible, aún más estrafalaria: Edgar David Oliva Medina El Popeye.

¿Quién era? Un atacante oriundo de Monterrey, que estuvo en activo durante los noventas y principios de la siguiente década.

¿Porqué se le recuerda? Por sus característico vello facial, por su apodo y por ser el revulsivo en la banca que entraba con grandes esperanzas.

¿Cómo fue su carrera? La empezó en las fuerzas básicas y juveniles de los Tigres en Monterrey, su debut profesional lo hizo para los Tigrillos de la UANL en la tercera división, a principios de los noventas. Allá llegó a la titularidad y en la campaña 93/94 ganó la final por el ascenso a Segunda División contra Coacalco, anotando en el partido de vuelta. Para la 95/96, con el mismo equipo, ascendió a la Primera A, esta vez ganando la final contra el Tapatío. En el Verano ’98 y con el mismo club, que ahora se hacía llamar la U de Nuevo León, colaboró para ganar la final a Zacatepec y jugarse el ascenso a la máxima categoría contra Pachuca, el cual perdieron por poco.

Aunque en torneos anteriores ya había alternado y jugado varios partidos con el primer equipo de Tigres, su esfuerzo en aquella campaña le valió que los directivos de Necaxa se fijaran en él y para el Invierno ’98 ya era rayo. Ese mismo torneo se ganó minutos y se coronó campeón contra Chivas, jugando 7 minutos de la ida. Para el Invierno ’99 jugó su mejor torneo y apareció en todos los partidos del equipo, luego jugó el Verano ’00 con menor regularidad y al acabar regresó a Tigres, como refuerzo de primera división. Aquel estatus no le duró mucho y luego de dos torneos salió de planes, por lo que para el Invierno ’01 probó suerte en Puebla.

Con la franja jugó poco más pero no se consolidó, así que fue enviado de vuelta a Coyotes de Saltillo, luego se probó en Correcaminos por un torneo y al termino del mismo se enroló en Jaguares de Tapachula, también en la Primera A. Durante el Apertura ’03 fue registrado con el primer equipo de Chiapas pero su regreso no vio ningún minuto, al finalizar el siguiente torneo -Clausura ’04- se retiró, aunque para el segundo semestre del 2004 se agregó al plantel de La Furia de Monterrey, equipo de futbol salón que compitió en la MILS de los Estados Unidos.

Este sí es.

¿Qué fue de él? Luego de aquella aventura en el futbol gringo jugó donde lo dejaran; homenajes, exhibiciones, e incluso a nivel amateur en ligas regionales de Monterrey, como la Profusoc y la Parque Río. Finalmente dejó de correr tras el balón y para el Apertura ’07 reapareció en Tercera División dirigiendo a los Gallos 49 de Cadereyeta, para el Apertura ’09 y el Bicentenario 2010 dirigió a la trinquita de Irapuato en Segunda División y actualmente espera otra oportunidad para estar en el banquillo.

Algunos Datos: Antes de emigrar a Necaxa, en la semifinal del torneo contra Pachuca, cometió un garrafal error sólo frente al marco, sin portero, casi sobre la línea, que le ganó tremendo abucheo de la afición universitaria. Sin embargo la redención llegó pronto y anotó un importante golazo contra Correcaminos, que los encaminó al título.

Como podrán darse cuenta jugó y ganó cuatro distintas finales, logrando así el título de liga en las 4 principales categorías del futbol mexicano, al igual que su amigo y compañero en la delantera; El Pastor Lozano.

Hace poco.

Se le escapó sin embargo la final por la promoción en Primera División A, aunque muchos años después estuvo del otro lado de la moneda, defendiendo la categoría de Jaguares de Tapachula contra el Tepic de Segunda en un partido por la permanencia. Tal vez no cuente ese como un título, pero seguro que festejaron como si lo fuera.

Participó también, con todo el Necaxa, en el primer Mundial de Clubes donde fueron terceros.

Su apodo se lo otorgó, a saber porqué, Guerrerito, el famoso ex-narrador norteño del Estadio Universitario.

No fue el único Popeye en jugar con Tigres. Además de él, René Trujillo Caloca, lateral derecho y seleccionado nacional en los setentas, se ganó ese mote por imitar las voces de la caricatura de Popeye el Marino y el Pato Donald.

En la Primera A también pasó por el Zacatepec, aunque sólo durante una pretemporada, antes de irse a la UAT.

Ese equipo de la MILS (Major Indoor Soccer League), en el que no logró mucho, fue fundado por CEMEX tres años antes, luego fue de Sinergía durante esa época y finalmente propiedad de TvAzteca. Apenas desapareció este año dejando la Arena Monterrey como su última casa.

Estadísticas. 93/94 a Verano ’98 Tigres/Tigrillos/U de Nuevo León, Invierno ’98 a Verano ’00 Necaxa, Invierno ’00 y Verano ’01 Tigres, Invierno ’01 Puebla, Verano ’02 Coyotes de Saltillo, Apertura ’02 Correcaminos UAT, Clausura ’03 a Clausura ’04 Jaguares de Tapachula (A’03 Jaguares de Chiapas), 2004 La Furia de Monterrey (MILS).

Video. Acá un gol que le mete al Cruz Azul en la 94/95, el resultado final es una patiza que mete la máquina de Carlos Hermosillo, aunque no tendrán que esperar mucho su gol es el primero.

¿Creen como yo que le pusieron Popeye porque estaban pensando en Popeye y Oliva? Por cierto, disculpen la tardanza es que la cosa de las imágenes se ha puesto complicado …

Glorias Pasadas: ¿Qué fue de Antonio Taboada?

Publicado: 17 noviembre 2010 de Damián García en Cruz Azul, Futbolistas, Irapuato, Querétaro, Toluca

Juro que ese, parando a Zamorano, es Taboada.

El de hoy es un jugador que me han pedido varios lectores por ahí. Un mediocampista sobrio, que nunca hizo mucho ruido en la liga y sin embargo siempre estuvo presente, jugando con mucho peso en la lateral izquierda de los equipos que militó. Nacido en el Distrito Federal, chilango de toda la vida, nuestro protagonista encontró en la cercana Toluca el club que lo llevaría a tocar el cielo con el campeonato nada más tres veces. Con ustedes: Antonio De Jesús Taboada Herrera.

¿Quién era? Un mediocentro zurdo, mexicano, que jugó durante los noventas y hasta principios de esta década.

¿Porqué se le recuerda? Por aportar a la creación del juego, especialmente con los escarlatas, donde influyó en la obtención de sus tres campeonatos. Un poco también por ser de esos que de jóvenes ya mostraban una curiosa calva estilo fraile.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en las fuerzas básicas del Cruz Azul, allá se formó durante todo el proceso juvenil y su debut profesional, que llegó en la temporada 91/92 entrando de cambio contra Atlante. En esa primera liga empezó a ganar minutos e incluso alineó partidos completos. Para las siguientes temporadas se empezó a consolidar en el equipo, en el 94/95 jugó su primera final de liguilla y aunque el título no llegó, para la 95/96 ya se le consideraba titular indiscutible. Aún así salió de la máquina rumbo a Toluca, pues Cruz Azul había preferido reforzarse en busca del ansiado campeonato a continuar trabajando su base, así que lo dejó ir junto a otro canterano; Victor Ruíz.

A su llegada al Toluca empezó a formar una buena pareja de laterales con Efraín El Cuchillo Herrera, aunque ese Invierno ’96 no lo jugó completo por lesión. Para el Verano ’98, con la recuperación de otros jugadores importantes Toluca finalmente cuajó y llegó a la final contra el Necaxa, en ella Taboada marcó uno de sus goles más importantes, pues fue el primer gol para su escuadra en el partido de vuelta, cuando el marcador global era de 4-1 en contra. Finalmente la espectacular remontada llegó y alzó uno de sus primeros tres trofeos. Luego de aquel triunfo se mantuvo como titular hasta el Invierno ’99 y en el ’00 empezó a alternar con la banca.

Para el Verano ’01 buscó suerte en Irapuato donde estuvo por dos torneos antes de que el equipo desapareciera y se convirtiera en Veracruz con todo y plantel. Con el cambio de equipo el jugador no entró en planes y se marchó por una temporada a Querétaro en la Primera A durante el Verano ’02, el último que jugó como profesional.


Disculpe usted la horrible marca de agua ...

¿Qué fue de él? Tan pronto pudo regresó al futbol como auxiliar y director técnico, colaborando con equipos como el Irapuato en Primera A, los Libertadores de Pénjamo y el Club de Futbol Salamanca, en la Tercera División. Actualmente es el director técnico del Cruz Azul Irapuato, equipo que juega en el Torneo Juvenil de Guanajuato, que viene siendo la cuarta división del bajío.

Algunos Datos: Además del ya narrado, también anotó gol en dos finales más, aunque fueron en tanda de penales contra Morelia y Atlas.

En total disputó 5 finales y ganó 3, en todas ellas jugó, aunque peculiarmente contra monarcas no lo hiciera ni un minuto porque entró de cambio sólo para los penales.

Perdió una en Cruz Azul contra Necaxa y la otra justamente esa, en la que se coronó Morelia.

Por culpa de su alineación indebida, en la primer campaña con Toluca su equipo perdió un partido de Copa México en la mesa, contra el mismo Morelia.

Aquella ocasión Toluca argumentó que fue un descuido alinearle, aún así la federación multó al jugador con 50,000 pesos.

En un partido contra Tigres la expulsión del portero Mario Albarrán al minuto ’87, obligó a Taboada a ponerse los guantes por falta de cambios, además el zurdo se dio el lujo de salvar a su equipo con gran atajada a un cañonazo de tiro libre del Matador Hernández.

Sobre ese día Antonio comentó que nunca había entrenado como portero en los interescuadras, pero que siempre le ha gustado hacerlo en cascaritas con los cuates.

Su hijo y homónimo, Antonio Taboada, se encuentra jugando en el equipo sub-15 de Cruz Azul.

Ya hemos hablado de la eliminación en cuartos de final de Cruz Azul contra América de la 93/94, pues resulta que en el partido de ida las Águilas empataron gracias a un autogol del mismo Taboada.

Un año después de haber perdido la final contra Necaxa se volvió a enfrentatr a los entonces bicampeones rayos vistiendo una improvisada playera, blanca con naranja, del combinado de estrellas de la liga, en un cuasi-espectáculo al que llamaron Día del Campeón, que nadie peló, no llenó las gradas y sólo sirvió para humillar a Necaxa 5-0, que llegó frío y sin pretemporada al chou.

Ni él se ha de acordar, pero esa generación de Toluca también ganó la Copa Orgullosamente Mexiquense y el Cuadrangular Internacional de Singapur.

Estadísticas. En Primera jugó 285 encuentros, alineó de inicio en 215, marcó 5 goles y registró 6 asistencias. Sus números de tarjetas se quedaron en 24 amarillas y 3 expulsiones. Clubes. 91/92 a 95/96 Cruz Azul, Invierno ’96 a Invierno ’00 Toluca, Verano ’01 e Invierno ’01 Irapuato, Verano ’02 Querétaro.

Video. Acá su gol en la mágica remontada chorizeña, un ejemplo de se confiaron, gran partido también de Abundis y Darko Vukic.

¿Se acordaron de algún otro futbolista? ¿Saben si la segunda foto es un error garrafal? ¡Comenten!

Antes de central caminonera, fue estadio y antes de eso, panteón.

Hoy en día jugar de noche es lo más común del planeta, tanto así como el tráfico en horas pico, pero obviamente no siempre ha sido así. Para 1937, año de la expropiación petrolera, el presidente Cárdenas revisó también las concesiones a las compañías de luz, pues en una población de más o menos trece millones de mexicanos, sólo tenían acceso a la energía eléctrica ocho millones. Aquella revisión no culminó sino hasta el decreto de nacionalización de la electricidad de 1960 y bueno, ya todos sabemos en que va aquello.

Aún así el primer juego bajo luz artificial del que encontré memoria fue en 1933, en el ya desaparecido Estadio Municipal de la ciudad de Guadalajara, donde ahora se ubica la Central Camionera. Fue por tanda doble el 5 de febrero de ese año y enfrentó a dos extintos precursores del futbol tapatío, el Club Buen Tono y el Club Correos, que terminaron empatados a un gol, según las crónicas del periódico local El Informador . Luego de aquel encuentro salió al campo el equipo Universitario de la UdG contra el Reforma de la PRJ, que quedó 1-0. Sobre ese partido uno de sus participantes, el Licenciado Rivera Castrejón, recuerda:

Como nunca se había jugado un partido nocturno, llevaron dos balones; uno pintado de negro y otro de blanco, para ver cual se veía mejor. Comenzaron con el negro; no funciono, lo cambiaron y terminaron con el blanco. (Revista Leones Negros, 1978).

Cabe mencionar que la iluminación del estadio en esos años se hizo con los medios y luminarias que estaban al alcance y que se pretendía, sirviera para llevar a cabo no sólo partidos de futbol sino otros deportes. Pero no habían previsto la lluvia (febrero loco, marzo otro poco) o más bien la tecnología no era la adecuada, pues al medio tiempo del segundo partido el agua que caía comenzó a fundir y a reventar los focos nuevos, por lo que muchos de los espectadores estacionaron sus automóviles en la contracancha (que era muy amplia) para que el partido pudiera terminarse a la luz de los faros.

Así quedó en la historia lo que parece ser fue el primer partido nocturno en México, o por lo menos de Guadalajara, en donde vieron acción jugadores de los años amateur como José El Títere Guzmán, José La Changuita González, José El Pepino García Solis, Gabriel La Coyota Sánchez o Antonio Gómez Luna, quien fuera presidente del Atlas. Por cierto, dicen que la modernidad se expande a pasos agigantados, pero no tanto, apenas este año el Pachuca jugó su primer partido nocturno en el Estadio Hidalgo.

♪ Con el apagón, que cosas suceden, qué cosas suceden, con el apagón ♪

El de hoy me lo pidió el buen Adrián, quien por cierto ya debe armar una retita pronto, aunque me muera yo de enfisema. Se trata de un portero argentino que llegó a nuestra liga con una importante carrera bajo el brazo, hecha principalmente en Argentina, donde incluso fue jugador de la selección albiceleste y cosechó varios títulos. En México lucía una larga cabellera que aún conserva y salía a jugar con suéteres de colores, no tan chillones como su contemporaneo Jorge Campos pero sí coloridos y extravagantes, además era sin duda un buen titular bajo los tres palos. Con ustedes: Norberto Hugo Scoponi Casanova.

¿Quién era? Un cancerbero argentino de la época de los ochentas y noventas, en México jugó a finales del siglo XX.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en su natal Rosario, jugando desde las inferiores del C.A. Newell’s Old Boys de Argentina. Allá fue portero desde siempre y consiguió su debut profesional en 1982, fue fiel a su club hasta 1994 y entre sus palmares obtuvo tres torneos de liga y un subcampeonato de Copa Libertadores, además fue convocado continuamente entre 1990 y 1994 a su selección. Fue entonces que decidió dar el salto a México y Cruz Azul le dio la oportunidad en la 94/95, a ese torneo se incorporó a la mitad de la temporada y automáticamente le arrebató el puesto a Oscar Pérez, quien apenas se había ganado sus primeros minutos.

Ese mismo año la máquina llegó a la final pero nada pudo hacer para detener a un Necaxa que en esos días estaba que no creía en nada ni nadie. El siguiente torneo lo jugó con la misma intensidad y fue seleccionado el mejor arquero del torneo, sin embargo Cruz Azul se quedó fuera de la pelea por el campeonato en una dolorosa derrota de cuartos de final contra el América. Para el Invierno ’96 una lesión le alejó del torneo por varios partidos y luego, a la mitad del Verano ’97, El Conejo Pérez recuperó su titularidad a base de esfuerzo, así que al terminar aquella liga la directiva, presionada por la falta de títulos (¿les suena familiar?), lo inscribió tarde al draft, sin avisarle que estaba fuera del equipo, de modo que no alcanzó ofertas y salió ciertamente dolido.

Su futuro lo encontró rápidamente en Independiente de Avellaneda, donde jugó dos años más y ya estando casi en el retiro regresó a México con la Piedad, para jugar el torneo de Invierno ’01 de Primera A y retirarse luego de conseguir otro subcampeonato.

Un rockstar cualquiera.

¿Qué fue de él? Supongo que serán pocos los que se sorprendan, pues actualmente lo encontramos haciendo un buen trabajo con el cuerpo técnico de Ruben Omar Romano en Torreón. Antes de eso ha acompañado al mismo Rubén desde el Apertura ’04 en Pachuca, Morelia, Cruz Azul y Atlas, donde ha sido por igual su entrenador de porteros y auxiliar.

Algunos Datos: Su apodo en argentina era uno que hemos oído tropecientas veces: El Gringo.

El primer campeonato que consiguió con Newell’s fue histórico, pues además de él todos los jugadores eran canteranos.

En México no ganó titulos de liga, pero fue campeón de la Copa CONCACAF dos veces.

Aunque asistió a un mundial estuvo muy lejos de jugar, pues aun cuando el titular Goycochea salió del once inicial lo reemplazó el otro guardameta, Luis Islas. Fue en aquel mítico EEUU ’94 donde Maradona fuera expulsado por doping.

Con el D10s jugó también coincidió en sus últimos años en Newell’s cuando Diego pasó por aquel club.

Siempre ha comentado que le gusta mucho México y por eso le sienta bien trabajar acá. Si se fijan no sólo comparte con nosotros el cariño a nuestra tierra, sino que estuvo sentado en la Copa América ’93 como todos los demás mexicanos viendo a Batistuta despedazarnos.

Cuando salió del Cruz Azul en la Noria contrataron a dos porteros de amplia experiencia; el ya nombrado Campos y Nicolás Navarro*, aunque el título lo celebró el canterano Oscar Pérez.

Junto a su mujer es dueño de una tienda de motocicletas, pues el ciclismo motorizado es una de sus pasiones. Si algún día andan en Rosario y necesitan desesperadamente una Ducatti, pasen a Scoponi Motos.

Su hijo y homónimo, Norberto Scoponi Plecito, también juega de portero y salió de fuerzas básicas de Atlas (es naturalizado mexicano) aunque sólo ha tenido oportunidad de jugar un torneo en los Académicos, la filial de Primera A de los rojinegros, en el Clausura ’07.

El día que secuestraron a Romano él fue el último que le vio antes de que se lo llevaran los delincuentos, luego de que cargaron gasolina en la misma estación.

Estadística. En México jugó 74 partidos, todos como titular y aceptó 82 goles en ellos, una media de 1.1 por juego. Clubes: 1982 a 1994 CA Newell’s Old Boys, 94/95 a Verano ’97 Cruz Azul, 1997 a 1999 Independiente de Avellaneda, Invierno ’00 La Piedad.

Video. Acá lo pueden ver en un partido en que Cruz Azul golea 5-1 a Tigres, aunque en el único gol en contra a Scoponi lo sorprenden y sale adelantado.

¿Te acordaste de otro portero, aunque sea e de tu edificio? ¿Tienes anécdotas? ¡Comenta!

Fashionista, le decimos hoy.

En la época de los setentas el club de la Universidad Nacional se separó de la misma casa de estudios en lo que se refiere a su mantenimiento y renació como sociedad civil, ese cambio alivió a la escuela de gastos y le permitió a los pumas hacerse de recursos como el resto de los equipos. Con dicha transformación empezaron a llegar títulos y figuras, en aquellos tiempos arribaron el máximo artillero de todos los tiempos Cabinho, su compatriota Spencer Cohelo, el peruano Juan José La Cobra Muñate y el nacional Leonardo Cuellar.

Éste último se convirtió en toda una figura del balompíe nacional, era el favorito de los medios y para el primer título de copa -1975- era ya el alma de medio campo tras haber jugado apenas 5 años. Siendo un dínamo en la ofensiva y un jugador altamente creativo, ayudó también a ganar el trofeo campeón de campeones del mismo año y el primer campeonato de liga universitario en la 76/77 (que no se celebró en casa para apoyar una de las huelgas estudiantiles de los setentas). Incluso años antes del mundial de Argentina ’78 ya se consideraba un experimentado mediocampista con roce internacional, pues había jugado los olímpicos de Munich ’72 en los que marcó dos goles.

Duelo de cabelleras

A su debut era un jugador tímido de pelo corto, pero para cuando consiguió aquellos títulos ya lucía una inolvidable cabellera afro, estudiaba en la Universidad y era el jugador más cotizado del campeonato. Su impresionante estilo de juego y su estilo de vida eran tal para cual; se casó con una americana llamada Tammy que conoció en Acapulco, tuvo un negocio de ropa moderna en aquel puerto, tenía en su casa de San Jerónimo diez perros afganos (dicen que cada perro se parece a su dueño) un chow-chow, un gato siamés y una leona. Aún siendo tomado por poeta y loco su trato con los medios era ideal, pues daba entrevistas con calma y sinceridad, aunque siempre con una visión ganadora y sin pelos en la lengua, de tal forma que se convirtió en la principal insignia de la selección mexicana rumbo a la justa mayor. (Incluso hoy en día es el símbolo del blog hermano Queridos Futbolistas, por ejemplo).

Para ese mundial la prensa estaba por primera vez emocionada con la posibilidad de obtener un buen resultado, pues apenas la selección acababa de obtener el subcampeonato del juvenil de Túnez y había arrollado a todos los rivales de la zona en las eliminatorias, lo cual era un gran logro, luego de que El Tri hubiera sido eliminado en esa misma región para la pasada copa de Alemania ’74. Además contaba con otras figuras como Alfredo Tena, Victor Rangel o el novel delantero Hugo Sánchez. Así la selección llegó a Argentina con un sorteo que en ese entonces ya se consideraba bueno (Alemania, Polonia y Túnez) pero regresó con 12 goles en contra y 2 a favor, posicionado en el vergonzoso último lugar del torneo.

Decepcionados, medios y aficionados buscaron culpables y la figura de Cuellar se debilitó. Aún así jugó la 78/79 y su equipo llegó a la final contra Cruz Azul, aunque no alcanzó el titulo. Tras esos dos traspiés y un coqueteo con el Atlético de Madrid que no se concretó, Leonardo emigró a Estados Unidos, en ese entonces a la NASL, en la que compartió liga con míticos como Cruyff, Pelé y Beckenbauer. Allá fue figura de los San Diego Sockers y llegó a la final de conferencia en las tres temporadas que militó, pero en los medios nacionales su partida fue considerada como un auto-exilio luego del estrepitoso fracaso nacional, aunque bien es cierto que en una entrevista previa al ’78 el mismo dijo:

(…) El plan es irnos juntos a los Estados Unidos (él y su esposa) (…) después del mundial de Argentina. Todo dependerá de la actuación que tenga con la selección mexicana y de las ofertas que pudieran escucharse. (Revista Leones Negros, 1978)

El que no lo ubique ...

Luego de tres temporadas volvió a México, tentado por los casi recién ascendidos Atletas Campesinos de Querétaro para la 81/82, la última que vivió aquel equipo que en la camiseta portaba un tractor que parecía publicidad, en una época en que aquello estaba prohibido. El club se mudó a Tampico luego de aquel torneo y Cuellar se volvió a los EEUU, ahora con los San Jose Earthquakes hasta 1985, cuando ya serían llamados Golden Bay Earthquakes. Allá combinó sus esfuerzos con el futbol de salón y el tradicional, que en esos gringos días iban de la mano. Cuando la liga se disolvió en el ’85 pasó un último año profesional por los San Jose Nomads durante la temporada ’86 de la también extinta WSA y finalmente colgó los botines.

Allá, en el vecino del norte, Cuellar no perdió nunca su tono estrafalario y también es recordado por los cuatro o cinco fanáticos del futbol soccer norteamericano de los ochentas como El León de la Metro, por su parecido con el felino de la casa productora Metro Goldwyn-Mayer, apodo que se ganó en México junto al de Cyrano de las Canchas, en referencia a su nariz. Ambos motes le fueron otorgados por el grande -y ya fallecido- comentarista Ángel Fernández.

En los Sockers con un brother y Hugol, que allá jugó también.

Su exilio duró muchos años más y Leonardo se quedó a vivir en la hippie California, donde completó estudios en psicología y trabajó catorce años entre la Universidad Internacional de San Diego, la Universidad Estatal de California y el club de soccer Flyers, dirigiendo equipos juveniles de las ramas femenil y varonil. Así, en el lejano 1998, se le rescató y se le ofreció el puesto de seleccionador femenil para el cual presentó en ese entonces, un ambicioso proyecto que pretendía mejorar la especialidad al cabo de doce años, los cuales se cumplieron hace un par de meses. Si lo ha logrado o no, se los dejo a su criterio.

Lo que es cierto es que la selección de mujeres que antes era menos que amateur ha asistido a un sólo mundial en ese periodo pero ha conseguido en cambio; presupuesto, dos cuartos de final en competencias internacionales, tres medallas de plata y tres de bronce en competencias americanas. Extravagante como polémico, Leonardo ha tenido algunos coqueteos con la Primera División y peleas con todas las grandes figuras femeniles a su cargo durante este mandato que ya parece porfiriato, dígase Fátima Leyva, Maribel Domínguez o recientemente Charlyn Corral. Genio y figura hasta la sepultura, dicen.

Aunque esto es parte de la sección de anécdotas, porque supongo que todos sabíamos qué fue de él, les dejo un video mudo de su época en Pumas, un gol que hace al centrar* y en el que se alcanza a mirar su explosividad desde el círculo central, además de su natural frenesí al festejar.

Ya en serio: ¿me estoy pasando de largo en estos artículos? Hablen ahora o … mañana o pasado, que este blog es suyo, siempre.

Con todo el ruido que generó Emilio, hijo de Francois Omam-Biyik, y su posible incursión a nuestras selecciones menores, se me hizo más que adecuado recordar a un compatriota de aquel ídolo americanista, un jugador que no tuvo la menor de las suertes en nuestras tierras aún cuando venía con el gran cartel de haber sido parte de la escuadra revelación en la copa del mundo de Italia ’90 y constante de los Leones Indomables en el proceso de USA ’94. Con todo y sus rastas recordamos a este defensor africano que pasó con mucha pena y poca gloria por uno de los equipos más temibles de los noventas en nuestro futbol. Con ustedes Jean Claude Pagal.

¿Quién fue? Un defensa nacido en Yaoundé, Camerún. Jugó en México en la temporada 94/95.

¿Porqué se le recuerda? Por nada en el terreno de campo y sí por ser ejemplo de malas contrataciones del futbol mexicano.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en Camerún pero antes de debutar en su país emigró a Francia, allá fue reclutado por el R.C. Lens en 1982 y no fue hasta la temporada 84/85 que se consolidó en la titularidad. En aquel club alcanzó a jugar competencias europeas pero para la 88/89 había perdido su lugar en el once debido a lesiones y expulsiones. Tras esa liga apareció en el Roche Vendée Fútbol del mismo país por una temporada y luego emigró al AS Saint-Etienne, en ese periodo recibió el llamado a la selección y jugó tres partidos en la copa del mundo del ’90, cuando Camerún llegó a cuartos de final, sorprendiendo al mundo y siendo eliminada por poco contra Inglaterra. También participó en la Copa Africana de Naciones de Senegal ’92.

Se mantuvo en Saint-Etiene hasta la 92/93 y para la siguiente temporada fue a probar suerte en el F.C. Martigues. Ese año se quedo fuera de la convocatoria al mundial del ’94 luego de haber participado en todas las eliminatorias, sin mayor explicación que la de decisión técnica. En esas condiciones de moral baja y tras una mala temporada en Martigues un aventajado promotor decidió traerlo al América para la 94/95 sin preguntar al técnico. El jugador llegó a media temporada y al final participó en tan sólo 6 juegos, 4 de ellos completos, sin goles, ni asistencias, ni nada. Luego de ese año su carrera se fue en picada y salió al futbol belga, con el F.C. Seraing, luego dejó las canchas por un año y regresó al Carlisle United de la tercera división inglesa, donde se retiró en la 97/98.

¿Qué fue de él? Luego de colgar las botas se dedicó al estudio, a la detección de jugadores promesas y tuvo coqueteos con algunas direcciones técnicas. En 2008 tuvo un regreso al futbol durante una temporada con el Tiko United, de la primera división camerunesa, a los 44 años.

Algunos Datos: Estudió sofrología deportiva, que es una rama de estudio dedicada a la relajación del cuerpo y mente.

También incursionó en la gemología, es decir, el estudio de piedras preciosas.

Su última aventura futbolísitca con el Tiko United la hizo, según él, por amor al futbol y no por dinero. En su opinión los jugadores africanos deberían quedarse en sus países y no partir a Europa tan jóvenes, pues pierden su potencial.

Regresó a México para la despedida de Biyik en el Estadio Azteca, entró de cambio en el equipo América ’94.

En la rueda de prensa de su presentación aseguró que jugar en México siempre fue un sueño suyo, desde que vio el mundial de México ’70 en su infancia.

El expresidente del América, Emilio Barroso, tuvo problemas esa temporada con Leo Benhakker, pues no llevaba a cabo sus necedades de incluir a Pagal y su otro fichaje estrella, el brasileño Branco. El técnico águila terminó de desesperar al directivo cuando alineó a Joaquín del Olmo* en contra del deseo de Barroso, que corrió al holandés aún cuando marchaba como lider general de la competencia en la recta final del campeonato.

Corría en ese entonces el rumor de que era primo directo de Biyik y así había obtenido su fichaje, sin embargo no están emparentados. Por otro lado el que sí es sobrino de Pagal, Gaëtan Bong, juega para el Valenciennes F.C. de la League 2 francesa.

Cuando fue cortado de la lista mundialista de 1994 su coraje fue tal que esperó y atacó al seleccionador del equipo en el aeropuerto donde partieron a Estados Unidos.

Estadísticas. En México alineó 6 partidos con 0 goles, 0 asistencias, 0 tarjetas. Clubes: 82/83 a 88/89 R.C. Lens, 89/90 La Roche Vendelée, 90/91 a 92/93 A.S. Saint-Etienne, 93/94 F.C. Martigues, 94/95 Club américa, 95/96 F.C. Seraing, 97/98 Carlside United.

Video. Pues si en relaidad le quieren ver pueden ver este partido del mundial de Italia ’90, al minuto 1:00′ podrán ver una falta  de Pagal a un jugador inglés.

¿Alguna idea respecto a Jean Claude Van Damme o algún comentario de odio a la directiva de esos años? ¡Comenta!