Archivos para enero, 2011

Hoy me acordé de un eterno suplente, que sin embargo vivió muchos torneos en Primera División, respondiendo con trabajo respetable en los momentos que se le requería. Nuestro protagonista era mediocampista ofensivo, que es la posición más difícil de cubrir en la banca, pues usualmente los equipos mexicanos no tienen futbolistas demasiado dotados en esa zona y si los tienen, entonces siempre será muy difícil competirles. Este jugador que vivió casi toda su carrera en las listas de transferibles estuvo en la órbita del Espanyol de Barcelona, luego de un torneo en el que no había jugado ni un minuto, a los 29 años, por error de un periodista. Con ustedes: Juan Mariano Varela Garza.

¿Quien era? Un mediocentro mexicano, originario de Tampico, Tamaulipas. Activo durante los noventas y hasta principios de los dosmiles.

¿Porqué se le recuerda? En Tigres y Chivas por estar casi siempre en la banca y no hacerlo mal de cambio. En Barcelona, a lo mejor, por el susto.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en su natal Tamaulipas, allá le llegó la oportunidad de debutar con el Tampico cuando Carlos Reynoso llegó a la dirección de la Jaiba, durante la 89/90. Al siguiente año Reynoso cambió de equipo a Tigres y como Mariano Varela era dueño de su propia carta, le consiguió la oportunidad de defender la camiseta de la UANL para la 90/91, con apenas algunos juegos en Primera. Aquella liga jugó apenas un partido y la siguiente, tres mientras alternaba en Tigrillos. En la 92/93 empezó a entrar de cambio constantemente y acumuló 15 partidos aunque sólo comenzó dos y en uno de ellos marcó su primer gol en liga, contra Morelia. Los siguientes dos años mantuvo el mismo ritmo y en la recta final de la 95/96 parecía haberse ganado la titularidad, por lo que llamó la atención de la Promotora de Guadalajara que buscaba opciones jóvenes y económicas para reforzar a las Chivas, de cara al primer torneo corto.

Desde que llegó en el Invierno ’96 jugó poco, fue campeón en Verano ’97 pero sólo estuvo en un partido de la liguilla, sin jugar. Al finalizar ese torneo estuvo disponible en el Draft, pero continuó en el equipo. En el Verano ’98 también formó parte de la lista de transferibles, pero aunque contabilizaba pocos minutos se quedó. El siguiente torneo jugó un poco más y hasta tuvo unos minutos en la liguilla que llegó a la final con Necaxa. Para el Verano ’99, luego de cuatro temporadas, debutó como titular para Chivas. Esa campaña jugó más y era cambio habitual del Tuca Ferreti, aunque al final intentaron venderle una vez más, sin cerrar operación alguna. Así continuó su trayectoria y el Verano ’00 marcó su primer gol oficial, la siguiente jornada otro y luego nunca más, pero para el Invierno ’00 ya era titular, durante la era de Hugo Hernández y Jesús Bracamontes.

Jugó dos temporadas más con continuidad, pero para el Verano ’02 una lesión lo regresó a la banca. En el Apertura ’02 tuvo algunos partidos como titular pero seguía entrando de cambio únicamente en los últimos minutos. Al finalizar ese torneo volvió a aparecer entre los transferibles y aunque se rumoreaba un interés del León, salió de Chivas luego de 6 años para reforzar a Lagartos de Tabasco, donde se reencontró con Javier El Pastor Lozano, entre otros futbolistas con experiencia. Luego de ese torneo en el que anotó algunos goles llegó a Dorados de Culiacán, que recién había comprado la franquicia de Chihuatlán y buscaba gente de experiencia para encarar su primer torneo. El equipo alcanzó el título del Apertura ’03 de Primera A, pero Mariano no vio actividad y finalmente se retiró tras ese torneo.

¿Qué fue de él? Luego de su retiro estuvo en algunos eventos de Chivas USA en la MLS, regresó a Guadalajara para ser Secretario Técnico del Club, luego pasó al Saprissa de Costa Rica como Gerente, donde ganó tres campeonatos, hizo apuestas con los rivales al estilo Omnilife y actualmente está de vuelta en Chivas, fungiendo como Coordinador Deportivo.

Algunos Datos: Su padre, Mariano Varela Delgado, fue jugador profesional, jugó en el Celeste de Tampico en los sesentas y actualmente es Vicepresidente de la Jaiba Brava de Tampico Madero de la Liga Premier de Ascenso de Segunda División.

Su hermano, Roberto Carlos Varela también jugó en la Tercera División, con los extintos Halcones de Pueblo Viejo Veracruz y ha fungido como Auxiliar Técnico en Tampico Madero.

Como les decía, a principios del Verano ’02 estuvo por un día en la órbita del Espanyol de Barcelona, según declaraciones del programa de radio Mundo Deportivo de Barcelona, pues el conductor lo confundió con Gustavo Varela, que jugó la Libertadores con El Nacional de Uruguay.

El jugador lo tomó a broma desde el principio, pues conocía al delantero charrúa que se había enfrentado a Morelia en el campeonato sudamericano y además, el nunca tuvo representante, por lo que parecía imposible aquel contacto.

Aunque alcanzó la respetable cifra de 157 encuentros oficiales de Primera División, sólo completó los noventa minutos en 38 de ellos.

Cuando llegó a Chivas lo hizo acompañado de otros Tigres jóvenes que no habían alcanzado la titularidad en Monterrey: Gustavo El Gusano Nápoles y Martín El Pulpo Zuñiga. En ese entonces la Promotora pagó 300,000 pesos por cada uno y luego se tardó un año, ante las continuas demandas de Tigres, para pagar aquella deuda.

En un amistoso de Clásico Nacional en 1997, contra América en San Diego Varela metió un golazo, bombeando el balón a la salida de Oswaldo Sánchez, que en ese entonces militaba con las Águilas. Aquel partido quedó empatado a uno y se resolvió en penales a favor de Los Cremas.

En otra ocasión de Clásico, pero esta vez oficial, Varela también fue definitivo para el empate a uno contra América, esta vez cuando cometió un claro penal contra Braulio Luna que convirtió Ivan Zamorano en el torneo de Verano ’01.

A la fecha no dejan de confundirlo. El año pasado en Chivas, ya como Coordinador, fue presentado durante una reunión de CONMEBOL como Presidente del Club Guadalajara, según el orador de la velada, que tuvo que corregir al momento. La prensa registró el momento chusco como Vergara por un Día.

Estadísticas. Jugó 157 partidos en Primera División, 83 como titular. Marcó 5 goles en liga más 3 en Primera A, acumuló 25 amarillas y una expulsión. Clubes: 89/90 Tampico, 90/91 a 95/96 Tigres (Tigrillos), Invierno ’96 a Aperura ’02 Chivas, Clausura ’03 Lagartos de Tabasco, Apertura ’03 Dorados de Culiacán.

Video. Con mucha suerte me encontré el gol del clásico, al ángulo. Está empezando el video.

¿Anécdotas, comentarios, dudas o reclamos? Coméntenle.

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Este post sale de una idea de David Ricardo, que ni lee el mugre blog, pero bien que opina. (Lo que sea de cada quien, fue buena idea).

La prensa escrita.

Los Cachirules son tal vez, el momento más vergonzoso del futbol mexicano en Copas del Mundo. Tratándose de un país que ha tenido que levantarse de ser el primer equipo en caer derrotado en un mundial, de tardarse 24 años para marcar el primer gol, 28 para hacer el primer punto y 32 para obtener la primer victoria, el escándalo llegó cuando todo parecía haberse superado; se había logrado el sub-campeonato juvenil de Túnez ’77, la Selección Mexicana de Argentina ’78 era la primera en partir con verdaderas esperanzas de victoria y aunque aquello no salió bien y además nos habíamos quedado fuera de España ’82, el desempeño de México ’86, el de Hugo Sánchez en Madrid, así como el de una gran generación de futbolistas, combinados con el gusto de haber sido la primera nación en repetir mundial en casa, parecían augurar un futuro brillante para El Tri.

Pero no fue así. El proceso se retrasó ocho años debido a un problema del que ya todos hemos oído; la FIFA mandó un comunicado advirtiendo a las selecciones juveniles sobre alinear jóvenes mayores a veinte años, en México se armó una selección juvenil con fechas de nacimiento alteradas, luego se regaló a la prensa un anuario oficial que traía las verdaderas, así un periodista -Toño Moreno- se fijó y lo denunció, luego todos empezaron a hacer reportajes y editoriales, finalmente la CONCACAF se dio cuenta y suspendió a la selección sub-20 por dos años. Luego, como acá no se dejaban de vender periódicos por el escándalo, nadie supo bien que hacer y en Zurich decidieron que el castigo lo ampliaban a la selección mayor. México se quedó sin mundial, sin olímpicos y con harto resentimiento.

Si la culpa es de la prensa, de la federación mexicana o la internacional, no viene al caso. El episodio ya se ha analizado varias veces y en junio de cada año que termine en ocho se hará un nuevo reportaje y se entrevistará a los federativos, que nunca dicen gran cosa, a los periodistas, que siempre hablarán de responsabilidad periodística y a los jugadores, que dirán que ellos eran muy chicos y que además, era una práctica de lo más común. Pero hay algo que yo si quiero rescatar; ¿Qué fue de esos 4 que oficialmente fueron cachados como cachirules?

Esta era la alineación titular del Cachirulazo.

Aurelio Rivera Bueno El Coreano: Fue el que tuvo la carrera más larga de los cuatro, incluso merecedora de un post aparte. Había debutado un año antes del escándalo en Tampico, en la 86/87 y ya empezaba a ganarse un lugar en el equipo titular. Tenía ya 23 años cuando jugó las eliminatorias para Arabia Saudita ’89 y era el capitán de la juvenil. Luego del cachirulazo regresó a La Jaiba, en donde continuó jugando por una temporada más. Consiguió luego su traspaso a Cruz Azul donde fue constante en la defensa durante dos años, hasta la 90/91. De ahí pasó a Puebla y en su primer año se consolidó como central, incluso llevando la banda de capitán de vez en cuando, acompañando al equipo hasta la final contra León, que lamentablemente perdería La Franja, en tiempos extras, con autogol del mismo Coreano y gol de Carlos Turrubiates.

En Puebla ganó una final de CONCACAF en la 91/92 y siguió siendo titular hasta la 93/94, cuando lesionó a Missael Espinoza por una fuerte entrada mañosa que le costó casi un año de suspensión. Luego de aquel incidente regresó al equipo y volvió a ser considerado, hasta la 95/96, cuando a mediados de la temporada atropelló a dos maratonistas mientras iba conduciendo en estado de ebriedad, por lo que fue enviado a la cárcel por casi dos años y aunque durante su tiempo en prisión era ridículamente ofrecido en el Draft, después de cumplir sentencia logró reincorporarse al Puebla de cara al Invierno ’97. Allá siguió jugando hasta Verano ’99 y para el próximo torneo reforzó a los Lobos BUAP, en donde se retiró al final del Verano ’01. Desde entonces ha colaborado en el Instituto del Deporte de Puebla, ha sido director técnico de Alacranes de Durango (1raA) y Ángeles de Comsbmra (2nda), auxiliar técnico en Guerreros de Tabasco (3ra) entre otros cargos como estratega, todos ellos enlistados como masajista o utilero, pues no tiene las credenciales correspondientes.

José de la Fuente Guzmán. Tenía 22 años durante las eliminatorias, había debutado en la 86/87 para Rayados de Monterrey, aunque había jugado pocos partidos en la defensa. La 88/89 fue su mejor temporada, disputando 20 encuentros, pero para la 90/91 tan sólo vio acción cuatro minutos, sin embargo en ese tiempo logró disputar cuatro clásicos regiomontanos, en los que Rayados ganó dos, perdió uno y empató otro. En uno de ellos salió expulsado aunque el partido lo ganó Monterrey 3-1. Durante su estadía allá le apodaban el Chorro y su hermano, Mario de la Fuente Guzmán, también tuvo un paso breve por el futbol. Luego de esa última temporada anduvo de regreso en inferiores y finalmente se quedó sin equipo. Actualmente no se le ha visto vinculado al futbol.

José Luis Mata Santacruz. Llegó directamente al Atlas en 1985 de donde saltó rápidamente a los entrenamientos del primer equipo, pasó un año por el Tepic de Segunda División y regresó para debutar en la 87/88 jugando algunos minutos. Tenía también 22 años cuando les descubrieron las actas de nacimiento apócrifas. Al regresar a Guadalajara continuó su ascenso y en la 88/89 logró marcar su primer gol contra el Atlético Potosino. La 89/90 fue su campaña más activa y marcó 5 goles en 30 juegos, aunque no logró consolidarse en la delantera. Siguió jugando con Los Zorros hasta la 92/93 y después pasó por Pachuca en la Segunda División, aunque allá tampoco logró impactar debido a las lesiones, por lo que finalmente optó por retirarse. En esos días se ganó un apodo que aún conserva: El Cachi, por obvias razones.

Luego de su retiro regresó a Atlas, en calidad de visor. Entrenó en varias divisiones inferiores de Los Zorros y completó el curso de entrenador, su experiencia en la dirección técnica lo llevó a dirigir en Querétaro (1raA), Cuervos Negros de Zapotlanejo (2nda) y el Mérida, también de Segunda División, donde ganó el ascenso a Primera A. Luego de aquellos equipos regresó a Atlas, en donde ha dirigido a Académicos, ha sido Auxiliar Técnico e incluso fue Técnico Interino y debutó en el máximo circuito antes de la llegada de Benjamín Galindo. Esta temporada se mantiene entre el plantel de entrenadores.

Gerardo Jiménez Cantú. Era uno de los más talentosos juveniles, tenía pasados los 20 años cuando ocurrió el desastre, incluso había anotado el último gol con el que la Sub-20 se ganó el boleto al Mundial de la especialidad. La carrera del Shaggy empezó también en Rayados de Monterrey, cuando decidió dejar la carrera de medicina para jugar en las inferiores. Ahí debutó en Primera durante la 86/87 aunque sólo disputó un partido contra Atlético Potosino. La siguiente temporada ganó algunos partidos más y luego del escándalo continuó su desarrollo, jugando de cambio, e incluso marcándole un gol al América.

Así continuó en Monterrey hasta la 93/94, que fue su mejor temporada, pues disputó 14 juegos como titular, otros 10 como cambio y respondió con 3 goles. Ese desempeño le ganó un lugar para reforzar al Tampico en la 94/95, aunque allá no dio los resultados que se esperaban y tras ese único año recaló en Pachuca, de Primera A. Con Los Tuzos tampoco encontró suerte y se fue cedido al extinto Atlético Hidalgo, donde también duró una temporada y después paró un año. Intentó volver con los Correcaminos UAT, pero jugando en Victoria se lesionó del pubis y se quedó fuera otro año. Antes de retirarse, en 1998, entrenó con Coyotes de Saltillo, pero optó por dejar el futbol por la paz.

Después del retiro fue invitado a un torneo mundial de reservas y de ahí pasó a las inferiores de Rayados, donde se encargó de la Sub-17 que disputó la Copa Dallas. Luego se fue a Cobras de Ciudad Juárez, también al mando de las reservas y después de la aventura fronteriza regresó a Rayados de Primera A, donde ha sido Auxiliar y Director Técnico. También debutó como interino en el máximo circuito durante el Apertura ’07, pasó por Veracruz en la Liga de Ascenso y actualmente conforma el cuerpo técnico de los Xoloitzcuincles de Tijuana, que bajo la dirección de Joaquín del Olmo defienden este torneo su corona de campeón del Apertura ’10 y su medio boleto a la Primera División.

El Coreano llegó a ser imagen del Puebla.

 

Video. No supe insertarlo, jeje. Les dejo un reportaje payaso y mamón de ESPN, que parece que dirigió el cuate que hacía Misterios Sin Resolver. Lo interesante son los primeros segundos, en los que se ven algunas imágenes del último partido que jugaron antes del castigo y el gol de Gerardo Jiménez.

Hay que hacer click acá para ver la primera parte.

Y acá para ver la segunda.

Hoy toca América, así que seguiremos una buena recomendación de mi tocayo y lector Marco.

Aún cuando Los Cremas han tenido muy buenos jugadores (algunos de ellos ya han estado por acá) siempre han ostentado una habilidad especial para contratar jugadores troncos, a muy alto precio, con pocos dividendos, que simplemente no podemos olvidar tan fácil. El protagonista de este post tuvo un paso casi fugaz por tierras mexicanas y sin embargo se encuentra fresco en la mente de los aficionados como una de las peores contrataciones de los ya lejanos ochentas. Se trata de un argentino delgado, de gran maraña rizada, güero, alto y con una gran sonrisa que pocas veces compartían los que le veían jugar. Con ustedes: Gustavo Pedro Echaniz Conchez.

¿Quién fue? Un centro delantero originario de San Nicolas, Argentina. Activo durante los ochentas y en México a principios de esa década.

¿Porqué se le recuerda? En México, por malo, nada más. En Argentina también, aunque algunos equipos chicos allá le recuerdan goles importantes.

¿Cómo fue su carrera? La empezó en Santa Fe, Buenos Aires. Allá jugó en varios equipos de las divisiones inferiores argentinas y en la temporada ’81 de la Nacional C de Argentina (la tercera división) colaboró en el ascenso del Cacharita Juniors a Nacional B o segunda. La temporada ’82 la continuó en el club, con un buen desempeño. En ese año uno de los grandes equipos de primera, San Lorenzo de Almargo, había descendido a la B, por lo que la atención de la liga aumentó considerablemente. Así muchos jóvenes encontraron cabida en equipos de Primera División, Huracán contrató a Echaniz, de 23 años.

Tras esa temporada en Huracán de Parques Patricios, en la que metió no muchos goles y tampoco se consolidó en el once titular, algún gran visor de talentos lo colocó en el América de México, con tan sólo un año en la Primera División Argentina. Las Águilas acababan de desprenderse del máximo goleador del torneo anterior, Norberto Outes, por lo que requerían un extranjero con gran capacidad de gol. Como era fácil de predecir, Echaniz no fue la solución y aunque terminó la temporada como el mayor anotador del equipo, con 13 goles, falló una gran cantidad de oportunidades y no convenció a nadie, además, a la mitad de la temporada apreció un delantero mexicano joven, Carlos Hermosillo, que se fue ganando la preferencia de la afición.

Finalmente esa temporada América sería campeón contra Chivas, en la única final de Clásico Nacional de la que se tiene memoria. Gustavo jugó casi toda la liguilla pero no aportó ningún gol, el equipo salió adelante porque tenía un gran equipo en la defensa y la media, con jugadores como Alfredo Tena, El Ruso Brailovsky, El Cabezón Luna, Javier Aguirre, Armando Manzo o Cristobal Ortega. Al final de la temporada fue el único titular que salió del equipo. Se fue de Coapa con destino a Puebla, en los entonces Ejecutivos jugó la 84/85 y el PRODE ’85 y anotó únicamente 2 tantos en ambos torneos, pues el equipo no andaba bien y sus deficiencias eran más notables. Luego de aquello se fue a préstamo a San Lorenzo de Almargo para la 85/86 argentina donde marcó unicamente 3 goles.

Al finalizar esa temporada regresó a México, esta vez para probar suerte en Cobras de Querétaro, que recién habían sido fundado por Televisa la temporada anterior y había logrado el ascenso a Primera División ese mismo año. Ahí se reencontró con varios ex-americanistas veteranos y jóvenes que no tenían cabida en Águilas. Sus 6 goles en 33 encuentros solo ayudaron al equipo benjamín a enpobrecer los números de una campaña desastrosa y volver a la Segunda División.

Terminó su aventura en México y regresó a su país. En la temporada 88/89 militó con el Club Unión de Santa Fe y un gol suyo consiguió el ascenso de Nacional B a Primera, así que para la temporada 90/91 volvió a convencer a directivos foráneos de su valía y se fue a la Bundesliga de Austria, a jugar con el VSE Sankt Pölten. Su aventura europea duró solo un año y con pocos goles, regresó a Argentina una vez más y siguió jugando en Nacional B, en equipos como Colón, Almirante Brown y All Boys, de donde se retiró en la 93/94.

¿Qué fue de él? Sigue en las divisiones inferiores argentinas, que es donde más a gusto ha estado, aunque ahora dirigiendo a equipos como Olimpo de Bahía Blanca, Deportivo Madryn y Jorge Newbery. Actualmente acaba de firmar contrato con el Club Sarmiento Pigüe, de la Nacional C.

Algunos Datos: Aquella temporada, cuando Hermosillo debutó, lo hizo con 2 goles contra Atlas. Por lo tanto el técnico Carlos Reinoso tuvo que defender a Echaniz de los medios y la afición que pedían que El Grandote de Cerro Azul fuera titular, en una decisión que no me explico.

Es de los jugadores que han militado tanto en San Lorenzo como en Huracán, que allá en Argentina es una cosa no bien vista, como cambiar de América a Chivas.

En esa temporada, la 83/84, América tenía cuatro extranjeros argentinos, que es una situación que no se había dado y no se ha repetido. La legión albiazul estaba compuesta por Héctor Miguel Zelada, Eduardo Bacas, Daniel Alberto Brailovsky y Gustavo Echaniz.

Ese mismo año el campeón de goleo fue por segundo año consecutivo Norberto Outes, quien le había cedido su lugar a Gustavo para irse a Necaxa.

Su salida de América también se dio porque ese año se redujo de 5 a 4 extranjeros, de no ser así tal vez hubiera estado una temporada más.

En argentina le apodaban El Potro. En México había quien -sin muchas ganas y casi por no dejar- le decía Che.

Antes de esa final que América ganó a Chivas se habían enfrentado el torneo anterior en semifinales, con victoria de Guadalajara, cuando lo hecho a lo largo del campeonato parecía favorecer a Los Cremas, por lo que aquella victoria fue con sabor a revancha. Aunque no creo que El Potro se haya enterado, por cierto.

Su porcentaje de gol en México fue de un tanto cada cuatro juegos, buenos números para un mediocampista.

En América y Puebla portaba el 9.

Estadísticas. En México marcó 21 goles en 87 encuentros. Se ganó cinco cartones amarillos y dos rojos. Clubes en México: 83/84 américa, 84/85 y PRODE ’85 Puebla, 86/87 Cobras de Querétaro. Clubes en Argentina (sin orden): Huracán de Parque Patricios, San Lorenzo de Almagro, Unión de Santa Fe, Colón, Lanús, Chacarita Juniors, All Boys y Almirante Brown. Clubes en Europa: VSE Sankt Pölten 90/91.

Video: En un partido contra Curtidores, Echaniz se despacha con dos (uno de penal) y falla otros tres, por lo menos en el resumen.

¿Algún otro recuerdo, memoria o anécdota? Échenle a los comentarios.

Por cierto, las imágenes de este post han sido más fáciles de conseguir gracias a una maravillosa colección en PDF de revistas antiguas de futbol, por un chico de Querétaro, harto moderno. Si quieren adquirirlas o echarles ojo pueden hacerlo acá.


Hoy es día de recordar a uno más del Equipo de la Década, no de ésta, ni la anterior, sino la que va detrás de aquella, uno que ya me habían pedido por ahí mis buenos lectores rayos Cesar y Arturo.

En cada equipo campeón alguien tiene que hacer el trabajo sucio. En el Necaxa de los noventas, aunque había nombres usualmente asociados a la dureza física como El Cuchillo Herrera, El Chema Higareda o Eduardo Vilches, el hombre indicado para hacer las patadas rudas que la defensa requería era nuestro protagonista de hoy. Defensor flaco, alto, medio encorvado, que lucía una gran melena china al puro estilo de Alex Lora pero que era duro defensor, bueno en la marca y sabía aplacar al atacante cuando era necesario, inclusive usando la violencia, de vez en vez. Con ustedes: Octavio Becerril Morales.

¿Quién era? Un defensa originario del Distrito Federal, activo desde mediados de los ochentas hasta finales del siglo.

¿Porqué se le recuerda? El futbol jamás olvidará su look, ni sus patadas. En Necaxa tampoco se disipará esa entrega que lo convitrió en un ídolo y estandar de calidad.

¿Cómo fue su carrera? Aunque es originario de Azcapotzalco en el Distrito Federal, se mudó muy joven a Ciudad Neza. Allá empezó a jugar en el barrio, en las calles. Un conocido de la familia que lo veía jugar lo llevó a la escuela del C.D. Toluca, donde subió a través de las divisiones juveniles hasta las reservas profesionales. Finalmente debutó con Los Escarlatas en el PRODE ’85, ese torneo corto que sirvió de preludio al mundial de México ’86 y que se aprovechó para foguear jóvenes. Para la 86/87 ya se había ganado un lugar asegurado en la cancha y empezó a tener juegos completos, incluso como titular. Para el siguiente torneo ya era parte del once inicial y así se mantuvo hasta la 90/91. Con Los Diablos jugó un par de liguillas y ganó una Copa México.

De ahí fue buscado por Veracruz y se mudó al puerto, se ganó algunos llamados a la selección en ese entonces,  jugó tres temporadas y casi no salió del cuadro titular, allá también disputó un repechaje y una liguilla.  El ascenso máximo de su carrera lo encontró cuando llegó al Necaxa de Manuel Lapuente para la 94/95. Ahí formó una excelente defensa con los ya mencionados jugadores, en la que también alternaba Marcial Mendoza. Levantó como titular ese campeonato contra Cruz Azul, el del bicampeonato contra Celaya y jugó todos los minutos de la temporada que acabaría en la final que ganó Santos, en el Invierno ’96.

Al siguiente torneo una lesión lo alejó de las canchas por algunos partidos pero para el Verano ’98 ya había recuperado la titularidad, por lo que también jugó los partidos de la final que perdería frente a su primer equipo, contra Toluca en el Verano ’98. En Invierno ’98 otra lesión lo dejó fuera 15 días y empezó a perder su lugar en el once. Durante el ’99 y el ’00 fue jugando cada vez menos y aunque acompañó al equipo durante el mundial de clubes de Brasil, no jugó ningún minuto, por lo que decidió retirarse tras el Verano ’00.

¿Qué fue de él? Desde que estaba activo empezó a trabajar en las fuerzas básicas de Necaxa, dando pláticas o consejos a los jóvenes, así que al retirarse pasó directamente a esa área, que llevaba junto a la dirección técnica del Cuautitlan de Segunda División. Luego fungió por muchos años como auxiliar en Necaxa, intercalando esa experiencia con la de estratega principal en Correcaminos UAT y Alacranes de Durango. Incluso debutó como técnico interino en Primera División al mando de los mismos Rayos, en el Apertura ’08. Actualmente integra el cuerpo técnico del Irapuato en la División de Ascenso.

Algunos Datos: La historia de su apodo es bastante conocida: le decían El Picas porque escondía alfileres entre sus ropas, para pinchar a los delanteros cuando había jugadas a balón parado. El que revelaría esa maña sería Ricardo Pelaez, en un partido que jugó contra Toluca. Después el delantero sería su compañero y amigo, aunque en esa ocasión correteó y  escupió a Becerril en la cara, del puro coraje.

Además, entre sus compañeros, le decían Alex Lora por el parecido con el eterno -no es un halago- cantante (aquí una imagen brutal). Octavio además se consideraba fan del Tri y de su música.

Ya como auxiliar técnico no dejaría de ser broncudo, en el Apertura ’06 encaró y se lió a palabras con el entonces técnico de Cruz Azul, Isaac Mizrahi.

Considera que la peor patada que dio en su carrera fue una contra Francisco Palencia, en un duelo de Concacaf, aquella ocasión perdió la marca y bajó al delantero con un certero karataso.

Por otro lado hay jugadores que también le recuerdan especialmente, como El Cabrito Arellano, que comentó sobre la primera patada que recuerda: Una muy mal intencionada, fue la del “méndigo” “Picas” Becerril, al sádico todavía lo alcancé yo.

Sobre estos comportamientos siempre argumentó que los trae desde el barrio, desde que jugaba en Neza, porque allá es muy difícil sobrevivir y hay que estar siempre atento a cualquier amenza. Dice que nunca ha olvidado sus raíces humildes y a la fecha es uno de los principales defensores de buscar talento en los llanos.

Cuenta que su primer sueldo fue de 500 pesos, de los cuales le entregó cincuenta a cada uno de su tres hermanos. Se quedó con 100 para comprarse jabón, shampú y zacate y siguió la tradición familiar de entregar parte de su sueldo a la iglesia. El resto se lo entregó a su mamá.

En una encuesta a los aficionados de 1997, resultó ganador del reconocimiento al Jugador Más Mal Intencionado.

Irónicamente, aunque Picas lesionó a unos cuantos, su papá se dedica desde siempre al arte del huesero, es decir que cura lesiones musculares leves, con pomadas y tratamientos de masaje.

Los dejo con una maravillosa cita del propio Picas Becerril, en claro tono de chiste, que dejó en una entrevista del periódico Reforma:

Pues, un consejo que decía mi abuelo, que para tener a su hijo fuerte y sano, póngalo marihuano…

Estadísticas: Marcó 5 goles, acumuló 24 amarillas y 13 rojas, según www.mediotiempo.com puso una asistencia. Clubes: 85/86 a 90/91, Toluca. 91/92 a 93/94, Veracruz. 94/95 a Verano’00, Necaxa.

Video. Está muy chafa, pero bueno; un gol de Borgetti en la final. Es fuera de lugar, Becerril se queda parado en medio del centro y luego es de los primeros en reclamar al árbitro junto a Luis Hernandez, cuando un Brizio Carter (el colegiado) expulsa a Sergio Zárate. Lleva una banda en la nariz así como de boxeador recién madreado.

¿Tienen alguna anécdota? ¿Se fijaron que se retiró al final del siglo? Así que si se quedaron con ganas del Tri, aquí esta la Nostalgia de Fin de Siglo.

Los Campesinos.

Eh aquí un club que ya me habían pedido los lectores, especialmente el buen Gorubu. En Querétaro el futbol profesional data de los cincuentas, desde entonces ha sido un ir y venir de equipos, nombres, motes y jugadores. En la década de los setentas, con la reciente creación de la Segunda División llegaron a la ciudad dos equipos para esa liga; Los Gallos Blancos de Querétaro y los Estudiantes de Querétaro. Los primeros recibieron su mote por la bravura con la que enfrentaban sus juegos y los segundos por haber sido creados por alumnos de la Universidad Autónoma local. Ambos cuadros congraciaron afición y expectativa, por lo que un empresario local, dueño de una compañía de maquinaria para el campo, adquirió ambas franquicias para mezclarlas con la intención de crear cuadros más competentes.

Y ahí empezó la aventura, Los Campesinos habían remplazado a los Estudiantes y Los Industriales a Los Gallos, la afición se dividió y por momentos no sabían si les agradaba el movimiento. Los resultados sin embargo empezaron a llegar, para la 78/79 Los Atletas Industriales jugaron el cuadrangular por el ascenso y se quedaron a un punto de la final por la categoría, que finalmente disputaría el Club Deportivo Cuatla contra Atlas. Los Académicos, que habían perdido la categoría un año atrás, la recuperaron y desde entonces no han vuelto a caer.

La siguiente temporada fue mejor para la ciudad de Querétaro, mezclando e intercambiando otra vez sus jugadores (¿a quién le recuerda eso un poco a Televisa?) fueron los Atletas Campesinos los que esta vez accedieron a las instancias finales y libraron el cuadrangular contra Tepic y Nuevo Necaxa (que no tenía que ver con los Rayos) estrenando técnico en la figura de La Tota Carbajal, logrando además acceder al partido grande contra los también extintos Osos Grises del C.D. del Estado de México. El encuentro de ida terminó empatado a ceros y el momento parecía adecuado para los Osos, que sólo habían perdido un encuentro en la temporada. De cualquier manera Los Atletas salieron con todo al partido de vuelta y ganaron 2-1, con goles de Carlos Cerritos y Jorge Gaspar, el cuadro mexiquense incluso falló un penal a favor.

Los Industriales, con flash.

Así ascendió por primera vez un equipo queretano al máximo circuito, disputando la temporada 80/81 como equipo benjamín. Al terminar ese mismo año desaparecieron sus hermanos, Atletas Industriales, luego la Federación decidió otorgar la plaza que dejaron a la Universidad Autónoma de Querétaro para que combinara las franquicias desaparecidas en los Gallos Blancos de la UAQ que jugarían en Segunda. Los Atletas Campesinos, por su parte, empezaron con el píe izquierdo, el dueño pretendía incluir la marca de sus tractores en el logotipo, según él emulando a Cruz Azul,  por lo que se metió en pleitos con los federativos y acabó pagando multas, al final el empresario vendió el equipo al entonces dueño de Coyotes Neza. Además el técnico campeón, El Cinco Copas, no se animó a dirigir en primera y entró por él Jesús Trelles.

Por el lado deportivo el equipo no comenzó mal, fichó grandes nombres como Ítalo Estupiñán, Leonardo Cuellar, Walter Gassire y Ricardo Brandon, entre otros. El conjunto de estas estrellas con la base joven no dio malos resultados, debutaron ganando contra Neza y luego siguieron doce partidos sin ganar, aunque finalmente se salvaron del descenso al quedar arriba de Atlas y Unión de Curtidores. En aquella liga lograron vencer a Atlas, Pumas, América, Tigres y Leones Negros, además de golear al Puebla 5-0 en el que sería su mejor resultado histórico. En palabras del propio Leo Cuellar, sobre esa temporada:

Como en Estados Unidos sólo se jugaban seis meses, teníamos recesos, y al término de eso me pidieron que viniera a reforzar al Atletas Campesinos. Junto con (Italo) Estupiñan, Walter Gassire y otros, nos venimos y empezamos a sacar un punto aquí y un punto allá y salvamos al Campesinos”. (Reforma 17-12-1998).

En Primera.

La siguiente temporada mantuvo la base, incluso Cuellar regresó para jugar de tiempo completo y continuó en las riendas de Roberto Matosas, que había remplazado a Trelles desde la racha negativa. La fanaticada se consolidó y el club llamaba la atención de aficionados a otros equipos, por el carisma y esa sensación de caos victorioso en la que se mantenía el equipo. Lograron hilar cinco partidos invictos al principio de la temporada y luego otros once, ganaron varios encuentros, golearon al León por cuatro, se mantuvieron lejos del descenso y de haber estado en otro grupo (sector) se hubieran calificado a la liguilla, de la que se quedaron fuera por un mísero punto.

Aún con esa temporada que invitaba a soñar el equipo no se salvó. El país en sí estaba sumergido en crisis y la escuadra se perfilaba para desmantelarse al final de la temporada por los costos, salieron los mejores jugadores y finalmente el Tampico, que había descendido esa misma temporada (perdió la promoción contra Atlas) y era manejado por el Sindicato de Petroleros, ofreció comprar la franquicia para fusionarla con El Club Madero y crear a la Jaiba Brava del Tampico-Madero. El último partido jugado fue igual que el primero, contra Coyotes Neza en la última fecha de la 81/82.

A principios de los noventas el karma cobraría aquella deuda y los Gallos Blancos de la actualidad despojarían de equipo a los costeños, pero el famoso tractor no regresaría a las canchas. Sin embargo Los Atletas Campesinos* viven aún en la memoria de los queretanos, en la de una banda de Reggae mexicano (que curiosamente tocan junto a otra que se llama Leones Negros), en los nombres que saltan a las conversaciones curiosas sobre futbol mexicano, en un equipo de la Liga Amateur y sobretodo, en Glorias Pasadas.

*De los Atletas Industriales ya nadie se acuerda.

El Video se queda pendiente, pero les voy a conseguir uno bien cachetón, van a ver.

En hombros, con pésima calidad de imagen.

De Ecuador han llegado grandes futbolistas a jugar en México, de botepronto recuerdo a Alex Aguinaga o El Tin Delgado. Sin embargo el primero en poner al país sudamericano en la mente del aficionado llegó hace ya varios ayeres a tierras mexiquenses para volverse leyenda con los Diablos Rojos. Un delantero moreno, melenudo, veloz, con personalidad, con buen golpeo de balón. Una amenaza para los defensas rivales, aún siendo flaco y espigado como era él. Las crónicas de entonces le atribuían reflejos felinos a quien fuera también conocido como El Gato Salvaje. Con ustedes: Italo Eugenio Estupiñán Martínez.

¿Quién era? Un delantero originario de Esmeralda, Ecuador (provincia costera del país al que cruza el paralelo mayor de la Tierra). Activo en los setentas y hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? En su país por jugar un par de Copas Libertadores a gran nivel, en México por volverse el mejor extranjero de la liga por varios años.

¿Cómo fue su carrera? La empezó jugando en las calles, en las playas. Cuando tenía 16 años decidió que se dedicaría al futbol y se probó para un club local, llamado Aucas, pero a pesar de llegar recomendado el entrenador no lo aceptó por ser demasiado espigado. Enseguida lo intentó con el Macará de Ambuto, donde rápidamente se convirtió en titular y estrella. En ese equipo debutaría en Primera División. De ahí saltó luego de apenas tres años al Nacional de Ecuador. Había llegado para reforzar la banca y sin embargo se ganó la titularidad desde sus primeros juegos, con Nacional ganó el campeonato del ’73 y un subcampeonato. Su fama aumentó tras la Copa Libertadores ’72 en la que fue seleccionado el Mejor Jugador de América.

Así para la 74/75 llegó a Toluca, debutó con un gol y un pase, se adaptó rápido al futbol mexicano y se volvió referente al ataque, incluso terminó como el mejor goleador del equipo, con 18 tantos aún estando 12 fechas fuera por lesión. El equipo llegó a la liguilla y resultó campeón al vencer con gol suyo, de cabeza, al minuto ’51, al Club León en La Bombonera. La siguiente temporada su rendimiento no bajó, volvió a anotar 14 goles para continuar como el más efectivo de Los Diablos, aunque el equipo había perdido a su técnico campeón y el torneo no acabó tan bien como se esperaba. Para la 77/79, aún siendo uno de los jugadores más cotizados, viajó al Distrito Federal para reforzar al Club América.

Con las Águilas estuvo dos temporadas, en Coapa alternó en la banca pero no dejó de marcar goles y colaboró en la victoria de la Copa Interamericana de 1977, a Boca Juniors. Para la 79/80 jugó cedido una temporada en la Universidad Católica de Quito y en la 80/81 regresó para integrar a los recién creados Atletas Campesinos de Querétaro, en donde también estuvo un solo año. Finalmente en la 81/82 se enroló con Puebla y durante la 82/83 volvió a ser campeón con el primer equipo que dirigía el eterno -no es un elogio- Manuel Lapuente. De La Franja salió al finalizar esa temporada histórica, anunciando su retiro del futbol. Aunque no sería su último equipo, esperó algunos años para recuperar su carta y así poder irse gratis al Elmec de Ecuador, donde colgó los botines tras única temporada con ese equipo, en 1986.

El look habitual.

¿Qué fue de él? Luego de ese último año en su país natal se mudó a E.E.U.U. por una temporada y finalmente regresó a vivir a la Ciudad de México, incluso consiguió la nacionalidad mexicana hace poco. Desde entonces ha estado vinculado con el Deportivo Toluca, en varios puestos y manejó un negocio propio en Querétaro. También ha sido nombrado Encargado del Deporte en el Municipio de Ixtlahuaca. Actualmente es coordinador de futbol para Los Chorizeros y supervisor de escuelas de futbol para el gobierno del Edo. de México

Algunos Datos: Como les decía fue el primer jugador ecuatoriano en México, entre recelo y orgullo siempre cuenta que cuando llegó a nuestro país la gente preguntaba entre bromas; ¿Ecuador, dónde queda eso?, pero después de algunos años y varios goles la gente se refería a la nación andina como La Tierra de Estupiñán.

Por su parte también confesó que cuando supo de la oferta en México sólo había visto algunas películas de Fernando Casanova que llegaban a la región sudamericana, por lo que creía se trataba de un país de pistoleros y ensombrerados.

Su origen en Esmeralda era muy humilde, trabajaba ayudando a su madre a vender en un mercado y jugaba futbol en las tardes, la familia comía poco y por eso estaba tan flaco. Su padre era un curandero famoso de la región llamado Virgilio, que era respetado por su sabiduría en las artes de magia negra.

Su apodo en Ecuador era La Yerbita, por lo flaco, por su papá. En México el apodo de Gato Salvaje le llegó gracias a la siempre genial inventiva del cronista Ángel Fernández (Q.E.P.D.).

Del entrenador que lo rechazó en su primera prueba, recuerda que le dijo Oiga, chiquito, el fútbol es para hombres, vaya a criarse a los senos de su madre.

Otra anécdota curiosa sobre sus primeros años es que su mamá no sabía donde andaba cuando consiguió su primer equipo, creía que andaba de vago. Cuando la visitó para llevarle dinero de sus primeros sueldos tuvo que convencerla de que no lo había robado.

Cuando consiguió el campeonato Escarlata salió cargado en hombros y la gente coreaba su nombre en todo el estadio.

Tiene un hijo ecuatoriano y otros dos gemelos de nacionalidad mexicana, que deben andar por los 15 años y vaya usted a saber si se dedicarán al futbol.

En la época del Campeón Toluca al equipo le llamaban los Cangrejos Rojos, porque tenían fama de echarse para atrás cuando conseguían el resultado, sin embargo ese equipo marcó 54 goles y ganó varias veces por más de la mínima.

Antes de fichar por Toluca estuvo cerca de pasar al San Lorenzo de Almargo, pero decidió por México. Cuando llegó se enfrentó a la dureza de sus compañeros, que lo separaban del equipo por haber tomado el lugar del histórico Vicente Pereda, Diablo Mayor y delantero nacional.

Jugó también para la Selección de Ecuador, aunque no alcanzó a clasificarse a un mundial. En esos días alineaba al lado del que fuera su ídolo en la juventud, Alberto Spencer, el ya fallecido delantero histórico del Peñarol uruguayo.

Esa copa Interamericana fue la única en la historia que jugaron los Xeneizes, pero se las arrebató América con tremendo gol de último minuto, de tiempo extra, de tiro libre, de comerse las uñas, del magnífico Carlos Reinoso.

Ganó un premio Heraldo y un Citlalli al Mejor Jugador del Año 1975, cuando a la gente aún le importaban esos galardones.

Estadísticas: En México marcó 69 goles en los equipos que defendió. Clubes: Macará (de 1970 a 1972), Nacional (de 1972 a 1974), Toluca (de 1974 al 77), América (de 1977 al 79), U. Católica de Ecuador (1979-80), Atletas Campesinos (1980 al 82), Puebla (1982-83). Emelec, de Ecuador (1986).

Video. El campeonato de Puebla, en penales con Chivas, al minuto 2:55′ es turno de Italo Estupiñán, luego del primer fallo de Guadalajara. Fue una serie larguísima y este video tiene la transmisión original, del Canal 13. Chulada.

Guerrero, Joahan.

Injusto o no, hoy traemos un post de a dos por uno. Se trata de dos jugadores que obtuvieron por separado varios logros, pero siempre venían a la mente del aficionado como un sólo ente. Acostumbrados a aquello de compartir hasta la cara, siendo gemelos idénticos, los originarios de Monterrey debutaron el mismo año, el mismo torneo, en el mismo equipo, jugaban más o menos la misma zona, fueron campeones al mismo tiempo y casi se retiraron en las mismas fechas. Con ustedes los hermanos que ya retirados y pelones se parecen a Vin Diesel sin anfetaminas: Joahan Rubén y Omar Luis Rodríguez Álvarez.

¿Quiénes eran? Un par de jugadores salidos de fuerzas básicas de Cruz Azul; Omar se desempeñaba en la defensa, con recorrido hacia el ataque y Joahan en la media, con recorridos hacia la defensa. Ambos estuvieron activos desde mediados de los noventas a mediados de la primera década del siglo XXI.

¿Porqué se les recuerda? Por ser hermanos y por ser gemelos, por que más. Ambos hicieron gran carrera en Cruz Azul, mientras Joahan destacó también en Santos y Selección Mexicana y a Omar se le toma por bueno su paso en Morelia.

¿Cómo fueron sus carreras? Desde pequeños se mudaron a la Ciudad de México y la comenzaron jugando en una escuela infantil de futbol del club América, pero más tarde les llegó la oportunidad de entrar a fuerzas básicas de Cruz Azul, que los llevó a disputar la copa sub-17 de Italia ’91. Luego de aquel torneo empezaron a ascender y a disputar algunos interescuadras, hasta su debut en el Invierno ’96. En La Máquina colaboraron para el último campeonato del ’97; Omar como titular durante toda la liguilla y Joahan jugando hasta las semifinales contra Atlante.

Al siguiente año Joahan salió a Santos por falta de actividad, en Torreón encontró excelente recibimiento de la afición y fue pieza clave en dos finales, de las cuales ganó una, la del campeonato de Verano ’01. En esos años se ganó sus primeros juegos en la selección de Javier Aguirre que perdió la final de la Copa América ’01 y rescató el boleto al mundial de Corea/Japón ’02 . En dicho torneo participó durante toda la fase de grupos, consiguiendo una buena actuación. Tras el mundial continuó dos años más con Los Guerreros y al acabar el Clausura ’04 emigró a Necaxa, donde jugó tres torneos, como titular al principio, pero volviéndose cada vez menos indispensable. El Clausura ’06 fue llevado a Morelia, donde antes había jugado su hermano, pero alineó poco y salió luego de ese torneo con rumbo a Querétaro, equipo del que se retiró tras participar en dos ligas y reunir pocos minutos en el Clausura ’07.

Mientras tanto Omar permaneció en Cruz Azul tras la salida de su hermano durante seis ciclos más, ahí disputó otra final en el Invierno ’99 contra Pachuca, en la que fue subcampeón y se mantuvo como jugador importante, incluso jugando durante la Libertadores ’01 (esa del Boca Juniors), aunque una lesión lo alejó del partido final. Al finalizar el Invierno ’01 buscó nuevos aires en Morelia y aunque no siempre había sido titular, con Los Monarcas disputó su tercera final, en la que repetiría el máximo trofeo en el torneo del Apertura ’02. Luego de aquel año fue llevado a Chivas como gran refuerzo, sin embargo el rendimiento no fue tan sobresaliente como se esperaba y tras el Apertura ’03, con apenas un año en Guadalajara, fue vendido a Jaguares en donde disputó su último partido luego de cinco torneos en Tuxtla Gutierrez, durante el Clausura ’06.

Omar, en Morelia.

¿Que fue de ellos? Omar Rodríguez se mantiene activo jugando amistosos e incluso ha formado parte del equipo mexicano de ShowBol, sin embargo ha dicho que no tiene proyectos relacionados con ser entrenador o directivo. Joahan Rodríguez se ha visto también en partidos de exhibición, como la inauguración del estadio Territorio Santos Modelo o eventos deportivos en E.E.U.U para jóvenes y actualmente se está preparando para ser auxiliar o director técnico. Mientras tanto ambos se entretienen haciendo negocios con bienes raíces, según sus palabras.

Algunos datos: Su padre también fue futbolista profesional. Alberto El Tubo Rodríguez jugó en Veracruz, Atlante y Tigres. Con este último equipo fue campeón de Segunda División en la 73/74 y ganó el título de ascenso, marcando seis de los ocho goles que la UANL anotaría en aquella liguilla.

Como buenos gemelos tienen varias anécdotas de confusión, desde la educación primaria en la que tuvieron que separarlos para evitarles problemas hasta el futbol profesional, cuando trataron de expulsar a uno de ellos por segunda amarilla, cuando en realidad su gemelo se había ganado la anterior.

Durante algún tiempo ambos estuvieron saliendo con artistas famosas de la televisión nacional; Omar con Betty Monroe y Joahan con Chantal Andere, que yo no se quienes son, pero me suenan.

Otro que sale con alguien de la farándula mexicana es Omar Rodríguez-López con Ximena Sariñana, que no tienen que ver nada con ellos, más allá de que el guitarrista chicano es homónimo de uno, pero lo traigo a colación porque esta canción me mola.

Ahora los dos están felizmente casados con dos hermanas -cada quien con una, pues- y tienen chilpayates de la misma edad.

Joahan se llama así en honor al mítico holandés del barcelona Johan Cruyff, sin embargo su nombre se escribe Joahan por culpa del bendito registro civil.

Curiosamente en esa selección de Corea Japón ’02 estaba otro jugador que también tenía un hermano en primera división, aunque tampoco estaba en selección: Ramón Morales (hermano de Carlos Adrián).

Entre los dos estuvieron presentes en cuatro finales diferentes, obtuvieron un título cada uno y perdieron otro.

Estando juntos les recuerdo un gol del Verano ’97 contra Monterrey en el que Omar, tras asistencia de Francisco Palencia, pone un pase desde la banda a Joahan para el primer tanto de la tarde. Ese día el portero de Rayados era Tirzo Carpizo.

Ambos se retiraron entre pleitos; Omar tuvo que reclamar su contrato ante la Federación Mexicana por un problema con la directiva de Jaguares y eso lo obligó al retiro, Joahan por su parte acabó peleado con el entrenador de Querétaro y éste interfirió para que no encontrara equipo en el último Draft al que asistió.

Omar Luis es unos segundos más grande que su hermano.

Estadísticas Joahan Rodríguez: Marcó 42 goles en 327 encuentros disputados y supuestamente puso 19 asistencias. Acumuló 66 cartones amarillos y 6 rojos. Clubes: Invierno ’96 a Invierno ’98, Cruz Azul. Verano ’99 a Clausura ’04 Santos, Apertura ’04 a Apertura ’05, Clausura ’06 Morelia, Apertura ’06 y Clausura ’07 Querétaro.

Estadísticas Omar Rodríguez: Marcó 8 goles y puso 11 asistencias en 259 juegos, acumuló 82 amarillas y 5 rojas. Clubes: Invierno ’96 a Invierno ’01 Cruz Azul, Verano ’02 y Apertura ’02 Morelia, Clausura y Apertura ’03 Chivas, Clausura ’04 a Clausura ’06 Jaguares de Chiapas.

Video. Primero, gol de Joahan Rodríguez con Santos ante Chivas. Mire usted que celebraba con una playera del Tri de Alex Lora y la Virgen de Guadalupe.

Luego, de Omar me encontré una asistencia, es el último gol de Cruz Azul y hay que adelantar al minuto 3’04. Pero es lo que hay, jeje.

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