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Hoy toca América, así que seguiremos una buena recomendación de mi tocayo y lector Marco.

Aún cuando Los Cremas han tenido muy buenos jugadores (algunos de ellos ya han estado por acá) siempre han ostentado una habilidad especial para contratar jugadores troncos, a muy alto precio, con pocos dividendos, que simplemente no podemos olvidar tan fácil. El protagonista de este post tuvo un paso casi fugaz por tierras mexicanas y sin embargo se encuentra fresco en la mente de los aficionados como una de las peores contrataciones de los ya lejanos ochentas. Se trata de un argentino delgado, de gran maraña rizada, güero, alto y con una gran sonrisa que pocas veces compartían los que le veían jugar. Con ustedes: Gustavo Pedro Echaniz Conchez.

¿Quién fue? Un centro delantero originario de San Nicolas, Argentina. Activo durante los ochentas y en México a principios de esa década.

¿Porqué se le recuerda? En México, por malo, nada más. En Argentina también, aunque algunos equipos chicos allá le recuerdan goles importantes.

¿Cómo fue su carrera? La empezó en Santa Fe, Buenos Aires. Allá jugó en varios equipos de las divisiones inferiores argentinas y en la temporada ’81 de la Nacional C de Argentina (la tercera división) colaboró en el ascenso del Cacharita Juniors a Nacional B o segunda. La temporada ’82 la continuó en el club, con un buen desempeño. En ese año uno de los grandes equipos de primera, San Lorenzo de Almargo, había descendido a la B, por lo que la atención de la liga aumentó considerablemente. Así muchos jóvenes encontraron cabida en equipos de Primera División, Huracán contrató a Echaniz, de 23 años.

Tras esa temporada en Huracán de Parques Patricios, en la que metió no muchos goles y tampoco se consolidó en el once titular, algún gran visor de talentos lo colocó en el América de México, con tan sólo un año en la Primera División Argentina. Las Águilas acababan de desprenderse del máximo goleador del torneo anterior, Norberto Outes, por lo que requerían un extranjero con gran capacidad de gol. Como era fácil de predecir, Echaniz no fue la solución y aunque terminó la temporada como el mayor anotador del equipo, con 13 goles, falló una gran cantidad de oportunidades y no convenció a nadie, además, a la mitad de la temporada apreció un delantero mexicano joven, Carlos Hermosillo, que se fue ganando la preferencia de la afición.

Finalmente esa temporada América sería campeón contra Chivas, en la única final de Clásico Nacional de la que se tiene memoria. Gustavo jugó casi toda la liguilla pero no aportó ningún gol, el equipo salió adelante porque tenía un gran equipo en la defensa y la media, con jugadores como Alfredo Tena, El Ruso Brailovsky, El Cabezón Luna, Javier Aguirre, Armando Manzo o Cristobal Ortega. Al final de la temporada fue el único titular que salió del equipo. Se fue de Coapa con destino a Puebla, en los entonces Ejecutivos jugó la 84/85 y el PRODE ’85 y anotó únicamente 2 tantos en ambos torneos, pues el equipo no andaba bien y sus deficiencias eran más notables. Luego de aquello se fue a préstamo a San Lorenzo de Almargo para la 85/86 argentina donde marcó unicamente 3 goles.

Al finalizar esa temporada regresó a México, esta vez para probar suerte en Cobras de Querétaro, que recién habían sido fundado por Televisa la temporada anterior y había logrado el ascenso a Primera División ese mismo año. Ahí se reencontró con varios ex-americanistas veteranos y jóvenes que no tenían cabida en Águilas. Sus 6 goles en 33 encuentros solo ayudaron al equipo benjamín a enpobrecer los números de una campaña desastrosa y volver a la Segunda División.

Terminó su aventura en México y regresó a su país. En la temporada 88/89 militó con el Club Unión de Santa Fe y un gol suyo consiguió el ascenso de Nacional B a Primera, así que para la temporada 90/91 volvió a convencer a directivos foráneos de su valía y se fue a la Bundesliga de Austria, a jugar con el VSE Sankt Pölten. Su aventura europea duró solo un año y con pocos goles, regresó a Argentina una vez más y siguió jugando en Nacional B, en equipos como Colón, Almirante Brown y All Boys, de donde se retiró en la 93/94.

¿Qué fue de él? Sigue en las divisiones inferiores argentinas, que es donde más a gusto ha estado, aunque ahora dirigiendo a equipos como Olimpo de Bahía Blanca, Deportivo Madryn y Jorge Newbery. Actualmente acaba de firmar contrato con el Club Sarmiento Pigüe, de la Nacional C.

Algunos Datos: Aquella temporada, cuando Hermosillo debutó, lo hizo con 2 goles contra Atlas. Por lo tanto el técnico Carlos Reinoso tuvo que defender a Echaniz de los medios y la afición que pedían que El Grandote de Cerro Azul fuera titular, en una decisión que no me explico.

Es de los jugadores que han militado tanto en San Lorenzo como en Huracán, que allá en Argentina es una cosa no bien vista, como cambiar de América a Chivas.

En esa temporada, la 83/84, América tenía cuatro extranjeros argentinos, que es una situación que no se había dado y no se ha repetido. La legión albiazul estaba compuesta por Héctor Miguel Zelada, Eduardo Bacas, Daniel Alberto Brailovsky y Gustavo Echaniz.

Ese mismo año el campeón de goleo fue por segundo año consecutivo Norberto Outes, quien le había cedido su lugar a Gustavo para irse a Necaxa.

Su salida de América también se dio porque ese año se redujo de 5 a 4 extranjeros, de no ser así tal vez hubiera estado una temporada más.

En argentina le apodaban El Potro. En México había quien -sin muchas ganas y casi por no dejar- le decía Che.

Antes de esa final que América ganó a Chivas se habían enfrentado el torneo anterior en semifinales, con victoria de Guadalajara, cuando lo hecho a lo largo del campeonato parecía favorecer a Los Cremas, por lo que aquella victoria fue con sabor a revancha. Aunque no creo que El Potro se haya enterado, por cierto.

Su porcentaje de gol en México fue de un tanto cada cuatro juegos, buenos números para un mediocampista.

En América y Puebla portaba el 9.

Estadísticas. En México marcó 21 goles en 87 encuentros. Se ganó cinco cartones amarillos y dos rojos. Clubes en México: 83/84 américa, 84/85 y PRODE ’85 Puebla, 86/87 Cobras de Querétaro. Clubes en Argentina (sin orden): Huracán de Parque Patricios, San Lorenzo de Almagro, Unión de Santa Fe, Colón, Lanús, Chacarita Juniors, All Boys y Almirante Brown. Clubes en Europa: VSE Sankt Pölten 90/91.

Video: En un partido contra Curtidores, Echaniz se despacha con dos (uno de penal) y falla otros tres, por lo menos en el resumen.

¿Algún otro recuerdo, memoria o anécdota? Échenle a los comentarios.

Por cierto, las imágenes de este post han sido más fáciles de conseguir gracias a una maravillosa colección en PDF de revistas antiguas de futbol, por un chico de Querétaro, harto moderno. Si quieren adquirirlas o echarles ojo pueden hacerlo acá.


Hoy es día de recordar a uno más del Equipo de la Década, no de ésta, ni la anterior, sino la que va detrás de aquella, uno que ya me habían pedido por ahí mis buenos lectores rayos Cesar y Arturo.

En cada equipo campeón alguien tiene que hacer el trabajo sucio. En el Necaxa de los noventas, aunque había nombres usualmente asociados a la dureza física como El Cuchillo Herrera, El Chema Higareda o Eduardo Vilches, el hombre indicado para hacer las patadas rudas que la defensa requería era nuestro protagonista de hoy. Defensor flaco, alto, medio encorvado, que lucía una gran melena china al puro estilo de Alex Lora pero que era duro defensor, bueno en la marca y sabía aplacar al atacante cuando era necesario, inclusive usando la violencia, de vez en vez. Con ustedes: Octavio Becerril Morales.

¿Quién era? Un defensa originario del Distrito Federal, activo desde mediados de los ochentas hasta finales del siglo.

¿Porqué se le recuerda? El futbol jamás olvidará su look, ni sus patadas. En Necaxa tampoco se disipará esa entrega que lo convitrió en un ídolo y estandar de calidad.

¿Cómo fue su carrera? Aunque es originario de Azcapotzalco en el Distrito Federal, se mudó muy joven a Ciudad Neza. Allá empezó a jugar en el barrio, en las calles. Un conocido de la familia que lo veía jugar lo llevó a la escuela del C.D. Toluca, donde subió a través de las divisiones juveniles hasta las reservas profesionales. Finalmente debutó con Los Escarlatas en el PRODE ’85, ese torneo corto que sirvió de preludio al mundial de México ’86 y que se aprovechó para foguear jóvenes. Para la 86/87 ya se había ganado un lugar asegurado en la cancha y empezó a tener juegos completos, incluso como titular. Para el siguiente torneo ya era parte del once inicial y así se mantuvo hasta la 90/91. Con Los Diablos jugó un par de liguillas y ganó una Copa México.

De ahí fue buscado por Veracruz y se mudó al puerto, se ganó algunos llamados a la selección en ese entonces,  jugó tres temporadas y casi no salió del cuadro titular, allá también disputó un repechaje y una liguilla.  El ascenso máximo de su carrera lo encontró cuando llegó al Necaxa de Manuel Lapuente para la 94/95. Ahí formó una excelente defensa con los ya mencionados jugadores, en la que también alternaba Marcial Mendoza. Levantó como titular ese campeonato contra Cruz Azul, el del bicampeonato contra Celaya y jugó todos los minutos de la temporada que acabaría en la final que ganó Santos, en el Invierno ’96.

Al siguiente torneo una lesión lo alejó de las canchas por algunos partidos pero para el Verano ’98 ya había recuperado la titularidad, por lo que también jugó los partidos de la final que perdería frente a su primer equipo, contra Toluca en el Verano ’98. En Invierno ’98 otra lesión lo dejó fuera 15 días y empezó a perder su lugar en el once. Durante el ’99 y el ’00 fue jugando cada vez menos y aunque acompañó al equipo durante el mundial de clubes de Brasil, no jugó ningún minuto, por lo que decidió retirarse tras el Verano ’00.

¿Qué fue de él? Desde que estaba activo empezó a trabajar en las fuerzas básicas de Necaxa, dando pláticas o consejos a los jóvenes, así que al retirarse pasó directamente a esa área, que llevaba junto a la dirección técnica del Cuautitlan de Segunda División. Luego fungió por muchos años como auxiliar en Necaxa, intercalando esa experiencia con la de estratega principal en Correcaminos UAT y Alacranes de Durango. Incluso debutó como técnico interino en Primera División al mando de los mismos Rayos, en el Apertura ’08. Actualmente integra el cuerpo técnico del Irapuato en la División de Ascenso.

Algunos Datos: La historia de su apodo es bastante conocida: le decían El Picas porque escondía alfileres entre sus ropas, para pinchar a los delanteros cuando había jugadas a balón parado. El que revelaría esa maña sería Ricardo Pelaez, en un partido que jugó contra Toluca. Después el delantero sería su compañero y amigo, aunque en esa ocasión correteó y  escupió a Becerril en la cara, del puro coraje.

Además, entre sus compañeros, le decían Alex Lora por el parecido con el eterno -no es un halago- cantante (aquí una imagen brutal). Octavio además se consideraba fan del Tri y de su música.

Ya como auxiliar técnico no dejaría de ser broncudo, en el Apertura ’06 encaró y se lió a palabras con el entonces técnico de Cruz Azul, Isaac Mizrahi.

Considera que la peor patada que dio en su carrera fue una contra Francisco Palencia, en un duelo de Concacaf, aquella ocasión perdió la marca y bajó al delantero con un certero karataso.

Por otro lado hay jugadores que también le recuerdan especialmente, como El Cabrito Arellano, que comentó sobre la primera patada que recuerda: Una muy mal intencionada, fue la del “méndigo” “Picas” Becerril, al sádico todavía lo alcancé yo.

Sobre estos comportamientos siempre argumentó que los trae desde el barrio, desde que jugaba en Neza, porque allá es muy difícil sobrevivir y hay que estar siempre atento a cualquier amenza. Dice que nunca ha olvidado sus raíces humildes y a la fecha es uno de los principales defensores de buscar talento en los llanos.

Cuenta que su primer sueldo fue de 500 pesos, de los cuales le entregó cincuenta a cada uno de su tres hermanos. Se quedó con 100 para comprarse jabón, shampú y zacate y siguió la tradición familiar de entregar parte de su sueldo a la iglesia. El resto se lo entregó a su mamá.

En una encuesta a los aficionados de 1997, resultó ganador del reconocimiento al Jugador Más Mal Intencionado.

Irónicamente, aunque Picas lesionó a unos cuantos, su papá se dedica desde siempre al arte del huesero, es decir que cura lesiones musculares leves, con pomadas y tratamientos de masaje.

Los dejo con una maravillosa cita del propio Picas Becerril, en claro tono de chiste, que dejó en una entrevista del periódico Reforma:

Pues, un consejo que decía mi abuelo, que para tener a su hijo fuerte y sano, póngalo marihuano…

Estadísticas: Marcó 5 goles, acumuló 24 amarillas y 13 rojas, según www.mediotiempo.com puso una asistencia. Clubes: 85/86 a 90/91, Toluca. 91/92 a 93/94, Veracruz. 94/95 a Verano’00, Necaxa.

Video. Está muy chafa, pero bueno; un gol de Borgetti en la final. Es fuera de lugar, Becerril se queda parado en medio del centro y luego es de los primeros en reclamar al árbitro junto a Luis Hernandez, cuando un Brizio Carter (el colegiado) expulsa a Sergio Zárate. Lleva una banda en la nariz así como de boxeador recién madreado.

¿Tienen alguna anécdota? ¿Se fijaron que se retiró al final del siglo? Así que si se quedaron con ganas del Tri, aquí esta la Nostalgia de Fin de Siglo.

Los Campesinos.

Eh aquí un club que ya me habían pedido los lectores, especialmente el buen Gorubu. En Querétaro el futbol profesional data de los cincuentas, desde entonces ha sido un ir y venir de equipos, nombres, motes y jugadores. En la década de los setentas, con la reciente creación de la Segunda División llegaron a la ciudad dos equipos para esa liga; Los Gallos Blancos de Querétaro y los Estudiantes de Querétaro. Los primeros recibieron su mote por la bravura con la que enfrentaban sus juegos y los segundos por haber sido creados por alumnos de la Universidad Autónoma local. Ambos cuadros congraciaron afición y expectativa, por lo que un empresario local, dueño de una compañía de maquinaria para el campo, adquirió ambas franquicias para mezclarlas con la intención de crear cuadros más competentes.

Y ahí empezó la aventura, Los Campesinos habían remplazado a los Estudiantes y Los Industriales a Los Gallos, la afición se dividió y por momentos no sabían si les agradaba el movimiento. Los resultados sin embargo empezaron a llegar, para la 78/79 Los Atletas Industriales jugaron el cuadrangular por el ascenso y se quedaron a un punto de la final por la categoría, que finalmente disputaría el Club Deportivo Cuatla contra Atlas. Los Académicos, que habían perdido la categoría un año atrás, la recuperaron y desde entonces no han vuelto a caer.

La siguiente temporada fue mejor para la ciudad de Querétaro, mezclando e intercambiando otra vez sus jugadores (¿a quién le recuerda eso un poco a Televisa?) fueron los Atletas Campesinos los que esta vez accedieron a las instancias finales y libraron el cuadrangular contra Tepic y Nuevo Necaxa (que no tenía que ver con los Rayos) estrenando técnico en la figura de La Tota Carbajal, logrando además acceder al partido grande contra los también extintos Osos Grises del C.D. del Estado de México. El encuentro de ida terminó empatado a ceros y el momento parecía adecuado para los Osos, que sólo habían perdido un encuentro en la temporada. De cualquier manera Los Atletas salieron con todo al partido de vuelta y ganaron 2-1, con goles de Carlos Cerritos y Jorge Gaspar, el cuadro mexiquense incluso falló un penal a favor.

Los Industriales, con flash.

Así ascendió por primera vez un equipo queretano al máximo circuito, disputando la temporada 80/81 como equipo benjamín. Al terminar ese mismo año desaparecieron sus hermanos, Atletas Industriales, luego la Federación decidió otorgar la plaza que dejaron a la Universidad Autónoma de Querétaro para que combinara las franquicias desaparecidas en los Gallos Blancos de la UAQ que jugarían en Segunda. Los Atletas Campesinos, por su parte, empezaron con el píe izquierdo, el dueño pretendía incluir la marca de sus tractores en el logotipo, según él emulando a Cruz Azul,  por lo que se metió en pleitos con los federativos y acabó pagando multas, al final el empresario vendió el equipo al entonces dueño de Coyotes Neza. Además el técnico campeón, El Cinco Copas, no se animó a dirigir en primera y entró por él Jesús Trelles.

Por el lado deportivo el equipo no comenzó mal, fichó grandes nombres como Ítalo Estupiñán, Leonardo Cuellar, Walter Gassire y Ricardo Brandon, entre otros. El conjunto de estas estrellas con la base joven no dio malos resultados, debutaron ganando contra Neza y luego siguieron doce partidos sin ganar, aunque finalmente se salvaron del descenso al quedar arriba de Atlas y Unión de Curtidores. En aquella liga lograron vencer a Atlas, Pumas, América, Tigres y Leones Negros, además de golear al Puebla 5-0 en el que sería su mejor resultado histórico. En palabras del propio Leo Cuellar, sobre esa temporada:

Como en Estados Unidos sólo se jugaban seis meses, teníamos recesos, y al término de eso me pidieron que viniera a reforzar al Atletas Campesinos. Junto con (Italo) Estupiñan, Walter Gassire y otros, nos venimos y empezamos a sacar un punto aquí y un punto allá y salvamos al Campesinos”. (Reforma 17-12-1998).

En Primera.

La siguiente temporada mantuvo la base, incluso Cuellar regresó para jugar de tiempo completo y continuó en las riendas de Roberto Matosas, que había remplazado a Trelles desde la racha negativa. La fanaticada se consolidó y el club llamaba la atención de aficionados a otros equipos, por el carisma y esa sensación de caos victorioso en la que se mantenía el equipo. Lograron hilar cinco partidos invictos al principio de la temporada y luego otros once, ganaron varios encuentros, golearon al León por cuatro, se mantuvieron lejos del descenso y de haber estado en otro grupo (sector) se hubieran calificado a la liguilla, de la que se quedaron fuera por un mísero punto.

Aún con esa temporada que invitaba a soñar el equipo no se salvó. El país en sí estaba sumergido en crisis y la escuadra se perfilaba para desmantelarse al final de la temporada por los costos, salieron los mejores jugadores y finalmente el Tampico, que había descendido esa misma temporada (perdió la promoción contra Atlas) y era manejado por el Sindicato de Petroleros, ofreció comprar la franquicia para fusionarla con El Club Madero y crear a la Jaiba Brava del Tampico-Madero. El último partido jugado fue igual que el primero, contra Coyotes Neza en la última fecha de la 81/82.

A principios de los noventas el karma cobraría aquella deuda y los Gallos Blancos de la actualidad despojarían de equipo a los costeños, pero el famoso tractor no regresaría a las canchas. Sin embargo Los Atletas Campesinos* viven aún en la memoria de los queretanos, en la de una banda de Reggae mexicano (que curiosamente tocan junto a otra que se llama Leones Negros), en los nombres que saltan a las conversaciones curiosas sobre futbol mexicano, en un equipo de la Liga Amateur y sobretodo, en Glorias Pasadas.

*De los Atletas Industriales ya nadie se acuerda.

El Video se queda pendiente, pero les voy a conseguir uno bien cachetón, van a ver.

En hombros, con pésima calidad de imagen.

De Ecuador han llegado grandes futbolistas a jugar en México, de botepronto recuerdo a Alex Aguinaga o El Tin Delgado. Sin embargo el primero en poner al país sudamericano en la mente del aficionado llegó hace ya varios ayeres a tierras mexiquenses para volverse leyenda con los Diablos Rojos. Un delantero moreno, melenudo, veloz, con personalidad, con buen golpeo de balón. Una amenaza para los defensas rivales, aún siendo flaco y espigado como era él. Las crónicas de entonces le atribuían reflejos felinos a quien fuera también conocido como El Gato Salvaje. Con ustedes: Italo Eugenio Estupiñán Martínez.

¿Quién era? Un delantero originario de Esmeralda, Ecuador (provincia costera del país al que cruza el paralelo mayor de la Tierra). Activo en los setentas y hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? En su país por jugar un par de Copas Libertadores a gran nivel, en México por volverse el mejor extranjero de la liga por varios años.

¿Cómo fue su carrera? La empezó jugando en las calles, en las playas. Cuando tenía 16 años decidió que se dedicaría al futbol y se probó para un club local, llamado Aucas, pero a pesar de llegar recomendado el entrenador no lo aceptó por ser demasiado espigado. Enseguida lo intentó con el Macará de Ambuto, donde rápidamente se convirtió en titular y estrella. En ese equipo debutaría en Primera División. De ahí saltó luego de apenas tres años al Nacional de Ecuador. Había llegado para reforzar la banca y sin embargo se ganó la titularidad desde sus primeros juegos, con Nacional ganó el campeonato del ’73 y un subcampeonato. Su fama aumentó tras la Copa Libertadores ’72 en la que fue seleccionado el Mejor Jugador de América.

Así para la 74/75 llegó a Toluca, debutó con un gol y un pase, se adaptó rápido al futbol mexicano y se volvió referente al ataque, incluso terminó como el mejor goleador del equipo, con 18 tantos aún estando 12 fechas fuera por lesión. El equipo llegó a la liguilla y resultó campeón al vencer con gol suyo, de cabeza, al minuto ’51, al Club León en La Bombonera. La siguiente temporada su rendimiento no bajó, volvió a anotar 14 goles para continuar como el más efectivo de Los Diablos, aunque el equipo había perdido a su técnico campeón y el torneo no acabó tan bien como se esperaba. Para la 77/79, aún siendo uno de los jugadores más cotizados, viajó al Distrito Federal para reforzar al Club América.

Con las Águilas estuvo dos temporadas, en Coapa alternó en la banca pero no dejó de marcar goles y colaboró en la victoria de la Copa Interamericana de 1977, a Boca Juniors. Para la 79/80 jugó cedido una temporada en la Universidad Católica de Quito y en la 80/81 regresó para integrar a los recién creados Atletas Campesinos de Querétaro, en donde también estuvo un solo año. Finalmente en la 81/82 se enroló con Puebla y durante la 82/83 volvió a ser campeón con el primer equipo que dirigía el eterno -no es un elogio- Manuel Lapuente. De La Franja salió al finalizar esa temporada histórica, anunciando su retiro del futbol. Aunque no sería su último equipo, esperó algunos años para recuperar su carta y así poder irse gratis al Elmec de Ecuador, donde colgó los botines tras única temporada con ese equipo, en 1986.

El look habitual.

¿Qué fue de él? Luego de ese último año en su país natal se mudó a E.E.U.U. por una temporada y finalmente regresó a vivir a la Ciudad de México, incluso consiguió la nacionalidad mexicana hace poco. Desde entonces ha estado vinculado con el Deportivo Toluca, en varios puestos y manejó un negocio propio en Querétaro. También ha sido nombrado Encargado del Deporte en el Municipio de Ixtlahuaca. Actualmente es coordinador de futbol para Los Chorizeros y supervisor de escuelas de futbol para el gobierno del Edo. de México

Algunos Datos: Como les decía fue el primer jugador ecuatoriano en México, entre recelo y orgullo siempre cuenta que cuando llegó a nuestro país la gente preguntaba entre bromas; ¿Ecuador, dónde queda eso?, pero después de algunos años y varios goles la gente se refería a la nación andina como La Tierra de Estupiñán.

Por su parte también confesó que cuando supo de la oferta en México sólo había visto algunas películas de Fernando Casanova que llegaban a la región sudamericana, por lo que creía se trataba de un país de pistoleros y ensombrerados.

Su origen en Esmeralda era muy humilde, trabajaba ayudando a su madre a vender en un mercado y jugaba futbol en las tardes, la familia comía poco y por eso estaba tan flaco. Su padre era un curandero famoso de la región llamado Virgilio, que era respetado por su sabiduría en las artes de magia negra.

Su apodo en Ecuador era La Yerbita, por lo flaco, por su papá. En México el apodo de Gato Salvaje le llegó gracias a la siempre genial inventiva del cronista Ángel Fernández (Q.E.P.D.).

Del entrenador que lo rechazó en su primera prueba, recuerda que le dijo Oiga, chiquito, el fútbol es para hombres, vaya a criarse a los senos de su madre.

Otra anécdota curiosa sobre sus primeros años es que su mamá no sabía donde andaba cuando consiguió su primer equipo, creía que andaba de vago. Cuando la visitó para llevarle dinero de sus primeros sueldos tuvo que convencerla de que no lo había robado.

Cuando consiguió el campeonato Escarlata salió cargado en hombros y la gente coreaba su nombre en todo el estadio.

Tiene un hijo ecuatoriano y otros dos gemelos de nacionalidad mexicana, que deben andar por los 15 años y vaya usted a saber si se dedicarán al futbol.

En la época del Campeón Toluca al equipo le llamaban los Cangrejos Rojos, porque tenían fama de echarse para atrás cuando conseguían el resultado, sin embargo ese equipo marcó 54 goles y ganó varias veces por más de la mínima.

Antes de fichar por Toluca estuvo cerca de pasar al San Lorenzo de Almargo, pero decidió por México. Cuando llegó se enfrentó a la dureza de sus compañeros, que lo separaban del equipo por haber tomado el lugar del histórico Vicente Pereda, Diablo Mayor y delantero nacional.

Jugó también para la Selección de Ecuador, aunque no alcanzó a clasificarse a un mundial. En esos días alineaba al lado del que fuera su ídolo en la juventud, Alberto Spencer, el ya fallecido delantero histórico del Peñarol uruguayo.

Esa copa Interamericana fue la única en la historia que jugaron los Xeneizes, pero se las arrebató América con tremendo gol de último minuto, de tiempo extra, de tiro libre, de comerse las uñas, del magnífico Carlos Reinoso.

Ganó un premio Heraldo y un Citlalli al Mejor Jugador del Año 1975, cuando a la gente aún le importaban esos galardones.

Estadísticas: En México marcó 69 goles en los equipos que defendió. Clubes: Macará (de 1970 a 1972), Nacional (de 1972 a 1974), Toluca (de 1974 al 77), América (de 1977 al 79), U. Católica de Ecuador (1979-80), Atletas Campesinos (1980 al 82), Puebla (1982-83). Emelec, de Ecuador (1986).

Video. El campeonato de Puebla, en penales con Chivas, al minuto 2:55′ es turno de Italo Estupiñán, luego del primer fallo de Guadalajara. Fue una serie larguísima y este video tiene la transmisión original, del Canal 13. Chulada.

Guerrero, Joahan.

Injusto o no, hoy traemos un post de a dos por uno. Se trata de dos jugadores que obtuvieron por separado varios logros, pero siempre venían a la mente del aficionado como un sólo ente. Acostumbrados a aquello de compartir hasta la cara, siendo gemelos idénticos, los originarios de Monterrey debutaron el mismo año, el mismo torneo, en el mismo equipo, jugaban más o menos la misma zona, fueron campeones al mismo tiempo y casi se retiraron en las mismas fechas. Con ustedes los hermanos que ya retirados y pelones se parecen a Vin Diesel sin anfetaminas: Joahan Rubén y Omar Luis Rodríguez Álvarez.

¿Quiénes eran? Un par de jugadores salidos de fuerzas básicas de Cruz Azul; Omar se desempeñaba en la defensa, con recorrido hacia el ataque y Joahan en la media, con recorridos hacia la defensa. Ambos estuvieron activos desde mediados de los noventas a mediados de la primera década del siglo XXI.

¿Porqué se les recuerda? Por ser hermanos y por ser gemelos, por que más. Ambos hicieron gran carrera en Cruz Azul, mientras Joahan destacó también en Santos y Selección Mexicana y a Omar se le toma por bueno su paso en Morelia.

¿Cómo fueron sus carreras? Desde pequeños se mudaron a la Ciudad de México y la comenzaron jugando en una escuela infantil de futbol del club América, pero más tarde les llegó la oportunidad de entrar a fuerzas básicas de Cruz Azul, que los llevó a disputar la copa sub-17 de Italia ’91. Luego de aquel torneo empezaron a ascender y a disputar algunos interescuadras, hasta su debut en el Invierno ’96. En La Máquina colaboraron para el último campeonato del ’97; Omar como titular durante toda la liguilla y Joahan jugando hasta las semifinales contra Atlante.

Al siguiente año Joahan salió a Santos por falta de actividad, en Torreón encontró excelente recibimiento de la afición y fue pieza clave en dos finales, de las cuales ganó una, la del campeonato de Verano ’01. En esos años se ganó sus primeros juegos en la selección de Javier Aguirre que perdió la final de la Copa América ’01 y rescató el boleto al mundial de Corea/Japón ’02 . En dicho torneo participó durante toda la fase de grupos, consiguiendo una buena actuación. Tras el mundial continuó dos años más con Los Guerreros y al acabar el Clausura ’04 emigró a Necaxa, donde jugó tres torneos, como titular al principio, pero volviéndose cada vez menos indispensable. El Clausura ’06 fue llevado a Morelia, donde antes había jugado su hermano, pero alineó poco y salió luego de ese torneo con rumbo a Querétaro, equipo del que se retiró tras participar en dos ligas y reunir pocos minutos en el Clausura ’07.

Mientras tanto Omar permaneció en Cruz Azul tras la salida de su hermano durante seis ciclos más, ahí disputó otra final en el Invierno ’99 contra Pachuca, en la que fue subcampeón y se mantuvo como jugador importante, incluso jugando durante la Libertadores ’01 (esa del Boca Juniors), aunque una lesión lo alejó del partido final. Al finalizar el Invierno ’01 buscó nuevos aires en Morelia y aunque no siempre había sido titular, con Los Monarcas disputó su tercera final, en la que repetiría el máximo trofeo en el torneo del Apertura ’02. Luego de aquel año fue llevado a Chivas como gran refuerzo, sin embargo el rendimiento no fue tan sobresaliente como se esperaba y tras el Apertura ’03, con apenas un año en Guadalajara, fue vendido a Jaguares en donde disputó su último partido luego de cinco torneos en Tuxtla Gutierrez, durante el Clausura ’06.

Omar, en Morelia.

¿Que fue de ellos? Omar Rodríguez se mantiene activo jugando amistosos e incluso ha formado parte del equipo mexicano de ShowBol, sin embargo ha dicho que no tiene proyectos relacionados con ser entrenador o directivo. Joahan Rodríguez se ha visto también en partidos de exhibición, como la inauguración del estadio Territorio Santos Modelo o eventos deportivos en E.E.U.U para jóvenes y actualmente se está preparando para ser auxiliar o director técnico. Mientras tanto ambos se entretienen haciendo negocios con bienes raíces, según sus palabras.

Algunos datos: Su padre también fue futbolista profesional. Alberto El Tubo Rodríguez jugó en Veracruz, Atlante y Tigres. Con este último equipo fue campeón de Segunda División en la 73/74 y ganó el título de ascenso, marcando seis de los ocho goles que la UANL anotaría en aquella liguilla.

Como buenos gemelos tienen varias anécdotas de confusión, desde la educación primaria en la que tuvieron que separarlos para evitarles problemas hasta el futbol profesional, cuando trataron de expulsar a uno de ellos por segunda amarilla, cuando en realidad su gemelo se había ganado la anterior.

Durante algún tiempo ambos estuvieron saliendo con artistas famosas de la televisión nacional; Omar con Betty Monroe y Joahan con Chantal Andere, que yo no se quienes son, pero me suenan.

Otro que sale con alguien de la farándula mexicana es Omar Rodríguez-López con Ximena Sariñana, que no tienen que ver nada con ellos, más allá de que el guitarrista chicano es homónimo de uno, pero lo traigo a colación porque esta canción me mola.

Ahora los dos están felizmente casados con dos hermanas -cada quien con una, pues- y tienen chilpayates de la misma edad.

Joahan se llama así en honor al mítico holandés del barcelona Johan Cruyff, sin embargo su nombre se escribe Joahan por culpa del bendito registro civil.

Curiosamente en esa selección de Corea Japón ’02 estaba otro jugador que también tenía un hermano en primera división, aunque tampoco estaba en selección: Ramón Morales (hermano de Carlos Adrián).

Entre los dos estuvieron presentes en cuatro finales diferentes, obtuvieron un título cada uno y perdieron otro.

Estando juntos les recuerdo un gol del Verano ’97 contra Monterrey en el que Omar, tras asistencia de Francisco Palencia, pone un pase desde la banda a Joahan para el primer tanto de la tarde. Ese día el portero de Rayados era Tirzo Carpizo.

Ambos se retiraron entre pleitos; Omar tuvo que reclamar su contrato ante la Federación Mexicana por un problema con la directiva de Jaguares y eso lo obligó al retiro, Joahan por su parte acabó peleado con el entrenador de Querétaro y éste interfirió para que no encontrara equipo en el último Draft al que asistió.

Omar Luis es unos segundos más grande que su hermano.

Estadísticas Joahan Rodríguez: Marcó 42 goles en 327 encuentros disputados y supuestamente puso 19 asistencias. Acumuló 66 cartones amarillos y 6 rojos. Clubes: Invierno ’96 a Invierno ’98, Cruz Azul. Verano ’99 a Clausura ’04 Santos, Apertura ’04 a Apertura ’05, Clausura ’06 Morelia, Apertura ’06 y Clausura ’07 Querétaro.

Estadísticas Omar Rodríguez: Marcó 8 goles y puso 11 asistencias en 259 juegos, acumuló 82 amarillas y 5 rojas. Clubes: Invierno ’96 a Invierno ’01 Cruz Azul, Verano ’02 y Apertura ’02 Morelia, Clausura y Apertura ’03 Chivas, Clausura ’04 a Clausura ’06 Jaguares de Chiapas.

Video. Primero, gol de Joahan Rodríguez con Santos ante Chivas. Mire usted que celebraba con una playera del Tri de Alex Lora y la Virgen de Guadalupe.

Luego, de Omar me encontré una asistencia, es el último gol de Cruz Azul y hay que adelantar al minuto 3’04. Pero es lo que hay, jeje.

¿Hubieran preferido a Los Gemelos Brenan, tienen anécdotas o paraderos? ¡Comenten!

Regreso finalmente de las vacaciones de fin de año, aunque para ser honesto llegué hace más de una semana pero dejé la cabeza en la mar, con el resto del cuerpo viviendo en piloto automático. Vuelvo pensando que para un blog como éste, que vive de los recuerdos, el año nuevo significa más bien poco, sino la oportunidad de crear nuevas memorias, para usarlas dentro de, digamos, unos cinco años. Aún así les hago extensivo a todos mis lectores el tardío deseo de un ciclo próspero, en lo personal y ojalá, un par de torneos dignos de sus equipos favoritos.

El que inaugura el 2011 se retiró hace catorce años, pero su nombre sigue vigente a pesar del tiempo. Originario de Veracruz, fue jugador de Selección Nacional, versatil, siempre bien ubicado y con decente golpeo en las dos piernas, como se definía él mismo. Sus mejores años los dejó en el equipo que lo debutó, el Futbol Club Tampico-Madero y con ellos grabó en letras de oro su nombre en tres trofeos al mejor goleador de la campaña, que no son poca cosa y que lo incluyen sin duda en el selecto club de grandes goleadores. Con ustedes; Sergio Lira Gallardo.

¿Quién era? Un delantero veracruzano de la provincia de Tamiahua, activo desde los últimos años de los setentas hasta mediados de los noventas.

¿Porqué se le recuerda? Por ser estandarte de la Jaiba Brava de Tampico Madero, que hoy vive en divisiones inferiores. También por sus juegos en el Tricolor y sus títulos de goleador.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en las fuerzas básicas del que en ese entonces era únicamente el Club Deportivo Tampico, ahí logró debutar en la 78/79 y lo hizo marcando 4 goles. Al año siguiente se ganó más partidos como titular y respondió con más goles, que ayudaron al equipo a llegar a la liguilla. El siguiente torneo continuó su ascenso anotando más, llamando la atención del Atlante. Con los Potros no jugó tanto como quisiera y se quedó en la banca detrás del mítico Cabinho. En la 82/83 fue llevado al recién ascendido a Primera División, el Club Oaxtepec, con la intención de que recuperara su nivel de juego. Lo logró luego de dos temporadas en Morelos y para la 84/85 regresó a casa con el Tampico Madero, que hacía dos ligas había renacido luego de comprar a los Atletas Campesinos de Querétaro.

Allá comenzó lento su camino a volverse la máxima figura de los Petroleros, jugando un torneo regular pero al siguiente, el llamado PRODE 85, se volvió pieza clave, máximo anotador con 12 dianas y figura del subcampeonato conseguido. Repitió en el siguiente torneo corto (fueron diseñados así por el mundial) de México ’86, también el equipo quedaría a un paso del campeonato. Continuó jugando como pieza fundamental de su club y en la 88/89 consiguió de nuevo el título de goleo, con 29 anotaciones mas otras 3 en liguilla. Al siguiente campeonato bajó su productividad y al finalizar decidió partir a Monterrey, con los Tigres de la UANL. Allá no volvió a ser máximo anotador, pero tuvo dos campañas de buen rendimiento.

En la 92/93 recaló en el que sería su último equipo de Primera División, el Puebla, en donde estuvo un año y fue cedido al Tampico Madero en Primera A por la 93/94, allá consiguió el ascenso pero la 94/95, tuvo que regresar a la franja, sin dejar de marcar goles. Aunque su retiro se venía anunciado para aquella última temporada encontró un poco más de aire en sus pulmones y jugó el Invierno ’96 y el Verano ’97 en la Primera A, con los Jaibos de Tampico (que habían durado un año en Primera), a quienes llevó a la liguilla por el ascenso.  Al finalizar ese último torneo, tras no conseguir la máxima categoría, anunció su retiro.

¿Qué fue de él? Desde sus últimos días en activo preparó su carrera de técnico, ha dirigido en las divisiones menores a Jaguares de Tapachula, Cajeteros de Celaya, Delfines de Coatzacoalco, Guerreros de Tabasco, Ángeles de Comsbmra, Tampico Madero, Zorros de Reynosa y actualmente al Ébano FC, con el que espera disputar el ascenso de la Segunda División este año.

Algunos Datos: Cuando consiguió su primer título de goleo, en el PRODE ’85, se discutía en los medios si valía lo mismo que uno de torneo largo, como para callar bocas consiguió el siguiente, el México ’86, volviéndose también el máximo artillero de la nunca jugada 85/86.

Otro de los récords que mantuvo en esos días fue el de más partidos jugados sin contar liguilla, con 566, que luego rompió Benjamín Galindo en el ’97 y siguió engrosando la cifra hasta llegar a 697 antes del retiro.

Una anécdota que le gusta contar es de cuando jugaba en la Selección Mayor; durante una gira a Australia se subió al avión un 23 de Agosto y aterrizó en Sidney un 25 del mismo mes debido al cambio de horario, por lo que perdió su cumpleaños que era el 24, considerándose desde ese entonces un año más joven.

En el torneo México ’86 compartió su trofeo con otro grande de la historia mexicana: Francisco Javier El Abuelo Cruz.

Cuando jugaba en Puebla la directiva planeaba hacerle un homenaje en el último partido de la jornada contra Tigres en su última campaña. Por un error de dedo, dicen, la prensa publicó el mensaje del club que afirmaba, se trataba de una despedida. El jugador, enfadado, rechazó la ceremonia.

Finalmente después de un año se retiró en el Tampico-Madero, justamente contra Tigres.

Más tarde ese año se le hizo un homenaje/despedida en un juego amistoso de Amigos de Lira contra Necaxa. Anotó dos goles, hubo un apagón planeado y la gente iluminó la cancha con velas, al final del partido salió de cambio y entró su hijo, que entonces tenía apenas 13 años.

Ese mismo hijo, José Sergio Lira o Lirita, ha jugado como delantero en equipos como Jaguares de Tapachula y Acapulco, Altamira, Rayados de Monterrey e incluso apareció como auxiliar técnico de Ángeles de Comsbmra, aunque no ha logrado debutar en Primera División.

En su debut contra Coyotes Neza, en la 78/79, Sergio aún no estaba debidamente registrado ante la FMF, por lo que la Federación les quitó los puntos de la victoria (dos, entonces) y se ganó de por vida el apodo de El Cachirul, que luego alternaría con el de Jaibo Mayor.

Es aún uno de los 20 mejores goleadores de la historia de la liga.

Estadísticas: Jugó 566 partidos en Primera División y logró 190 goles. Clubes:78/79 a 80/81 Tampico FC, 81/82 Atlante, 82/83 y 83/84 Club Oaxtepec, 84/85 a 89/90 Tampico-Madero, 90/91 y 91/92 Tigres UANL, 92/93 Puebla, 93/94 Tampico Madero, 94/95 y 95/96 Puebla Invierno ’96 y Verano ’97 Tampico-Madero.

Video: Acá un video homenaje de Hazaña Futbol. Ahí aparecen algunos de los tantos del extintísimo Clásico Tamaulipeco, contra los Correcaminos.

¿Tienen alguna anécdota?, ¿creen que Ángeles de Comsbmra está mal escrito? (Pues no, es el nombre de una empresa inpronunciable y medio fraudulenta en Puebla.)

Anécdotas: Dante Daniel Martínez.

Publicado: 24 diciembre 2010 de Damián García en Anécdotas, Futbolistas, Rayados, Tigres

¿Que quién es Dante Daniel Martínez? Un padre de familia, trabajador y hombre de negocios -como muchos de nosotros- oriundo de Monterrey y lector de éste, su humilde blog. A diferencia de la mayoría de los asiduos futboleros que acá compartimos, él estuvo poco más cerca al futbol que aquí gustamos recordar, pues jugó en fuerzas básicas de Monterrey, en tercera división profesional con los Tigrillos UANL, en selección juvenil mexicana y hasta tuvo experiencia en el extranjero. Hoy se anima a contarnos un poco de esas Glorias Pasadas que él vivió, con la experiencia de un profesional, la sinceridad de un lector y la curiosidad de un aficionado.

¿En dónde naciste? En Monterrey, Nuevo León.

¿A qué edad empezaste a jugar futbol? ¿De niño jugabas otros deportes? A los 8 años, en un gran equipo de mi barrio que se llamaba el Inter-Inglés, ahí ganamos muchos campeonatos regionales. El futbol fue el único deporte que llamó mi atención.

¿Cómo llegaste a fuerzas básicas de Monterrey, te habías probado en otro equipo antes? Fue mi primer equipo, llegué por unos amigos que jugaban conmigo, ellos ya estaban en fuerzas básicas de Rayados y me animaron a probarme, el profesor José Ledezma (ex-jugador de Monterrey en los setentas) me dio la oportunidad, antes de eso represente varias veces a Nuevo León en torneos nacionales a nivel escolar

¿Qué posición(es) jugabas? En Rayados jugué de medio izquierdo, soy zurdo natural.

¿Cómo llegaste a la selección juvenil? Tenía apenas un mes de haber sido aceptado en Monterrey, en ese entonces se presentaron Alfonso El Pescado Portugal y Juan de Dios del Castillo a las instalaciones de Válvulas de Calidad de Fuerzas Básicas de Rayados, para dirigir visorías con fines de formar la selección sub-20, en esas pruebas participaron jugadores de equipos regionales como Tigrillos, Vaqueros y Coyotes de Saltillo, entre otros. Me escogieron junto a dos compañeros más.

Participaste entonces en el proceso rumbo al mundial de Portugal ’91, ¿jugaban partidos internacionales? Sí, en México jugamos con equipos de Primera División y otras selecciones como Estados Unidos y Guatemala.

¿Cómo es el ambiente en las selecciones juveniles, ¿había jugadores que ya hubieran debutado en Primera? Creo que sí, por citarte algunos; Héctor Hernández, Gustavo Gaytán, Luis Felipe Peña, Damián Álvarez, Mauricio Gallaga, Manuel Martínez, Pedro Pineda y Filomeno Díaz.

Jugadores como Isaac Terrazas o tú mismo se quedaron en el camino a ese mundial¿te pareció que la lista final fue justa? Como siempre en nuestro futbol existe demasiado favoritismo, a los que llegamos de provincia nos cuesta el triple de trabajo ganarnos un lugar, al igual que pasa en la selección mayor, pues al mundial de Sudáfrica 2010 no fue convocado ningún jugador del campeón Monterrey.

Alfonso Portugal fue técnico de equipos de Primera División y antes de eso campeón con América, ¿esas vivencias  las compartía para ayudarles en el proceso como futbolistas o era simplemente la experiencia que le daban la razón de mando? Sí las compartía, pero pasaba algo curioso, era su auxiliar Juan de Dios del Castillo quien tomó todo el liderazgo del proceso.

 

La Sub-20 rumbo a Portugal '91. Les invito a buscar a gente como El Matador o Pedro Pineda.

De ahí a E.E.U.U, ¿cómo fue el paso? Con Rayados disputé un juego de reservas en el Tec de Monterrey, ahí un promotor me invitó a jugar en Estados Unidos en la ciudad de Austin, Texas , con un equipo semiprofesional que se llamaba Austin Flyers.

¿En que liga jugaban? En la liga nacional de la  United States Youth Soccer Association (liga que se mantiene hasta el momento a nivel nacional), que era una liga de formación, fue año y medio antes que se fundara la MLS, en ese tiempo la liga profesional más fuerte era la MISL (Liga de salón), nosotros jugabamos en la Universidad de Austin.

¿Cuánto tiempo jugaste allá, en que posición quedaron? Jugué dos temporadas, siempre quedamos en las primeras posiciones, ¡pero nos eliminaban en las finales!

En esa época apenas se empezaba a dibujar lo que es la MLS actual, ¿qué tal era la vida para un futbolista extranjero y la recepción con el público? Me tocó alojarme con estadounidenses, me trataron de maravilla, solo sufrí un poco con los alimentos pero a ellos les encantaba la idea de que llegaran jugadores mexicanos. El americano en ese entonces empezaba a apasionarse mucho por el futbol, lo que más me sorprendió fue el talento y la pasión por jugar de las mujeres de allá, que empiezan desde muy niñas a jugar futbol.

En tu experiencia ¿qué tal se comparaba el nivel de ese país con los equipos y la competencia que tuviste en México? En México se juega como lo hace el futbolista latino, una combinación de técnica y buen trato al balón, en Estados Unidos en esa época se acostumbraba el juego de fuerza, rudeza y demasiado contacto físico, muy diferente a lo que vemos en ellos actualmente, ¡han avanzado una enormidad!

¿Conociste a más mexicanos que jugaran en los E.E.U.U.? Sí, pero la mayoría ya radicaban en Estados Unidos, de hecho había jugadores japoneses, italianos, colombianos y africanos.

¿El idioma es una barrera? ¿Aprendiste o sabías inglés mientras estabas allá? No lo fué, siempre me ha gustado el inglés y lo entiendo en un noventa por ciento aunque no lo hablo tanto, pero siempre tuve buena comunicación.

¿Tuviste más ofertas en E.E.U.U? Estando allá conocí a un promotor yugoslavo que me quería llevar a jugar a Los Angeles California, pero mi madre Q.P.D. y como toda mamá del mundo estaba angustiada, por lo que me pidió que regresara a Monterrey.

Luego de aquella experiencia en el extranjero, ¿en que equipo jugaste? Entré directamente a Tigrillos.

¿En fuerzas básicas es común haber jugado en los dos equipos grandes de Monterrey, ¿hay carrilla por eso? (Jeje), sí, cuando llegué a Tigrillos fue para probarme y me quedé, aunque a muchos de los que ya estaban ahí no les gusto, de hecho, apenas en el segundo interescuadras que jugué me lo dejaron saber con una entrada bastante dura, incluso me lastimaron los ligamentos de la pierna derecha.

¿Qué tal eran jugadores como Javier Lozano, Marco Antonio Ruíz o David Oliva en ese entonces? Eran grandes jugadores, El Chima Ruiz ya estaba en el primer equipo, Javier Lozano y David Oliva jugaron conmigo en Tigrillos, se entendían a la perfección en las jugadas. Lozano, a pesar de su físico, jugaba de maravilla, era increíble ver lo que hacía con el balón.

¿Qué tan fuertes son los entrenamientos en un equipo de Tercera División, había jugadores mayores? Nuestro entrenador era el uruguayo Federico Díaz, nos ponía entrenamientos muy duros en de montaña, gimnasio, etc… En ese tiempo se permitían hasta tres jugadores mayores.

¿Tienes alguna anécdota de Tigrillos? Si no mal recuerdo en un partido de final interzonas, en Valle Santiago, Guanajuato, el arbitro del encuentro fue totalmente localista, hizo lo que quizo (o lo que le dijeron que hiciera), expulsó a tres de los nuestros, repartió varias tarjetas amarillas, se burló de nosotros, nos echó encima a la afición con su actitud y sobre todo nos cortó el sueño de disputar el ascenso a Segunda División. Fue un partido muy intenso, creo que ese día pudo haber terminado en tragedia.

¿Cuántas temporadas disputaste en el campeonato de Tercera División? Tres temporadas.

¿Quién fue el jugador rival que más problemas te dio? Varios. En Tigrillos también jugué de central libero, ¡tuve mucho roce con los delanteros!

¿Qué tal se combina el estudio con el futbol en esas instancias, estudiaste mientras jugabas o después? Estudié todo el tiempo durante mi estancia en Tigrillos, nos exigían que cumpliéramos con la escuela, ahí combiné el entrenamiento con la preparatoria y la facultad (Contabilidad y Auditoría) llegó después.

¿Porqué escogiste esa carrera? En la Universidad me ofrecieron una beca deportiva para estudiar y todos mis compañeros de equipo estaban en contaduría, fue por eso.

¿A qué te dedicas actualmente? Con mi familia tenemos un negocio dónde comercializamos productos para snacks.

¿Cuándo decidiste colgar los botines profesionalmente? Cuando perdimos aquella semifinal en Valle Santiago, pues me desanimé mucho. Después estuve cerca de viajar a Guadalajara para hacer pruebas con el Atlas, pero decidí pasar, porque conseguí la oportunidad de laborar en una importante empresa cervecera de Monterrey, gracias a algunos contactos del futbol, y preferí esa opción. Incluso ya laborando ahí recibí una última oportunidad, cuando me ofrecieron un contrato en Tijuana para jugar en la Segunda División, aunque igualmente opté por dar las gracias.

¿Sigues jugando futbol? Actualmente juego en la PROFUSOC*, una buena liga de Monterrey (*Es una liga amateur en Monterrey, de muy alto nivel y varias divisiones, en la que incluso jugaron profesionales como Tomas Boy, Gerónimo Barbadillo o Aarón Gamál).

¿Si pudieras, cambiarías algo de tu experiencia en el futbol? No, nada, fue fantástico, el futbol me dio amigos, relaciones, salud (física y mental), además de que me formó como persona. Mis recuerdos desde niño hasta que dejé de jugar futbol profesional son maravillosos, simplemente el futbol es lo máximo.

¿Conservas amistades de aquellos tiempos? Sí algunos, pero casi con todos había una gran comunión.

¿A qué equipo le vas actualmente? Obviamente a mis Rayados, de Europa me gusta mucho el Barcelona.

¿Tienes hijos, sobrinos o familiares menores que se dediquen a esto?, ¿qué les dices? Mis sobrinos ni a las canicas juegan (jeje), cosa rara, porque tengo tres hermanos mayores que eran muy buenos para el futbol, por otro lado a mi hijo Diego Ivan apenas lo estamos enseñando, apenas tiene 6 años y espero que le guste tanto como a mí.

Por último y para cambiarle, ¿Tienes algún grupo(s) de música favorito(s) o alguna canción que quieras compartirle a nuestros lectores? Me gusta mucho la música en inglés, especialmente el  rock clásico de los ochentas, escuchen Just The Way You Are, de Billy Joel.

Pues así, siguiendo la recomendación, los dejo con algo del romántico y clásico Billy Joel de finales de los setentas. Espero que esta entrada haya despertado la curiosidad de quien, como yo, lo más cerca que estuvo de la Primera División fue disque-jugando en unas de esas pruebas que cobraban por entrar a cualquiera y luego no te dejaban jugar si llegabas sin espinilleras en regla (¡ah!, esa juventud impresionable).

¡Comenten o canten!