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El de hoy tuvo una carrera larga a través de muchas camisetas y muchas ciudades, a veces en malos momentos, a veces rozando la gloria. Sin embargo, a pesar de participar en tres descensos, supo salir con el balance a favor de haber sido el mejor goleador de nuestra Selección en una eliminatoria mundialista y pieza clave del último campeonato que se celebró en León, Guanajuato. Recomendado al blog vía Facebook por Diego, nuestro protagonista jugó siempre en el último tramo de la cancha, con cierta habilidad, desmarque y un buen cabeceo, que le valieron para conseguir una cantidad respetable de goles en la liga. Con ustedes: Juan Francisco Uribe Ronquillo, Paco.

¿Quién era? Un delantero nacido en Tehuacán, Puebla. Activo desde mediados de los ochentas hasta principios de los dosmiles.

¿Porqué se le recuerda? Especialmente por el pico que alcanzó su carrera durante su primera época con León, a la par de Seleccion Nacional.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó jugando en el pueblo, en el campo. De chico se mudó a un rancho en Camargo, Chihuahua y más tarde llegaría a México para estudiar la Universidad. Ahí entró a las reservas de la UNAM y logró su ascenso por las inferiores hasta debutar en el torneo corto de México ’86 contra Guadalajara y anotar su primer gol al Tampico-Madero. Aún así su destino cambió tan pronto como la siguiente temporada, cuando reforzó a Neza para la 86/87. Tras dos años en Coyotes, luego de haberse ganado varios minutos y partidos como titular, Paco pasó una buena temporada por el Atlético Potosino en 88/89 en la que anotó 11 goles. Tras ese año en San Luis se mudó de regreso a México para jugar en Atlante y aunque aportó goles como titular, no pudo evitar la debacle de los Potros comandados por Rafael Puente, que ese año termianron en el descenso.

Aún así su currículo fue suficiente para llevarlo a León, con la esperanza de convertirse en el delantero estrella de los Esmeraldas. Desde su llegada, en la 90/91, mostró buen desempeño y firmó la temporada más prolífica de su carrera, con 13 tantos. Al siguiente año la escuadra de Victor Vucetich mejoró su funcionamiento y con la experiencia de Milton Queiroz, más la delantera formada por Uribe y Zé Roberto, llegaron a la final contra Puebla. Aunque Francisco no anotó en esa liguilla, suyo fue el desvío con la cabeza que Carlos Turrubiates convirtió para sellar la victoria con un 2-0 global. Ese papel le ganó la convocatoria al Tri, con el que disputó 15 encuentros de las eliminatorias de 1992 y marcó 9 goles. Durante ese proceso mundialista recibió un terrible golpe en el ojo lo alejó de las canchas por medio año y no volvió a la lista final de E.E.U.U ’94.

Tras ese golpe anímico y enrolado en América después de obtener el título de liga, regresó a la titularidad en la 93/94 y aportó 10 goles, sin embargo la llegada de Leo Beenhakker, que presentó un América engalanado por el futbol vertiginoso de Biyik Kalusha, lo relegó a la banca en la que estuvo dos temporadas. Para el Invierno ’96 se libró de desgarres y lesiones, por lo que jugó más, pero siempre como relevo y su producción fue nula. Al siguiente torneo buscó suerte con los Tigres de Primera A que buscaban el ascenso a la Primera. Allá jugó varios encuentros y fue titular, pero al final de la temprada se lesionó una vez más el pómulo y se perdió la recta final del torneo que devolvió a la UANL al máximo circuito.

Probó suerte entonces en Veracruz, donde estuvo un año y se reencontró con el gol, pero aún siendo el máximo anotador escualo, no fue suficiente para encarar el problema de porcentaje que hundió finalmente a los Tiburones. Tras el trago amargo Uribe se entrenó en América, que era dueño de su carta, sin embargo no encontró lugar y partió a la MLS en donde jugó medio año para San José Clash y anotó 2 goles. Regresó a México para reforzar a Puebla en Verano ’99 y una vez más su camino lo llevó al descenso. Luego de aquel torneo no se quedó en el Nuevo Puebla (ex-Curtidores) y viajó de vuelta a León, donde no alineó, no anotó y luego de un torneo paró 6 meses. Tras recuperar su carta de la MLS volvió a León en Invierno ’01, durante tres torneos jugó allá e incluso volvió a anotar, ayudando a conservar la categoría en el Verano ’01. Despues de salir en el Invierno ’01 vistió de nuevo la camiseta de Veracruz en Primera A por 6 meses, en los que contribuyó al ascenso y finalmente se retiró.

¿Qué fue de él? El Invierno ’02 debutó como Director Técnico interino en el León de Primera A, allá fue también Director de juveniles y luego continuó esa profesión en San José California. Luego de algunos años en E.E.U.U. regresó a México y formó el Inter de Tehuacán, en la Segunda División. Ha dirigido a su propio equipo y ahora funge como presidente del Atlético Zamora, a donde mudó su franquicia.

Algunos Datos: Cursó la carrera completa de Médico Veterinario en la UNAM, pero nunca obtuvo su título porque tuvo que elegir entre el futbol profesional y el servicio social.

Su apodo Paco es porque … bueno es obvio, por Francisco. Otros le decían Borrego, por el pelo chino.

En aquella eliminatoria a USA ’94, sus 9 goles lo convirtieron justamente en el noveno mejor goleador del mundo según la FIFA en 1992.

La lesión que lo alejó de las canchas la recibió en un partido contra San Salvador como visitantes, aquel partido lo ganaron los centroamericanos 2-1 entre furia y patadas. De ese campo salieron lesionados Uribe, con fracturas múltiples en el pómulo, Benjamín Galindo que recibió un codazo en la boca y Alejandro Nava, con esguince de tobillo.

Durante aquel paso en la Selección Nacional, en 1992, ayudó a organizar a los jugadores del representativo para negarse a viajar a una gira europea hasta que todos los integrantes tuvieran contrato firmado con sus equipos. La Federación se dio el lujo de sancionarlos por exigir sus derechos.

Jugó en el Mundial Juvenil U.R.S.S. ’85, en un partido en el que México venció a Inglaterra 1:0. Esa primera ronda fue brutal por parte del Tri, Alberto García Aspe fue el principal goleador y México ganó todos los encuentros, aunque en Cuartos perdió 2:1 contra Nigeria, que acabó tercera.

Su primer gol fue en el México ’86, con Pumas, contra Tampico-Madero. El último que hizo fue para Veracruz, el Verano ’02 en la Primera A, justamente contra Tampico-Madero.

En un partido de León contra Toluca, se ganó una amonestación a los 38 segundos del juego.

En la 93/94, a pesar de jugar poco, anotó dos tantos en liguilla; uno para eliminar a Cruz Azul y otro para empatar el marcador contra Tecos, aunque no fue suficiente para llevar a las Águilas a la final.

En un partido de México contra San Vicente, anotó tres goles. Ese día Carlos Hermosillo también se despachó con cuatro y el marcador quedó 11:0. A botepronto creo que hasta Campos se subió al ataque, tamaño paseo.

Según una entrevista que le dio a un Blog de aficionados de León, se negó a jugar el partido de promoción contra su antiguo club, por amor a la camiseta. (Aunque por las fechas,  fueron varios los jugadores del Verano ’02 que ya no vieron acción en ambas escuadras).

Estadísticas. En Primera División jugó 335 partidos, marcó 70 goles, se fue expulsado 7 veces y acumuló 21 preventivas. Clubes. México ’86 Pumas, 86/87 y 87/88 Coyotes Neza, 88/89 Atlético Potosino, 89/90 Atlante, 90/91 y 91/92 León, 92/93 a Invierno ’96 América, Verano ’97 U de Nuevo León (Tigres), Invierno ’97 y Verano ’98 Veracruz, 1998 San José Clash (MLS, ahora se llaman Earthquakes), Verano ’99 Puebla, Invierno ’99 León, Invierno ’00 a Invierno ’01 León, Verano ’02 Veracruz.

Video. Aquí un gol con Veracruz, contra Celaya. El último de esa campaña para los Escualos en el Estadio Luis Pirata Fuente, antes de pasar algunos años en Primera A.

 

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Hace poco revisamos el pasado de un gran portero americanista, Miguel Zelada, que se convirtió en héroe al detener un penal en la llamada Final del Siglo, contra Chivas. Hoy toca buscar en el otro lado de la anécdota, pues detrás de un gran héroe siempre es necesario un gran villano. Nuestro protagonista es un medio mexicano, habilidoso, que se encontraba en uno de los más importantes picos de su carrera y que tras ese error, pagó el alto precio de desaparecer del futbol nacional. Sin mayor presentación, con ustedes: Eduardo Cisneros Manrique, El Vaquero.

¿Quién era? Un mediocentro originario del Distrito Federal, activo desde principios de los setentas hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? Por su habilidad en medio campo, por ser un tipo rudo y encarador, pero más que nada por aquel penal.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en las fuerzas básicas del extinto Atlético Español, que había tomado la franquicia del Necaxa. Con los Toros disputó el torneo nacional de reservas y debutó en aquel equipo a principios de los setentas. En la 75/76 estuvo a préstamo jugando para Veracruz y al siguiente año se marchó al Atlético Potosino donde alineó como titular y marcó varios goles. Ese año acompañó al Atlético a la liguilla por el título y le marcó goles a América y Chivas, aunque el club tunero quedó fuera de la final. Aún así se vovlió a mudar de ciudad, esta vez a Monterrey, donde jugó casi todos los encuentros de dos temporadas, anotó cinco goles en cada una y llegó a la liguilla de la 78/79 otra vez sin alcancar el partido más importante. En esa época tuvo su primer llamado a Selección Nacional. Luego de aquel paso por Rayados regresó a San Luis y estuvo activo durante la 79/80, jugando y aportando goles.

La 80/81 la continuó en San Luis, pero a la mitad de la temporada partió a Chivas, para tratar de mejorar el rendimiento del equipo en la liga anterior. Con él y las incorporaciones de Jaime Pajarito y Rigoberto Cisneros, Guadalajara alcanzó la liguilla por el título, aunque se quedó fuera de la final. En la 82/83 el equipo tomó forma y con el talento de Samuel Rivas y Roberto Gómez Junco, se formó un equipo en el que El Vaquero era el 10 por excelencia del rebaño, aportando toda su experiencia al ataque. En la liguilla Guadalajara se topó con América en la Semifinal y con gran actuación de Cisneros vencieron 3-0 a las Águilas en la vuelta, para enfrentarse a Puebla, que tras el empate global, se alzaría con su primer título en una larga tanda de penales en la que Cisneros pidió el primer tiro y marcó.

La siguiente liga Chivas regresó a la final, esta vez en la que fue la mejor temporada del Vaquero, que marcó 16 goles en el calendario regular y uno más para vencer a Pumas en semifinales, siendo el mejor goleador del equipo por delante del joven delantero Eduardo de La Torre. Así llegó Chivas contra el América líder de la competencia tras un 3-1 en el Jalisco, que aunque se veía difícil de remontar en el previo, se antojaba ciertamente posible cuando Armando Manzo fue expulsado por cometer penal a Ricardo Snoopy Pérez. Cisneros, como siempre, puso la pelota en el manchón penal. El resto es historia, Zelada voló y el Estadio Azteca se volcó eufórico para corear el nombre del portero argentino que unos minutos después saldría en hombros, campeón. La siguiente temporada lo puso en camino de la redención, cuando se encontró otra vez contra el acérrimo rival en Cuartos de Final. Tras un 2-0 en contra en el Jalisco, se cometió otro penal en favor de Chivas. Cisneros no dudó, pidió el cobro como acostumbraba, llevaba 8 goles esa temporada y  buscaba su revancha. Sin embargo trató de engañar a Miguel Zelada y falló, una vez más. El técnico tuvo que cambiarlo entre la rechifla y no alineó en la vuelta.

¿Qué fue de él? El estigma pudo más, no volvió a Chivas, jugó durante los torneos cortos de la 85/86 en Irapuato, pero tras tener adeudos con la directiva se negó a jugar un partido del torneo México ’86 y se retiró. Se ha mantenido en el futbol con bajo perfil, ha sido titular del Deporte en el Municipio de Silao, Guanajuato y según el periodista Enrique Ballesteros, ha probado suerte como estratega en el Atlante-Avante de Cuarta División.

Algunos Datos: Cuando fue seleccionado por México, jugó como extremo izquierdo, que no era su posición. No se pudo adaptar y quedó fuera de la convocatoria de José Antonio Roca para el mundial de Argentina ’78.

En la temporada de la final, 83/84, a sus 30 años fue el mediocampista más goleador de la liga, aún así no fue llamado a la selección de Bora Milutinovic, que según el propio Cisneros, tenía demasiados americanistas.

Antes de aquellos dos fallos se le consideraba un maestro para ejecutar las penas máximas, había tirado 16 y sólo había fallado uno, contra Atlas en una goleada a favor de Chivas.

Ese Clásico Tapatío de la 83/84 acabó 4-0, Edgardo Codesal marcó esa tarde 3 penales, dos a favor de Chivas, los dos tirados por Cisneros, que falló el que hubiera puesto el 5-0.

Como les decía, era de carácter fuerte. En un partido contra unión de Curtidores, en León, fue expulsado por insultar y encarar al árbitro, según palabras del silbante Ro­ber­to Do­mín­guez:

En esa oca­sión me dio or­gu­llo que ex­pul­sé a Eduar­do Cis­ne­ros por ha­ber­me in­sul­ta­do al mar­car­le una fal­ta.
– No seas pen­de­jo, ár­bi­tro. ¿Qué es­tás mar­can­do?
Me aton­té en no guar­dar la cé­du­la de ese par­ti­do.

En la Semifinal de la 82/83, cometió una falta sobre Norberto Outes que desencadenó una batalla campal que terminaría hasta con patadas voladoras.

En entrevistas posteriores a la final, Eduardo Cisneros aceptó la culpa de haber hundido al equipo tras su fallo.

Con dos goles en liguillas para Chivas, se encuentra a la par de otros clásicos como Fernando Quirarte y Daniel Guzmán en esas instancias jugando con el Rebaño.

Estadísticas. Marcó entre 1975 y 1985, 65 goles. Clubes. ¿? Atlético Español, 75/76 Veracruz, 76/77 Atlético Potosino, 77/78 y 78/79 Monterrey, 79/80 Atlético Potosino, 80/81 a 84/85 Guadalajara, 85/86 Irapuato.

Video. Acá los Cuartos de Final, ahí por el minutp 6:20′ se ve la decisión que tiene al correr por el balón en la pena máxima, aunque erró al tratar de engañar a Zelada.

Vintage: ¡A segunda!

El post de hoy sale a pedido expreso de nuestro buen lector Destructor Auriazul, que ya me corregirá si omito o confundo alguna cosa. En San Luis Potosí hay futbol profesional desde los cincuentas y ha sido una cosa tan complicada, entre un ir y venir de equipos, que incluso el actual San Luis F.C. ha decidido que ellos son la versión actual de todos, al mismo tiempo. Sin embargo, para ser una población más o menos joven en el futbol, la ciudad ha albergado una final y hasta dos clubes del máximo circuito, en la misma temporada, jugádose un par de derbies, como les dicen en el Reino Unido o España.

La cosa empezó en 1957, en el Estadio 20 de Noviembre, tras un permiso que pidió la UNAM para ausentarse de la competencia de Segunda División por reajuste administrativo (los Pumas habían sido creados apenas tres años antes, junto a un equipo del Instituto Politécnico Nacional que desapareció muy rápido), así el debut oficial de la Trinca Tunera de San Luis sería en la 57/58 en la Segunda y duraría un suspiro, hasta la 59/60, pues para el año siguiente la franquicia sería vendida a Tampico.

En 1967 un equipo bautizado como Club San Luis F.C. y conocido por el mote de Auriazles ingresó a Tercera División y para 1971, como campeones de Segunda División, ganaron el ascenso al máximo circuito por primera vez para un club en el estado de la Huasteca Potosina. Esa aventura también les duró poco, pues luego de ganar su primer juego (un 4-0 contra Atlante) y conseguir una racha de 10 partidos ganados, acabaron como 12avo y 14avo calificado en sus primeros años. Aún así tras cambiarse el mote a Santos, en la 73/74 ya no pudieron evitar quedar últimos y jugarse un partido de promoción contra La Ola Verde del C.F. Laguna, que perdieron por 2-0 en el global.

Aún así el estado no se quedó sin representante y para la 74/75 debutó el Atlético Potosino, que había sido creado apenas en la 72/73 de la Tercera División bajo el nombre de Pumas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, que rápido había ascendido a la Segunda y desde ahí había sido invitado a aumentar el número de participantes de la Primera a 20, siendo acompañados por la Unión de Curtidores. Con el ascenso administrativo vino el cambio de mote y de Pumas (porque ya había otros) pasaron a ser Cachorros.

Los ochentas.

A ese equipo le fue mejor que sus predecesores, aunque el primer año, aún con figuras como Tomas Boy, quedaron en el lugar 17 de la tabla y para la 75/76 fueron el peor clasificado, teniendo que jugarse un partido de permanencia contra Atlante. Mientras tanto Santos de San Luís se había reforzado con jugadores como Jaime Pajarito y el técnico El Tanque Miloc para devolverles la categoría, que consiguieron tras el campeonato de Segunda en la 75/76. Así la ciudad estaba a punto de intercambiar equipos de nuevo, pero unos días después del triunfo de Segunda División los Auriazules ganaron con global de 3-1 al Atlante y mantuvieron la categoría.

La 76/77 fue la única temporada del Derby Potosino y se jugaron dos partidos en el Estadio Plan de San Luis (casa de ambos). El primero quedó 0-0 y el segundo lo ganó el San Luis 2-0, con goles de Herminio Céspedes y Juan Ramón Ocampo. Al final de esa liga el único que clasificó a la liguilla (por vez primera) fue el Atlético y dicho clásico se volvería a repetir nunca, pues antes de que la gente del Potosí decidiera si era santista o cachorrista, la primer franquicia fue vendida a mejor puerto, el Tampico, para ser exactos. Varios jugadores como el goleador Ricardo Mendoza, el mismo Ocampo o Pedro Medina tuvieron el honor de defender ambas casacas en la liga máxima.

Los Cachorros se mantuvieron algún tiempo más en Primera y en la 81/82, con gente como Raúl Arias, Osvaldo Pata Bendita Castro, Nelson Sanhueza y Nery Castillo (padre) el Atlético tuvo una de sus ligas más promisorias, con Alberto Guerra -campeón con Chivas en 86/87 y aún más importante, papá de la guapísima Ely Guerra– en la dirección técnica, aunque la liguilla se quedó lejos y al siguiente torneo muchos abandonaron la institución. El año entrante regresó a la fase final, sin embargo salieron por un estrepitoso global de 6-0 contra América, que finalmente fue campeón contra Cruz Azul, luego de una semifinal de Clásico Nacional.

Así el equipo empezó a viajar por un triste vaivén de administradores, dueños y jugadores que dejaron a la institución al borde del descenso por dos temporadas y que luego tuvieron la suerte de evitarlo cuando se abolió el mismo entre el ’85 y el ’86, por cuestiones mundialistas. Para la 87/88 el club tuvo un repunte y se quedó a pocos puntos de la liguilla, aunque casi los desciende la UAT, que ya al borde del descenso ofreció primas al Atlante, para ganarle al Puebla y cambiar su destino, lo cual no logró.

Los noventas y un arreglo floral.

Pero el cambio no fue permanente, para la 88/89 hubo problemas económicos, adeudos y hasta un castigo al Estadio Plan de San Luis durante ocho fechas que se tuvieron que disputar en el Municipal de Celaya. Al final fueron el último lugar de la tabla y esta vez no hubo partido de promoción ni equipo que subiera de Segunda. Un par de años luego de aquello, en la 90/91 el equipo fue vendido a, una vez más, el Tampico. He aquí una repetición de hechos tan consistente que el autor del blog sólo se explica inventándose que la gente Tampico y San Luis entiende la frontera nacional que les divide como un invento de la modernidad republicana y se consideran del mismo estado.

Durante el resto de los noventas reapareció el Santos en Tercera, se brincó a Segunda B cuando se inventó ésta, se cambió el nombre a Real San Luis, se fusionó con otro que se llamaba Atlético San Luis, pasó a Segunda, vivió el cambio de nombre de esa división a Primera A y estrenó estadio (que dejó atrás los nombres revolucionarios para decantarse por el de Alfonso Lastras).

En el Invierno ’01 llegó Televisa a escena, que recién había perdido a Halcones en el abismo de la Segunda y necesitaba filial. Así, con jugadores de experiencia en Águilas y Necaxa como Edwin Santibáñez o Marcelo de Faria y el siempre subestimado Cabezón Luna en la dirección técnica, la escuadra tunera regresó al máximo circuito, cambiando de nombre una vez más por el de Club San Luis. En el Apertura ’02 se reestrenaron contra Querétaro, una ciudad que también ha cambiado de equipos y categoría varias veces, por lo que ese San Luis-Gallos era, aunque usted no lo crea, un importante clásico regional que no se veía desde los ochentas.

En 2005 la franquicia descendió una vez más, pero la agonía duro lo mínimo y tras un año en Primera A regresaron a la élite, jugaron su primera y deseada final en Clausura ’06 -una de las más aburridas que se han visto- contra Pachuca,a compañados de Arias en el banquillo. A la fecha se mantienen, jugando bien, disputando Copa Libertadores y reviviendo jugadores que América ya daba por muertos, pero que usualmente encuentran la calma y el futbol a las faldas de la mística Huasteca. Ahora prefieren llamarse Gladiadores y por si las cosas se llegaran a complicarse, en la Tercera División juega un equipo llamado Cachorros del Atlético Potosino, por si se ocupa relevo.

Acá un partido en el viejo Estadio Plan de San Luis, contra Irapuato, otro clásico de la región huasteca-bajío que se festejaba con cohetes y un estadio lleno.

¡Comenten! (Próximo equipo: Atletas Campesinos)

Atlas ha sufrido mucho para acercarse al titulo, ha jugado apenas una final luego del campeonato conseguido hace ya casi sesenta años y por lo tanto su afición recuerda con cariño a la plantilla que alcanzó el último partido del Verano ’99, que lo hiciera como líder general y desplegando muy buen futbol. Aquel equipo era una balanceada mezcla de jugadores mexicanos despuntando como grandes estrellas, un técnico al que todavía no se le botaba la canica (por completo) y algunos futbolistas extranjeros que aportaron la experiencia necesaria para conseguir el subcampeonato. Entre ellos el de hoy; un defensor férreo, gran consumidor de tarjetas amarillas, alto, que marcaba goles de vez en vez y que sobretodo era un rojinegro por convicción: Pablo Hernán Lavallén Castagneris.

¿Quién fue? Un defensa central nacido en Buenos Aires, que estuvo activo durante los noventas y hasta hace algunos años.

¿Porqué se le recuerda? Por su rápida adaptación al club, por su cariño a la camiseta y por ser parte de aquella generación dorada.

¿Cómo fue su carrera? La inició jugando torneos de barrios en su ciudad natal, así logró brillar en el Torneo Juvenil Latinoamericano de Futbol, entró a las inferiores Club Atlético River Plate, vistió la camiseta de Argentina en el mundial sub-17 de Escocia ’89 y finalmente debutó en la 90/91 con el mismo River. Para los millonarios jugó hasta 1996 y su juego ayudó conseguir tres títulos de liga y la copa Libertadores ’96, jugando a la par de grandes figuras como Hernán Crespo y Ariel Ortega. Para el Invierno ’96 se intercambió su carta por la de Eduardo Berizzo y llegó a Atlas.

En su primer torneo se afianzó como titular y casi no se perdió ningún partido, al siguiente año y con la llegada de LaVolpe, se mantuvo en la defensa central acompañando a Rafa Márquez. Para el Verano ’99 -ya como un líder del equipo- jugó la final por el título, aquella que Atlas perdió en penales contra Toluca. El siguiente torneo lo comenzó igual, pero a la mitad del mismo, en un partido contra Monterrey, sufrió una fuerte lesión que lo alejó por un año de las canchas. El Verano ’00 ni siquiera estuvo registrado y regreso hasta el 2001. Luego de su fractura volvió a las canchas por tres torneos y tras regresar de las vacaciones de Invierno ’01 se encontró despedido y sin equipo, por lo que tuvo que fichar con Veracruz para el Verano ’02.

Ahí empezó un desatinado nomadismo final. Luego de ese torneo en el puerto jarocho se fue a Argentina para enrolarse con Huracán, regresó a México para jugar tres torneos con San Luis y luego del Clausura ’04 jugó una temporada en Huracán de Tres Arroyos, también en la primera argentina. Para el Apertura’05 volvió una vez más a nuestro país, ahora con los Coyotes de Sonora en la Primera A. Luego de jugar allá por dos torneos, al finalizar el Clausura ’06 y estar algún tiempo sin equipo se incorporó al Platense de Primera B argentina, en donde colgó los botines por falta de garantías al finalizar la 07/08.

¿Qué fue de él? Apenas está listo para regresar al futbol, hizo el curso de técnico en la escuela José Urben Farías y su nombre sonó recientemente para dirigir a Defensa y Justicia de Argentina, aunque finalmente se decidieron por otro entrenador.

Algunos Datos: Hasta la fecha está entre los 10 jugadores extranjeros que más torneos han jugado con un mismo equipo, lista que encabezan Alex Aguinaga y Gabriel Caballero.

En alguna entrevista respondió que hubiera cambiado hasta dos títulos con River por uno con los Zorros y que si el mundo se acabara si el Atlas levantaba el campeonato hubiera valido la pena.

Como les decía, su juego no era lo que se dice Fair Play, en su carrera en México acumuló 87 amarillas más otras 7 en la Primera A, aunque se quedó lejos del récord, que pertenece a Antonio Sancho que lleva 179 y contando.

El récord que si tiene es el de expulsiones, con 12, lo comparte con Darío Franco y quien fuera considerado uno de los jugadores más violentos del futbol nacional, Isaac Terrazas.

Antes de contratarse con Veracruz se tuvo que entrenar por su propia cuenta, en el Bosque de los Colomos de Guadalajara.

En su época coincidió con otro argentino de Buenos Aires; Javier Lavallén, un portero que en Pumas dejó muchos dolores de cabeza, aunque no estaban relacionados.

Fue parte de la selección de la liga Bimbo’s All Stars ’03 en Los Ángeles, que quien sabe como quedó y no me interesa saber.

En aquel mundial juvenil de Escocia ’89 el campeón fue ni más ni menos que Arabia Saudita, Argentina no avanzó de la primera ronda y en esa competición a Pablo le tocó marcar a Luis Figo.

Aunque su cariño por Atlas era leal, antes de su segundo regreso a México comentó que añoraba la tranquilidad de nuestra liga, pues días antes los aficionados de Huracán habían incendiado su casa en represalia. Así pos’ sí.

Estadísticas. En Primera División jugó 219 partidos, completó 201, marcó 18 goles, acumuló 87 amarillas y 12 rojas. Clubes: 1990-1996 River Plate, Invierno ’96 a Invierno ’01 Atlas, Verano ’02 Veracruz, 2002 Huracán, Clausura ’03 a Clausura ’04 San Luis, 2004-2005 Huracán de Tres Arroyos, Apertura ’05 y Clausura ’06 Coyotes de Sonora, 2007-2008 Platenense.

Video. Acá un gol en el clásico tapatío, metió varios en esa instancia, es el tercero, está cortito el resumen.

¿Te recordó otro jugador, un partido o algún poster en la recámara de tu hermana? ¡Comenta!

Hay equipos que hacen historia en ciertos periodos, sin duda el Necaxa lo hizo en los noventas con una camada de jugadores muy amplia, con mucho talento. En aquel equipo destacaba en la defensa un jugador luchón, bonachón, poco atractivo, a quien siempre se le veía muy tranquilo cuando jugaba al futbol. Originario de Jalisco, fue por mucho tiempo un defensor de calidad en nuestro balompié para los equipos que militó. Con ustedes un lateral copetudo que incluso coqueteó con la selección mexicana: José María Higareda Galván El Chema.

¿Quién fue? Un defensa mexicano, originario de Jalisco, estuvo activo durante los noventas y hasta mediados de esta década.

¿Porqué se le recuerda? Por ser uno de los máximos exponentes de los Leones Negros en sus últimas campañas y por ser titular en gran parte de las conquistas de Necaxa en aquellos años.

¿Cómo fue su carrera? Salió de las fuerzas básicas de los Leones de la UdG, ahí debutó en la 89/90 a la mitad de la temporada y su desempeño fue suficiente para llegar a jugar la final contra Puebla con apenas 8 partidos de experiencia en el máximo circuito. Se quedó en Guadalajara hasta la 93/94, cuando vivió el descenso y la desaparición de su primer equipo. De ahí saltó al Necaxa de Manuel Lapuente y en su primer año ganó el campeonato, para la 95/96 seguiría como titular en el bicampeonato y enfrentaría sus primeros llamados a la selección mayor rumbo a Francia 98.

A finales del Verano ’97 una lesión en la rodilla interrumpió ese proceso y se perdió no sólo de la justa mundial, sino también de los siguientes 2 torneos. Para el Invierno ’98 regresó a su forma y llegó a su cuarta final profesional, en la que levantó su tercer título. Se mantuvo en el plantel titular hasta el Invierno ’00 y en ese periodo disputó un Mundial de Clubes con gran nivel y eso le ganó su  regresó a la selección para la Copa de Oro ’00, esa que perdimos contra Canadá en tiempo extra.

Para el Verano ’01 se fue a préstamo a Puebla, acompañado de otra gran figura de rayos El Ratón Zárate. La directiva esperaba de sus refuerzos demasiado para un equipo mal formado y tan solo jugó tres temporadas sin mucho éxito y cometiendo varios errores en la zaga. Así en el Apertura ’02 fue registrado con San Luis aunque no disputó ningún partido y para el Clausura ’03 se encontraba de nuevo en Necaxa. Tuvo finalmente tres temporadas regulares y luego, en el Apertura ’04 y Clausura ’05 ya no entraba en planes, pero sin mejor oferta en el régimen de transferecnias decidió terminar su contrato y retirarse aunque jugó muy poco esos torneos.

¿Qué fue de él? Desde su retiro ha vivido apartado del futbol profesional en su estado natal, pero no del deporte, pues se le ha podido ver en eventos como la Posada Futbolera de Insumos Bico 2010, donde compartió su futbol con niños de Chapala o jugando con el Real Ibarra de la Liga amateur de Segunda Fuerza de la Barca, Jalisco.

Algunos Datos: Antes de jugar el mundial de clubes se tiñó el copete de güero y aunque no le gustó el resultado lo conservó como cábala, pues ese torneo lo jugó a gran nivel.

En ese Mundial, cuando Necaxa quedó tercero, se le vió subiendo al ataque contra el Manchester United e incluso haciendole un tunel a los zagueros del Vasco da Gama, tanto así que se le consideró dentro del equipo ideal del torneo.

En un partido de Necaxa vs Alianza de Lima salió expulsado por agresión. En ese partido de la Merconorte también vieron la roja Almaguer y Salvador Cabrera, se armó la bronca y los rayos se quedaron con 8.

Al salir de Necaxa estuvo a punto de firmar por Guadalajara, aunque finalmente se decidió por los entonces Ejecutivos del Puebla.

Después de la larga inactividad por lesión (de un año) regresó en un partido con Pumas, donde al parecer olvidó como sacar de banda, pues lo sancionaron dos veces por hacer mal el cobro.

Estuvo preso algunos días en el Penal Preventivo de Puerta Grande pues un ex-compañero de la UdG, Marco Antonio Cerecero, le acusó de fraude cuando El Chema quiso retirarle un automóvil que le había vendido meses antes, pues según el futbolista no le había cubierto todos los pagos.

También fue campeón de dos Copas Concacaf con Necaxa, en 1995 y 1999.

Debutó en un partido de dos equipos que desde hace muchos años ya no están en Primera División: Leones Negros vs Cobras de Ciudad Juárez.

Estadísiticas. Disputó 388 partidos, 367 como titular con más de 31,000 minutos. Marcó 9 goles y acumuló 62 tarjetas amarillas y nueve rojas. Clubes: 89/90 a 93/94 Leones Negros UdG, 94/95 a Invierno ’00 Necaxa, Verano ’01 a Verano ’02 Puebla, Apertura ’02 San Luis, Clausura 03 a Clausura ’05 Necaxa.

Video. Como soy pésimo para recortar videos les dejo este con hartos goles de Rayos en la 95/96. Hace falta nomás que le adelanten al minuto 00:32′ para que vean como El Chema mete de palomita un rechace del portero. Si son más aventados y se lo hechan completo verán más, porque en esa temporada se aventó 6 de sus 9 goles.

¿Recordaste algún contemporaneo? ¿Te quedaste pensando en Martha Higareda? ¡Comenta!

El de hoy es un jugador que tuvo una carrera por demás intermitente, sin embargo le alcanzó la pólvora en sus botines para jugar una final y tener dos años de buen futbol con los rayos del Necaxa. Rebautizado jocosamente por la afición como Tambo, su apodo continúa intacto en nuestra memoria ya que regaló algunos momentos de gloria a los equipos con los que jugó y en los que, eso sí, nunca dejó de correr. Les presento a Ángel Raúl Sosa Hernández El Rambo.

¿Quién fue? Un medio delantero mexicano, chilango, que estuvo activo a finales de los noventas y gran parte de esta década.

¿Cómo fue su carrera? La inició rotando en las fuerzas básicas de varios equipos, ahí encontró la oportunidad de debutar en Toros Neza en el invierno ’96 llevado por Enrique Meza, esa temporada jugó un sólo partido y al final del torneo salió del equipo. Tuvo que colgar provisionalmente los botines y en 1999 estuvo en Segunda División con los Truenos de Cuautitlan, donde ganó el campeonato. Estuvo varios torneos sin actividad hasta el  Verano ’01 cuando el recién creado San Sebastián de la Universidad Cuauhtémoc de Puebla encontró en él un goleador con el que disputaron uno de sus mejores torneos en Primera A.

Con ese buen torneo se consiguió su regreso a Primera División y llegó a los Rayos del Necaxa en donde disputó 5 torneos y la final del Verano ’02, que perdieron contra América. Su siguiente club y último en el máximo circuito fue el San Luis, con el que disputó un torneo antes de emigrar a los Lobos BUAP de la Primera A, con los que estuvo 4 torneos hasta el Clausura ’06. Estuvo otra vez sin equipo y se probó con los Colorado Rapids de la MLS sin éxito y para el Apertura ’07 encontró acomodo en los Correcaminos UAT, en los que se mantuvo hasta el Clausura ’09. El Apertura ’09 lo jugó en Veracruz, equipo con el que rescindió su contrato para retirarse profesionalmente.*

¿Qué fue de él? En su última temporada sin equipo completó su curso de director técnico y está a la espera de una oportunidad en el banquillo, mientras tanto dirige una escuela amateur en Morelos y este año colaboró en la promoción SoccerTips de Zucaritas.

Algunos Datos: Cuando estuvo en los Truenos de Cuautitlan coincidió con dos jugadores que más tarde tendrían también una revancha en Primera División; Carlos Ochoa y Alfredo Moreno.

Su padre, Gonzalo Sosa, también jugó con Necaxa, salido de aquella cantera.

Es sobrino del famoso cantante bohemio José José. Sabiendo esto Raúl Arias en el régimen de transferencias le pidió como prueba para contratarlo con Necaxa que le cantara una canción a capella enfrente de los directivos. El ex-técnico rayado argumentó que lo hizo para saber si el muchacho tenía carácter, aunque al resto del mundo nos suene a burla.

Jugó el último partido de liga del Necaxa en el Estadio Azteca, antes de su mudanza a Aguascalientes. Un 0-0 contra el Veracruz del que salió amonestado.

En aquella final contra América tuvo cerca el gol de oro en un potente tiro que sacó Adolfo Ríos para quitarle el campeonato a Necaxa.

Durante su primer paro profesional jugó en el Olympique, de la Liga Interclubes de Futbol Soccer Amateur, donde al parecer, fue campeón de copa.

Según Alfredo El Chango Moreno, con quien también coincidió en Aguascalientes, iban juntos a los conciertos de Los Tigres del Norte.

Su apodo lo sigue desde las fuerzas básicas, cuando jugaba en las inferiores de Pumas y Cruz Azul. Curiosamente en Colombia en los ochentas jugó Hector El Rambo Sosa, que sin nada que ver con Ángel lo traigo a colación porque anotó un gol fantasma que ni siquiera entró al área chica. Véanlo acá.

Por cierto, El Rambo hizo honor a su apodo y además de que festejaba sus goles con una playera militar le entraba bien a los golpes. En UAT salió con una herida en la cabeza después de una bronca con Jesus Otero, en otra ocasión noqueó a un jugador de un golpe y contra Toluca, en Necaxa, salió directo al hospital por un fuerte golpe en el hombro.

Con el San Sebastián de la Universidad Cuauhtémoc de Puebla estuvo arriba de la tabla de goleo en varias ocasiones, finalmente se quedó sólo 4 abajo del uruguayo Héctor Giménez.

Estadísticas. Anotó 18 goles y puso 13 asistensias en un total de 100 partidos en Primera. Clubes: I96 Toros Neza, 1999 Truenos de Cuautitlan, V01 San Sebastian UCP, I01/A03 Necaxa, c04 San Luís, A04/C06 Lobos BUAP, A07/C09 Correcaminos UAT, A09 Veracruz.*

Video. En el Clausura 2003 El Rambo anota uno y pone el pase para el otro, ambos con gran técnica en un partido contra Chivas.

¿Te acordaste de otro jugador? ¿Tienes alguna anécdota? ¿Odias las películas de Rambo y prefieres las de Rocky? ¡Comenta!

*Corregido 08/09/10

El de hoy es un jugador que se caracterizó por su verdadero amor a la camiseta, formó parte de una generación de americanistas de cepa que ahora parece inexistente y tuvo una larga trayectoria en ese club. También fue seleccionado en varias ocasiones y protagonizó varios episodios para el olvido con la verde, entre ellos la pifia de Manuel Lapuente en Francia 98 que lo alineó como defensa central, para que se comiera los dos goles que nos dejaron fuera de cuartos de final. Con ustedes Raúl Rodrigo Lara Tovar.

¿Quién fue? Un mediocentro mexicano de la época de los noventas y principios de esta década.

¿Por qué se le recuerda? Entre los americanistas se le recuerda con cariño por ser de los que más defendian la camiseta, con un nivel de juego constante y respetable. El resto de la afición mexicana, como les decía, con algo de odio, por esos dos marcajes horrorosos -en especial el primer gol, una grosería- que permitieron que Klinsmann y Bierhoff deshicieran nuestras esperanzas mundialistas en 1998.

¿Qué fue de él? Se retiró en el 2005, en las filas del Lobos de la BUAP, después de un draft en el que no pudo arreglarse para regresar a la primera división. Fue auxiliar de las Águilas cuando Victor Manuel Aguado fue técnico interino y en Zacatepec con Jaime Ordiales como titular del equipo. Actualmente juega en varios amistosos de veteranos y es el director técnico del equipo clase 93 de las fuerzas básicas del América.

Algunos datos: En la Copa América de Paraguay 97 dió positivo en testosterona junto al Tilón Chávez y fueron suspendidos por 6 meses de cualquier partido de la Conmebol, cuando parecía que el castigo podría ser mayor (incluso se habló de retirar a México de la siguiente copa América) la FMF salió en su defensa y finalmente la FIFA pronunció su inocencia, por irregularidades en el antidopping realizado.

Estuvo en la institución de Coapa desde los 5 años, incluso en la final de la temporada 1988-1989 -donde el América fue campeón- el exjugador era recogebalones y fue abrazado por el autor de uno de los goles, Juan Hernandez, durante su festejo.

Anotó solamente dos goles durante toda su carrera, contra Monterrey y Cruz Azul.

En un partido de liga contra Monterrey, después de una jugada fuerte donde trató de cabecear un balón, Lara sufrió un ataque de convulsiones en el que, si no es por la atención rápida, se hubiera ahogado con su propia lengua.

En su actual faceta como entrenador de fuerzas básicas ha sido campeón de torneos nacionales y comparte oficio con Marco Antonio Sanchez Yacuta, también entrañable jugador de su generación y ahora encargado de la categoría 92.

Estadísticas y Trayectoria

Nació en la Ciudad de México un 28 de febrero de 1973. Debutó el 19 de septiembre de 1990 en un Veracruz – América (3-4). Jugó 377 partidos en primera división y fue titular en 332 de ellos.

Clubes: América 1990-2002, San Luís 2003, Puebla 2003-2004, Lobos BUAP 2005.

Y bueno, la verdad es que no podía ser otro el video: un resumén de esos fatídicos cuartos de final del 98, veanlo sólo si tienen suficiente estómago, disfruten, eso sí, de la genialidad del Matador.