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Samba purépecha.

El de hoy es un jugador brasileño, que vino como un desconocido a Morelia en 1999 y comenzó a marcar goles. Tantos que llegó a ser el segundo romperedes histórico del Morelia y entró al «top ten» de anotadores brasileños de Monterrey. Con ustedes: Alexsandro Fernandes Xavier.

¿Quién era? Un delantero de Recife, Brasil. Activo desde los noventa y hasta finales de los dosmil.

¿Por qué se le recuerda? Por su velocidad, su destreza para el remate y su importancia con las dos camisetas que vistió en México. Fue campeón con ambos equipos, además.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en el futbol amateur, jugando en el «Combinado Futebol Clube» de «Águas Compridas»; un barrio popular en Olinda, Recife. En fuerzas básicas fue defensa, pero debutó profesionalmente con el «Clube Náutico Capibaribe» ya como delantero. Ahí estuvo seis años y su mejor temporada fue en 1994, cuando marcó doce goles en el Campeonato Pernambucano; llegó a la final de ese torneo y anotó otros nueve en el «Brasileirao Serie A».

De ahí pasó una temporada por el «Sport Club do Recife» y otra en el «Mogi Mirim», de la ciudad del mismo nombre. En 1999 fue negociado a Morelia, a saber cómo o por qué, pero resultó un gran fichaje. Por Monarcas debutó con un torneo de siete goles y se hizo de un lugar en la delantera. En el Invierno 2000, formó parte de una escuadra inolvidable y al lado de figuras como Ángel Comizzo, Darío Franco, Flavio Davino, José Antonio Noriega, Javier Lozano y Carlos Pavón consiguió el campeonato en la final contra el Toluca de José Saturnino Cardozo. Alex marcó en el juego de ida y falló en la tanda de penales que definió el título.

Su mejor temporada goleadora la tuvo en el Apertura 2002, al lado de Adolfo Bautista en la delantera. Marcó trece goles y fue el segundo en la tabla de goleo, aunque quedó lejísimos del campeonato de goleo que se llevó el mismo Cardozo con veintinueve tantos; récord en torneos cortos. Con ese desempeño salió para Monterrey como refuerzo de lujo. En Rayados fue titular habitual junto a Guillermo Franco y en su primer torneo alcanzó la final, justo contra su anterior equipo. Aunque no anotó, jugó los dos partidos y festejó otro título.

Durante el Apertura 2004 tuvo una lesión en la rodilla que lo dejó fuera de las canchas durante el resto del torneo y el Clausura 2005. Regresó a Brasil a recuperarse en el Mogi Mirim, sin jugar, y volvió para el Apertura 2005. Jugó poco, pero marcó cuatro goles y justo antes de la final contra Toluca sufrió una lesión que lo dejó sin jugar el partido por el trofeo.

Estuvo entre el retiro y el regreso durante varios «drafts». La directiva no podía venderlo ni contar con él. Se fue a Brasil para recuperarse, pero allá se volvió a lesionar en un juego informal. Para el Clausura 2007 se le esperaba en la concentración y de plano ni llegó. En el Apertura del mismo año tuvo otra oportunidad, hizo una buena pretemporada y marcó un último gol oficial, contra Necaxa. Pero otra lesión lo tuvo en la banca casi hasta el final d la competencia. Desplazado de la delantera por el chileno Humberto Suazo, ese fue su último torneo.

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Bossa quebradita

¿Qué fue de él? Aunque el Veracruz se interesó por sus servicios para el siguiente año, regresó en definitiva a Brasil y poco se ha sabido de él de este lado del mundo. En Mediotiempo dicen que juega futbol playa y en Vavel que entrena a las fuerzas básicas de algún equipo de su ciudad. Lo cierto es que la Asamblea Legislativa de Recife, Pernambuco, le otorgó en 2015 un reconocimiento a su carrera como atleta y pueden verlo acá, sosteniendo su diploma.

Algunos datos Su última lesión la sufrió en un encuentro contra Jaguares, en un choque de cabeza a cabeza contra Edoardo Isella. En una de esas típicas burradas de liga mexicana, alguien lo dejó volver al campo sólo para que se desmayara en medio del juego y le metiera un susto a todo el estadio.

No se llevaba tan bien con sus entrenadores. Con Rubén Omar Romano se supo que tenía diferencias irreconciliables y Miguel Herrera un día dijo en entrevista que «él (Alex) siempre salía con sus cosas».

En total vivió tres finales contra el Deportivo Toluca y perdió dos.

En Brasil, durante su época en el «Náutico», también perdió dos finales del campeonato estatal y vivió un descenso a la Serie B.

En esa temporada de 1994 apareció la tabla de goleadores en el quinto lugar, detrás de delanteros como Rivaldo.

Sus goles número 99 y 100 los anotó contra América. Después de eso sólo anotó uno más, ese contra los Rayos. Le alcanzan para estar entre los 90 mejores anotadores de la liga.

Marcó cuatro veces en clásicos regiomontanos y en total, a los Tigres les anotó diez en toda su carrera.

Sin embargo, al equipo al que más se surtió fue a Tecos de la UdG, con once dianas.

Es nacionalizado mexicano, aunque el pasaporte lo obtuvo al final de su carrera y nunca aspiró a la selección. Eso sí, cuando viajaba a Brasil llevaba tortillas.

En México le apodaron «Brinquitos».

Estadística Brasil: Clube Nautico Capibaribe, 1990/96; Sporte Clube do Recife 96/97; Mogi Mirim; 98/99. México: Morelia Invierno 99/Apertura 2002 (72 goles); Monterrey Clausura 2003/Apertura 2005 y Apertura2007 (30 goles).

Video

Acá la vuelta de la semifinal del Clausura 2003 con Monterrey, con su único (pero importante) gol en esa liguilla; el que mató cualquier esperanza de Tigres de remontar.

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El de hoy tuvo una carrera larga a través de muchas camisetas y muchas ciudades, a veces en malos momentos, a veces rozando la gloria. Sin embargo, a pesar de participar en tres descensos, supo salir con el balance a favor de haber sido el mejor goleador de nuestra Selección en una eliminatoria mundialista y pieza clave del último campeonato que se celebró en León, Guanajuato. Recomendado al blog vía Facebook por Diego, nuestro protagonista jugó siempre en el último tramo de la cancha, con cierta habilidad, desmarque y un buen cabeceo, que le valieron para conseguir una cantidad respetable de goles en la liga. Con ustedes: Juan Francisco Uribe Ronquillo, Paco.

¿Quién era? Un delantero nacido en Tehuacán, Puebla. Activo desde mediados de los ochentas hasta principios de los dosmiles.

¿Porqué se le recuerda? Especialmente por el pico que alcanzó su carrera durante su primera época con León, a la par de Seleccion Nacional.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó jugando en el pueblo, en el campo. De chico se mudó a un rancho en Camargo, Chihuahua y más tarde llegaría a México para estudiar la Universidad. Ahí entró a las reservas de la UNAM y logró su ascenso por las inferiores hasta debutar en el torneo corto de México ’86 contra Guadalajara y anotar su primer gol al Tampico-Madero. Aún así su destino cambió tan pronto como la siguiente temporada, cuando reforzó a Neza para la 86/87. Tras dos años en Coyotes, luego de haberse ganado varios minutos y partidos como titular, Paco pasó una buena temporada por el Atlético Potosino en 88/89 en la que anotó 11 goles. Tras ese año en San Luis se mudó de regreso a México para jugar en Atlante y aunque aportó goles como titular, no pudo evitar la debacle de los Potros comandados por Rafael Puente, que ese año termianron en el descenso.

Aún así su currículo fue suficiente para llevarlo a León, con la esperanza de convertirse en el delantero estrella de los Esmeraldas. Desde su llegada, en la 90/91, mostró buen desempeño y firmó la temporada más prolífica de su carrera, con 13 tantos. Al siguiente año la escuadra de Victor Vucetich mejoró su funcionamiento y con la experiencia de Milton Queiroz, más la delantera formada por Uribe y Zé Roberto, llegaron a la final contra Puebla. Aunque Francisco no anotó en esa liguilla, suyo fue el desvío con la cabeza que Carlos Turrubiates convirtió para sellar la victoria con un 2-0 global. Ese papel le ganó la convocatoria al Tri, con el que disputó 15 encuentros de las eliminatorias de 1992 y marcó 9 goles. Durante ese proceso mundialista recibió un terrible golpe en el ojo lo alejó de las canchas por medio año y no volvió a la lista final de E.E.U.U ’94.

Tras ese golpe anímico y enrolado en América después de obtener el título de liga, regresó a la titularidad en la 93/94 y aportó 10 goles, sin embargo la llegada de Leo Beenhakker, que presentó un América engalanado por el futbol vertiginoso de Biyik Kalusha, lo relegó a la banca en la que estuvo dos temporadas. Para el Invierno ’96 se libró de desgarres y lesiones, por lo que jugó más, pero siempre como relevo y su producción fue nula. Al siguiente torneo buscó suerte con los Tigres de Primera A que buscaban el ascenso a la Primera. Allá jugó varios encuentros y fue titular, pero al final de la temprada se lesionó una vez más el pómulo y se perdió la recta final del torneo que devolvió a la UANL al máximo circuito.

Probó suerte entonces en Veracruz, donde estuvo un año y se reencontró con el gol, pero aún siendo el máximo anotador escualo, no fue suficiente para encarar el problema de porcentaje que hundió finalmente a los Tiburones. Tras el trago amargo Uribe se entrenó en América, que era dueño de su carta, sin embargo no encontró lugar y partió a la MLS en donde jugó medio año para San José Clash y anotó 2 goles. Regresó a México para reforzar a Puebla en Verano ’99 y una vez más su camino lo llevó al descenso. Luego de aquel torneo no se quedó en el Nuevo Puebla (ex-Curtidores) y viajó de vuelta a León, donde no alineó, no anotó y luego de un torneo paró 6 meses. Tras recuperar su carta de la MLS volvió a León en Invierno ’01, durante tres torneos jugó allá e incluso volvió a anotar, ayudando a conservar la categoría en el Verano ’01. Despues de salir en el Invierno ’01 vistió de nuevo la camiseta de Veracruz en Primera A por 6 meses, en los que contribuyó al ascenso y finalmente se retiró.

¿Qué fue de él? El Invierno ’02 debutó como Director Técnico interino en el León de Primera A, allá fue también Director de juveniles y luego continuó esa profesión en San José California. Luego de algunos años en E.E.U.U. regresó a México y formó el Inter de Tehuacán, en la Segunda División. Ha dirigido a su propio equipo y ahora funge como presidente del Atlético Zamora, a donde mudó su franquicia.

Algunos Datos: Cursó la carrera completa de Médico Veterinario en la UNAM, pero nunca obtuvo su título porque tuvo que elegir entre el futbol profesional y el servicio social.

Su apodo Paco es porque … bueno es obvio, por Francisco. Otros le decían Borrego, por el pelo chino.

En aquella eliminatoria a USA ’94, sus 9 goles lo convirtieron justamente en el noveno mejor goleador del mundo según la FIFA en 1992.

La lesión que lo alejó de las canchas la recibió en un partido contra San Salvador como visitantes, aquel partido lo ganaron los centroamericanos 2-1 entre furia y patadas. De ese campo salieron lesionados Uribe, con fracturas múltiples en el pómulo, Benjamín Galindo que recibió un codazo en la boca y Alejandro Nava, con esguince de tobillo.

Durante aquel paso en la Selección Nacional, en 1992, ayudó a organizar a los jugadores del representativo para negarse a viajar a una gira europea hasta que todos los integrantes tuvieran contrato firmado con sus equipos. La Federación se dio el lujo de sancionarlos por exigir sus derechos.

Jugó en el Mundial Juvenil U.R.S.S. ’85, en un partido en el que México venció a Inglaterra 1:0. Esa primera ronda fue brutal por parte del Tri, Alberto García Aspe fue el principal goleador y México ganó todos los encuentros, aunque en Cuartos perdió 2:1 contra Nigeria, que acabó tercera.

Su primer gol fue en el México ’86, con Pumas, contra Tampico-Madero. El último que hizo fue para Veracruz, el Verano ’02 en la Primera A, justamente contra Tampico-Madero.

En un partido de León contra Toluca, se ganó una amonestación a los 38 segundos del juego.

En la 93/94, a pesar de jugar poco, anotó dos tantos en liguilla; uno para eliminar a Cruz Azul y otro para empatar el marcador contra Tecos, aunque no fue suficiente para llevar a las Águilas a la final.

En un partido de México contra San Vicente, anotó tres goles. Ese día Carlos Hermosillo también se despachó con cuatro y el marcador quedó 11:0. A botepronto creo que hasta Campos se subió al ataque, tamaño paseo.

Según una entrevista que le dio a un Blog de aficionados de León, se negó a jugar el partido de promoción contra su antiguo club, por amor a la camiseta. (Aunque por las fechas,  fueron varios los jugadores del Verano ’02 que ya no vieron acción en ambas escuadras).

Estadísticas. En Primera División jugó 335 partidos, marcó 70 goles, se fue expulsado 7 veces y acumuló 21 preventivas. Clubes. México ’86 Pumas, 86/87 y 87/88 Coyotes Neza, 88/89 Atlético Potosino, 89/90 Atlante, 90/91 y 91/92 León, 92/93 a Invierno ’96 América, Verano ’97 U de Nuevo León (Tigres), Invierno ’97 y Verano ’98 Veracruz, 1998 San José Clash (MLS, ahora se llaman Earthquakes), Verano ’99 Puebla, Invierno ’99 León, Invierno ’00 a Invierno ’01 León, Verano ’02 Veracruz.

Video. Aquí un gol con Veracruz, contra Celaya. El último de esa campaña para los Escualos en el Estadio Luis Pirata Fuente, antes de pasar algunos años en Primera A.

 

Hace poco revisamos el pasado de un gran portero americanista, Miguel Zelada, que se convirtió en héroe al detener un penal en la llamada Final del Siglo, contra Chivas. Hoy toca buscar en el otro lado de la anécdota, pues detrás de un gran héroe siempre es necesario un gran villano. Nuestro protagonista es un medio mexicano, habilidoso, que se encontraba en uno de los más importantes picos de su carrera y que tras ese error, pagó el alto precio de desaparecer del futbol nacional. Sin mayor presentación, con ustedes: Eduardo Cisneros Manrique, El Vaquero.

¿Quién era? Un mediocentro originario del Distrito Federal, activo desde principios de los setentas hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? Por su habilidad en medio campo, por ser un tipo rudo y encarador, pero más que nada por aquel penal.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en las fuerzas básicas del extinto Atlético Español, que había tomado la franquicia del Necaxa. Con los Toros disputó el torneo nacional de reservas y debutó en aquel equipo a principios de los setentas. En la 75/76 estuvo a préstamo jugando para Veracruz y al siguiente año se marchó al Atlético Potosino donde alineó como titular y marcó varios goles. Ese año acompañó al Atlético a la liguilla por el título y le marcó goles a América y Chivas, aunque el club tunero quedó fuera de la final. Aún así se vovlió a mudar de ciudad, esta vez a Monterrey, donde jugó casi todos los encuentros de dos temporadas, anotó cinco goles en cada una y llegó a la liguilla de la 78/79 otra vez sin alcancar el partido más importante. En esa época tuvo su primer llamado a Selección Nacional. Luego de aquel paso por Rayados regresó a San Luis y estuvo activo durante la 79/80, jugando y aportando goles.

La 80/81 la continuó en San Luis, pero a la mitad de la temporada partió a Chivas, para tratar de mejorar el rendimiento del equipo en la liga anterior. Con él y las incorporaciones de Jaime Pajarito y Rigoberto Cisneros, Guadalajara alcanzó la liguilla por el título, aunque se quedó fuera de la final. En la 82/83 el equipo tomó forma y con el talento de Samuel Rivas y Roberto Gómez Junco, se formó un equipo en el que El Vaquero era el 10 por excelencia del rebaño, aportando toda su experiencia al ataque. En la liguilla Guadalajara se topó con América en la Semifinal y con gran actuación de Cisneros vencieron 3-0 a las Águilas en la vuelta, para enfrentarse a Puebla, que tras el empate global, se alzaría con su primer título en una larga tanda de penales en la que Cisneros pidió el primer tiro y marcó.

La siguiente liga Chivas regresó a la final, esta vez en la que fue la mejor temporada del Vaquero, que marcó 16 goles en el calendario regular y uno más para vencer a Pumas en semifinales, siendo el mejor goleador del equipo por delante del joven delantero Eduardo de La Torre. Así llegó Chivas contra el América líder de la competencia tras un 3-1 en el Jalisco, que aunque se veía difícil de remontar en el previo, se antojaba ciertamente posible cuando Armando Manzo fue expulsado por cometer penal a Ricardo Snoopy Pérez. Cisneros, como siempre, puso la pelota en el manchón penal. El resto es historia, Zelada voló y el Estadio Azteca se volcó eufórico para corear el nombre del portero argentino que unos minutos después saldría en hombros, campeón. La siguiente temporada lo puso en camino de la redención, cuando se encontró otra vez contra el acérrimo rival en Cuartos de Final. Tras un 2-0 en contra en el Jalisco, se cometió otro penal en favor de Chivas. Cisneros no dudó, pidió el cobro como acostumbraba, llevaba 8 goles esa temporada y  buscaba su revancha. Sin embargo trató de engañar a Miguel Zelada y falló, una vez más. El técnico tuvo que cambiarlo entre la rechifla y no alineó en la vuelta.

¿Qué fue de él? El estigma pudo más, no volvió a Chivas, jugó durante los torneos cortos de la 85/86 en Irapuato, pero tras tener adeudos con la directiva se negó a jugar un partido del torneo México ’86 y se retiró. Se ha mantenido en el futbol con bajo perfil, ha sido titular del Deporte en el Municipio de Silao, Guanajuato y según el periodista Enrique Ballesteros, ha probado suerte como estratega en el Atlante-Avante de Cuarta División.

Algunos Datos: Cuando fue seleccionado por México, jugó como extremo izquierdo, que no era su posición. No se pudo adaptar y quedó fuera de la convocatoria de José Antonio Roca para el mundial de Argentina ’78.

En la temporada de la final, 83/84, a sus 30 años fue el mediocampista más goleador de la liga, aún así no fue llamado a la selección de Bora Milutinovic, que según el propio Cisneros, tenía demasiados americanistas.

Antes de aquellos dos fallos se le consideraba un maestro para ejecutar las penas máximas, había tirado 16 y sólo había fallado uno, contra Atlas en una goleada a favor de Chivas.

Ese Clásico Tapatío de la 83/84 acabó 4-0, Edgardo Codesal marcó esa tarde 3 penales, dos a favor de Chivas, los dos tirados por Cisneros, que falló el que hubiera puesto el 5-0.

Como les decía, era de carácter fuerte. En un partido contra unión de Curtidores, en León, fue expulsado por insultar y encarar al árbitro, según palabras del silbante Ro­ber­to Do­mín­guez:

En esa oca­sión me dio or­gu­llo que ex­pul­sé a Eduar­do Cis­ne­ros por ha­ber­me in­sul­ta­do al mar­car­le una fal­ta.
– No seas pen­de­jo, ár­bi­tro. ¿Qué es­tás mar­can­do?
Me aton­té en no guar­dar la cé­du­la de ese par­ti­do.

En la Semifinal de la 82/83, cometió una falta sobre Norberto Outes que desencadenó una batalla campal que terminaría hasta con patadas voladoras.

En entrevistas posteriores a la final, Eduardo Cisneros aceptó la culpa de haber hundido al equipo tras su fallo.

Con dos goles en liguillas para Chivas, se encuentra a la par de otros clásicos como Fernando Quirarte y Daniel Guzmán en esas instancias jugando con el Rebaño.

Estadísticas. Marcó entre 1975 y 1985, 65 goles. Clubes. ¿? Atlético Español, 75/76 Veracruz, 76/77 Atlético Potosino, 77/78 y 78/79 Monterrey, 79/80 Atlético Potosino, 80/81 a 84/85 Guadalajara, 85/86 Irapuato.

Video. Acá los Cuartos de Final, ahí por el minutp 6:20′ se ve la decisión que tiene al correr por el balón en la pena máxima, aunque erró al tratar de engañar a Zelada.

Tlaxcala es, luego del Distrito Federal, la entidad de la república con menor extensión territorial y futbolísticamente hablando, es parte del grupo de trece estados que nunca han tenido futbol de Primera División, ni un ratito. Además es uno de los estados menos reconocidos de México, apenas se pueden mencionar sobre él que tiene una producción notable de arboles frutales, El Día de Muertos y Los Carnavales, además de una asociación común con el Imperio Tlaxcalteca, que en épocas de La Conquista fue el único que traicionó al Imperio Mexica del Valle del Anáhuac, según la oxidada historia oficial que todos aprendimos en la primaria y que es casi la misma desde hace 70 años (hoy en día ya no hace esa mención específica y se habla de varios Imperios libres que se unieron en contra del de Moctezuma). También tienen el Museo Nacional del Títere, mas eso a nadie le importa.

Pero me estoy desviando del tema. El futbol en Tlaxcala ha sido poco y realmente sólo se distinguen un par de equipos en su historia; el de mayor tradición, Los Lobos de Tlaxcala y un fugaz Guerreros de Tlaxcala más reciente. Ambos tuvieron por casa el Estadio Tlahuícole, ubicado en Tlaxcala, Tlaxcala, que tiene un aforo máximo de entre 5,000 y 10,000 personas (a saber), lleva el nombre de un guerrero prehispánico de las Guerras Floridas y en donde hoy en día se celebran partidos de diversos deporte y conciertos masivos.

Los Lobos de Tlaxcala.

Fueron creados a mediados de los setentas con talento joven, para disputar el campeonato de Tercera División. Recibieron el mote de Lobos y un uniforme verde por el que también se les conocía como el Escuadrón Verde. Los frutos llegaron pronto y en la 78/79 accedieron a la liguilla por el ascenso, dirigidos por René Reyes. Esa liguilla se jugaba con otros 4 rivales, en partidos recíprocos y el mejor posicionado ganaba el ascenso a la Segunda División. El rival más cercano fueron los Leones de Río Blanco, que igualaron a 7 puntos con Lobos, que había ganado 3, empatado 1 y perdido 2. Sin embargo la victoria del 6 de mayo de ese año los puso adelante por diferencia de goles; 10 anotados por 7 recibidos y celebraron en casa la promoción.

Para el reto de Segunda se logró un convenio de cooperación con América y llegó a la dirección Antonio Jasso, ex-jugador de Zacatepec, seleccionado nacional del Mundial de Chile ’62 y hasta miembro del equipo nacional de los centroamericanos de béisbol unos años antes. Sin embargo la temporada no fue exitosa y el acuerdo con las Águilas se echó para atrás. En la 80/81 se tuvo que pedir apoyo del Puebla para que esa institución ayudara en las finanzas y con jugadores jóvenes, aún así la temporada tampoco fue exitosa y luego de la 81/82 el equipo acabó último de la tabla general y descendió, además los dueños no pudieron más con los gastos y traspasaron al equipo al IMSS, que se hizo cargo de él en la recién creada Segunda B.

Con la nueva administración llegaron nuevas instalaciones en el Centro Vacacional la Trinidad y más talento joven, que contaba con experiencia de varios equipos como Oaxtepec y Atlante, que también eran administrados por el Seguro Social. La 82/83 fue la primera campaña en la que clasificó a la liguilla, pero no alcanzó la final. Ese año el IMSS también puso ahí de manera temporal la franquicia de los Tuberos de Veracruz, en Santa Cruz, Tlaxcala. Ese equipo también competía en Segunda B y recibió el mote de Santos, pero tras ese año se mudó a Laguna, para convertirse en el Santos Laguna.

Poco tiempo después el Seguro Social empezó a desprenderse de sus equipos (el gusto duró poco) y finalmente el equipo acabó por descender una vez más a Tercera. Actualmente se mantienen en esa división, jugando en el Grupo III de aquella rama bajo la dirección del también Diputado Local, Facundo Zempoaltecatl. Además el año pasado se creo un equipo nuevo: Águilas del Altiplano, que juega en el Estadio Santa Cruz IMSS y oficialmente se conoce como el Real San Cosme, equipo al que reemplazó y que jugaba en el mismo estado. Como curiosidad los últimos dos clásicos tlaxcaltecas los ganaron los Lobos.

Guerreros de Tlaxcala.

Guerreros.

Antes del Apertura ’03 el equipo de Primera A de Oaxaca, supuestamente dirigido por Grupo Pegaso y que recibía el nombre de Pegasos (aunque la gente mejor les llamaba Chapulines), fue cambiado de nombre a Industriales por apenas dos semanas, pero apareció de pronto en Tlaxcala bajo el mote de Guerreros y fue registrado como filial del Irapuato. Así que de repente el estado tuvo por primera ocasión la posibilidad de llegar a Primera División. El equipo era prácticamente el mismo que competía en tierras huastecas. Esa temporada el Tlahuícole presentó una media de 3,000 personas por partido y hasta lució a tope en ciertos encuentros. El equipo se estrenó jugando como visitante contra el Tapatío y acabó empatando 1-1 en la primera fecha, el primer gol de los Guerreros lo marcó Juan Manuel Guerra, que jugó en Tigres y varios equipos de Primera A. El primer partido como local ocurrió hasta la tercer jornada y el resultado fue el mismo empate a uno, con gol del argentino Christian Morales, para los tlaxcaltecas.

El torneo de los Guerreros transcurrió con muchos empates, su primer victoria llegó hasta la fecha trece, como locales, frente a Tigrillos y culminaron su torneo benjamín al fondo del Grupo Uno, pero evitaron el sótano general que le correspondió a Rivera Maya y Jaguares de Tapachula. Aquella temporada su mejor anotador sería el mismo Christian Ariel Morales, ex de Rosario Central. En el Clausura ’04 regresó el equipo con un poco más de garra y aunque volvió a quedar al fondo de su grupo hizo 20 puntos y quedó en lugar 17 (de 20), evitando el descenso. En esa temporada sus delanteros más efectivos serían el brasileño Ademilson Correa, ex de Botafogo y Josías Ferreira, también carioca, ex de Gremio de Porto Alegre y que había disputado el torneo anterior con Irapuato, ambos con 7 dianas.

Sin embargo el equipo sería mudado otra vez de casa y se convertiría en los Pioneros de Ciudad Obregón (también duraron un año), aún bajo el mando de Pegaso. Tras la desaparición se dio a conocer que además del ya citado corporativo, el accionista principal era un personaje de nombre desconocido, que por igual tenía intereses con el Celaya de la misma división y el Irapuato, de Primera. La Federación nunca hizo más por dar a conocer los datos del dueño, en una entrevista para Señor Futbol, un periodista dio a conocer que se trataba de un empresario de Guadalajara, que siempre se veía con varios escoltas personales y viajaban en camionetas negras de vidrios polarizados, que no se sabía su nombre, era bajo de estatura, usaba gafas obscuras y era conocido por la gente del club como El Señor. Finalmente este individuo misterioso se fue con su gente y se llevó el futbol de Tlaxcala. El último partido que jugarían los Guerreros sería contra Colibríes de Morelos, en un empate a dos , de la última fecha.

Y bueno, ese es todo el futbol que ha habido en Tlaxcala. De vez en cuando Puebla ha jugado partidos en esa ciudad y también, creo, existen las Panteras de la Unión Tlaxcala y Dragones de Tlaxcala, en la cuarta división amateur, que se suman a un equipo llamado Guerreras de Tlaxcala, haciendo representación en el futbol femenil.

Video. Pues no puedo hacer mucho, pero si les interesa he acá un video de los actuales Lobos tirando los penales contra los Avispones de Chilpancingo.

Si te gustó esta entrada, tal vez te guste una similar sobre el futbol en San Luis. ¡Comenten!

A veces, uno sólo necesita un día de suerte para cambiarte la vida. Nuestro protagonista de hoy lo tuvo, hizo un gol que en Pachuca jamás se va a olvidar, de rebote, con la entrepierna o con los huevos, pero lo hizo. Estaba en el momento justo, en el lugar preciso. Se trata de un jugador que a pesar de su larga trayectoria y un sinfín de camisetas sólo rindió a tope durante unos cinco torneos cortos, acá en México. Aunque dejó mal sabor de boca a muchas aficiones, cuando quiso o pudo, demostró fuerza y rapidez en la chancha, suficientes para marcar goles importantes y ser un delantero que preocupaba a la defensa rival. Con ustedes: Alejandro Rubén Glaría González.

¿Quién era? Un atacante nacido en Argentina, en Bella Vista Buenos Aires. Activo desde principios de los noventas hasta mediados de la década pasada.

¿Porqué se le recuerda? Más que nada por el título en Pachuca, en gol de oro y otros dos tantos en la ida.

¿Cómo fue su carrera? La empezó probandose en las fuerzas básicas de San Lorenzo de Almgro, sin suerte. Lo dejaron fuera porque le faltaba físico y no logró quedarse. Tras esa decepción se probó en el Club Atlético San Miguel, que disputaba el torneo de Primera B Nacional (2nda). Allá logró quedarse y debutar  a los 17 años, en la 89/90. Tras ese año y algunos goles decidió probar suerte en el futbol andino y en tres años estuvo jugando con Santiago Wanderers, Universidad Católica, Alianza de Lima y Coquimbo Unido, un torneo con cada uno, sin consolidarse en ningún lado pero dejando cierta impresión para seguir consiguiendo contratos. Para la 94/95 llegó a Cobreloa y tuvo su mejor actuación, quedando tercero de la tabla de goleo (el campeón fue El Matador Marcelo Salas) y renovó contrato. Tras otro año en Chile decidió regresar a Argentina para jugar en C.D. Banfield, con el que decendió a Primera B Nacional en su primer año, casi siempre como suplente.

Decidió quedarse tras el descenso en la 97/98 y se convirtió en referente de la delantera. Ese logro fue suficiente para que Pachuca decidiera contratarlo esperando en él un delantero capaz que les ayudara a alejarse del descenso. El Invierno ’98 debutó entrando de cambio y poco a poco se fue ganando el puesto titular, al cual respondió con 11 goles que alejaron por fin al fantasma de Primera A del equipo tuzo. El Verano ’99 empezó con el mismo ímpetu y alcanzó a ligar ocho encuentros anotando, sin embargo las lesiones y los problemas musculares empezaron a afectar su rendimiento y se perdió varios partidos. En Invierno ’99 tuvo una temporada regular, entró de cambio en varias ocasiones y en la liguilla fue sustituido en todos los encuentros, sin embargo eso no le impidió anotar los dos goles de la ida con los que Pachuca empató a Cruz Azul en el Hidalgo. Los Tuzos lograron mantener el empate en el Estadio Azul, Glaría entró en el segundo tiempo y justo antes de los dos minutos de tiempo extra marcó el Gol de Oro y Pachuca fue campeón por primera vez, ever.

Luego de aquel gran momento tuvo una mala racha el siguiente torneo y anotó sólo 2 goles, por lo que buscó un cambio de aires en Puebla, donde hizo algunos goles para ayudar a mejorar el porcentaje del equipo poblano, pero no renovó por falta de compromiso. De ahí pasó a Pumas y aunque aportó otros 8 goles en el Verano ’01 en su segunda temporada volvió a rendir poco y tuvo problemas con la directiva, por lo que se quedó sin equipo. Así que el Verano ’02 solamente reforzó a Morelia para la Libertadores, en la que marcó algunos tantos y ayudó a Monarcas a llegar hasta Cuartos de Final, donde perdería contra América. En Apertura ’02 se ganó la confianza de Jaguares, pero tras anotar poco y ganarse una severa expulsión, recaló en la filial de Tapachula para el Clausra ’03.  Luego de ese último torneo en México intentó resurgir en Talleres de Córdoba, pero vio la banca todo el torneo y optó por retirarse.

¿Qué fue de él? Tras el retiro jugó un par de años para el Nautico Escobar en el torneo Intercountry de Futbol del Norte de Argentina, una división amateur bastante organizada, donde incluso fue goleador del campeonato y obtuvo un ascenso de categoría. Luego de aquello se le ha visto en los Drafts como promotor de jugadores argentinos.

Algunos Datos: Es hijo de un ídolo de San Lorenzo, Rubén Oscar Glaría, que jugó con Argentina la Copa del Mundo de Alemania ’74 y que luego de algunos años se retiró en Racing de Avellaneda.

Su apodo El Hueso, en realidad era El Huesito, porque el original pertenecía a su padre. El C.A. San Miguel, donde debutó, alguna vez fue entrenado por Oscar Glaría, aunque no en ese año.

El único campeonato de goleo que ganó durante su trayectoria lo obtuvó el año de Primera B con Banfield, cuando marcó 30 goles. Aunque también fue máximo goleador de Copa Chile con Cobreloa.

Como les decía en Jaguares sufrió una expulsión muy sonada, luego de que el árbitro Paul Delgadillo le mostrara la tarjeta roja fue a encararlo dándole pechazos al silbante, eso aunado a los insultos, le ganaron seis partidos fuera.

Luego de retirarse trató de jugar en el Kimberly de Mar de Plata en la Tercera División Argentina (regionales) pero no vio acción ni un minuto.

En 1993, durante su paso por Coquimbo hizo el gol del año de la liga cuando anotó de tacón, de escorpión, bombeado, por arriba del portero, al ángulo. En entrevista comentó sobre aquel gol:

Lo puedo hacer mil veces más, que no va a salir (La Nación, 2005)

Antes del partido de vuelta de la final el jugador aceptó (más tarde) estar enojadísimo con el entrenador Javier Aguirre, que lo sentó para la vuelta y lo metió después, como revulsivo. Luego del título las rencillas se olvidaron, pues resultó la técnica arriesgada del Vasco, que hoy en día ya no haría por nada del mundo, según yo.

Mucho antes de debutar, era mascota del Club San Lorenzo de Almargo, cuando niño.

Cuando estuvo en Lima sólo duró cuatro meses jugando y resindió su contrato regresando todo el dinero que había cobrado, pues la violencia del país y los atentados con bombas del partido comunista Sendero Luminoso, lo sacaron de sus casillas.

En su carrera previa a México se topó con algunos jugadores que más tarde serían estrellas en nuestra liga, entre ellos José Saturnino Cardozo en la U. Católica y Mauro Camoranessi en Banfield.

Estadísticas. En México participó en 132 juegos, anotando 50 tantos. De esos completó 45 únicamente, consiguió 24 tarjetas amarillas y 2 rojas. Clubes: 89/90 San Miguel, 90/91 Santiago Wanderers, 91/92 U. Católica 1992 Alianza de Lima, 1993 Coquimbo Unido, 1994 a 1996 Cobreloa, 96/97 y 97/98 Banfield, Invierno ’98 a Verano ’00 Pachuca, Invienro ’00 Puebla Verano e Invierno ’01 Pumas, Verano ’02 Morelia (Libertadores), Apertura ’02 Jaguares de Chiapas, Clausura ’03 Jaguares de Tapachula, 2003 Talleres de Córdoba.

Video. Pues el que le valió 4 años de contratos en México. Decidan ustedes si fue con la entrepierna o le dolió más.

Homero Simpson comentaría; ¡La bola en la ingle, la bola en la ingle! ¿y ustedes?

Glorias Pasadas: ¿Qué fue de Héctor Miguel Zelada?

Publicado: 25 febrero 2011 de Damián García en América, Atlante, Futbolistas

El de hoy rebasa los límites de la fama y es considerado uno de los máximos ídolos para la afición americanista, especialmente la que vivió al equipo de los ochentas. Era un portero argentino con presencia, habilidad y reflejos que ganó la impresionante cantidad de tres campeonatos y además, puede presumir de ser campeón de la Copa del Mundo, poca cosa. Héroe en grandes batallas y de melena inconfundible, nuestro protagonista no necesita tener mayor introducción. Con ustedes: Héctor Miguel Zelada Bertoquí.

¿Quién era? Un guardameta argentino, de la provincia de Maciel en San Jerónimo, Santa Fe. Activo desde finales de los setentas hasta finales de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? Por ser considerado el mejor de su época, el ídolo de la afición, el protagonista de los posters y las revistas, el líder de la defensa. Especialmente recordado además por aquel penal que le detuvo a Chivas en la final 83/84.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó desde niño, jugando siempre como portero en los llanos cerca de su casa y en las selecciones regionales, de ahí surgió la posibilidad de integrarse a las fuerzas básicas del Club Rosario Central, en las que se ganó el llamado a la selección argentina Sub-19 con la que disputó el Juvenil Sudamericano de 1975. Ese mismo año logró debutar en Rosario contra Unión de Santa Fe, dejando su meta en ceros. Con los rosarinos jugó 3 temporadas y disputó 92 partidos hasta 1978, año en el que se integró a las Águilas del América.

En Coapa despuntó desde el inicio y en su primer temporada, la 78/79, tuvo la oportunidad al quitarle la titularidad a Pedro Soto al final del torneo y jugar completa la liguilla por la final. Después de aquel primer año su fuerza en el equipo creció y no se perdió ningún partido de la siguiente temporada, aunque también se quedó fuera de la final durante la liguilla. Mantuvo su nivel y jugó casi completas las siguientes temporadas, entre 1981 y 1983 jugó dos semifinales, aunque no pudo evitar que su cuadro cayera ante Tigres y Chivas, respectivamente.

Su revancha con América llegó pronto y en la 83/84 se enfrentaban a Chivas en la final, ahí Zelada tuvo uno de sus más grandes momentos al detener un tiro penal de Eduardo Cisneros, mediocampista del Rebaño, cuando el partido iba 0-0 y habían perdido a Armando Manzo por expulsión, por lo que se trataba de una atajada clave para obtener el campeonato. La siguiente temporada se enfrentaron a Pumas en su segunda final consecutiva y Zelada colaboró de forma muy importante para mantener el empate en Ciudad Universitaria, por lo que se disputó el desempate en La Corregidora y ahí América conquistó el bicameponato. Después de aquel torneo volvió como titular a su tercera final consecutiva, contra el Tampico-Madero de Segio Lira en el medio torneo PRODE ’85 y una vez más fue clave para remontar un 4-1 del partido de ida.

Tras el tricampeonato recibió su primer llamado a la Selección Mayor de Argentina, justamente para disputar la Copa del Mundo de México ’86 como tercer portero de la albiceleste, pero aunque no jugó, se coronó campeón junto a Maradona y compañía. Luego de aquel gusto, regresó a América y se mantuvo jugando, aunque poco a poco las lesiones lo empezaron a alejar del marco en la 86/87, por lo que al próximo año se marchó al Atlante. Con Los Potros tuvo una buena temporada y aunque siguió perdiéndose de algunos encuentros ayudó a conseguir el subliderato general y a jugar una liguilla más. Finalmente estuvo más activo en la 89/90, pero al terminar tuvo que ser sometido a 4 cirugías y optó por retirarse a los 32 años, muy pronto, no sólo para un portero sino para un jugador de cancha.

¿Qué fue de él? Se ha mantenido siempre ligado al Club América. Es considerado Directivo Honorario y parte del Salón de la Fama de la institución. Mantiene carrera como Promotor y ha sido parte de varias transferencias águilas (buenas y malas), además de traer eventos a México como el Showbol. El año pasado fungió como Director Deportivo del Municipio de San Juán del Río, Querétaro, sin embargo fue separado del cargo por rumores vinculados a la corrupción.

Algunos Datos: Es el único campeón del mundo que no había sido llamado a la selección Argentina antes del Mundial, ese año Carlos Bilardo el técnico albiazul solicitó las instalaciones del América para concentrar a su selección, por lo que el llamado de Miguel servía como agradecimiento a la directiva y a la afición, además de reconocimiento a la carrera de Zelada en México.

De hecho, el portero se mantuvo como desconocido en Argentina, nunca volvió a ser llamado y casi no aparece en las anécdotas, filmaciones o fotografías de aquella Selección Argentina.

En México ganó tres veces consecutivas el Citlalli al mejor portero del año, de hecho, los analistas lo han considerado en varias ocasiones como el mejor portero de la década de los ochentas.

Como promotor también ha tenido ciertos escándalos. Alguna vez fue acusado de repartirse 550,000 dólares entre cinco representantes por la venta del chileno Oscar Rojas al América, lo que desembocó en una guerra de declaraciones contra el entonces presidente Pérez Tauffer, pues según Héctor él no había estado involucrado en la operación, pero sí otros cuatro promotores ex americanistas.

También enfrentó un proceso judicial por golpear y herir a su chofer, del cual salió libre tras pagar fianza en 2004.

Ostenta el segundo lugar en apariciones en liguilla, con 49, por detrás de Alex Aguinaga. Aunque cabe mencionar que le tocó disputar varias liguillas por el título, en las que se tenían que jugar 6 partidos (3 rivales, ida y vuelta) en dos grupos y el ganador iba a la final.

Antes del mundial de México ’86, Bora Milutinovic, técnico mexicano, habló a la prensa de su deseo por que Miguel Zelada se naturalizara y jugara para el Tri. El cambio de nacionalidad no se llevó a cabo, más allá del deseo de jugar por Argentina, en esa época estaba muy mal visto que jugaran extranjeros por México, misma razón que alejó a otras estrellas de aquel entonces del proceso.

Era apodado Cabezón, pero en ese equipo de América también jugaba Jose Antonio Cabezón Luna, que parece de lejos tener la cabeza más grande, por lo que seguramente aquello contribuyó a diluir el apodo. Algunos otros le decían Petiso.

Cuando se estrenó en Rosario Central tenía apenas 18 años y además, en ese entonces había alrededor de veinte canteranos que debutaron, lo cual habla de mucha competencia y resalta las habilidades del argentino.

Sólo otro portero campeón del mundo ha jugado en nuestra liga; Ricardo Antonio Lavolpe, también como tercer portero, también sin minutos.

En entrevistas ha dicho que para él su mejor recuerdo es aquel penal que detuvo contra Chivas, más allá de su participación en el Mundial. Y como no. Ese día salió héroe de la Final del Siglo, entre lagrimas, cargado en brazos, de un Azteca eufórico que coreaba su nombre.

En aquel Sudamericano juvenil al que asistió si jugó, 3 encuentros, ese sería el último Sudamericano Sub-19, pues se acoplarían a la regla general de Sub-20 al año siguiente. Argentina quedó tercero.

Estadísticas. En México jugó aproximadamente 350 partidos y acumuló 3 expulsiones. Clubes 1975 a 1978 Rosario Central, 78/79 a 87/88 C.A. América, 88/89 y 89/90 C.F. Atlante.

Video. Acá un video con bastantes atajadas, por todos lados, e imágenes de las primeras dos finales. Si se fijan, el narrador de Hazaña Futbol se equivoca en su fecha de llegada al club.

¡Portero, Portero! ¡Comenten, Comenten!

Éste es un episodio que ya me habían pedido por ahí, bastante recordado, no sólo por los aficionados de La Franja, sino por cualquiera que haya visto futbol a finales de los noventas.

Trenevski, seleccionado macedonio.

Antes del torneo de Invierno ’98 Puebla dejó el sobrenombre de Ejecutivos y retomó el de Camoteros, aquello luego de que su presidente, el señor José Abed, vendiera la franquicia poblana. El anterior dueño -Abed- era un empresario que se dedicaba con mayor entusiasmo al automovilismo y que pareciera, nunca gustó del futbol, por lo que luego de poco tiempo al frente anunció la venta de Puebla, de la filial de Tampico y hasta avisó su retiró de todas sus actividades deportivas, por cuestiones de edad (a la fecha sigue al frente de la Federación Mexicana de Automovilismo). En el currículo de este personaje, hoy en día, encontramos que fue socio de Vuelamex, una compañía aérea que trató de continuar a TAESA, otra aerolínea que había sido suspendida tras dos accidentes trágicos por falta de mantenimiento y era propiedad de su hermano.

Así que este empresario ejemplar vendió al equipo completo, con todo y jugadores menos uno, Gerardo Rabajda, un portero que había tenido una excelente campaña, del cual conservó su carta durante la negociación pues los nuevos dueños, entre ellos Francisco Bernat (detenido por fraude hace unos meses), no alcanzaban la cifra que pedía Abed por el club y les condonó tres millones de dólares a cambio de los derechos de Gerardo, que pensaba recuperar al vender al uruguayo. Lo único que lograron fue truncarle un año de carrera al guardameta y al que lo suplantó, Alejandro García, que luego de un torneo de recibir los gritos de la afición en su contra (¡Rabajda, Campos o Schumacher!) no volvió a jugar en Primera. El técnico poblano entonces, Raúl Cárdenas, otrora tricampeón con Cruz Azul y campeón con América, había dado recientemente de baja al resto de los extranjeros del plantel durante el cambio de directivas y se fue a Europa Oriental para traer cinco refuerzos del Viejo Continente . Además decidió no adquirir ningún elemento mexicano durante los dos Drafts que hubo aquel verano.

La nueva directiva no tuvo más que presentar a los jugadores europeos y la prensa hasta los apodó como La Quinta Balcánica, entonces se recibió la noticia con cierta expectativa, pues no faltó quien augurara grandes cosas a La Franja, pues recientemente Croacia y Yugoslavia habían tenido papeles por demás interesantes durante la Copa Mundial de Francia ’98. Sin embargo el rendimiento estuvo muy por debajo de lo esperado. Tras seis meses en México, cuatro volvieron a Europa y sólo uno continuó por apenas un año. El equipo perdió 12 partidos y sólo ganó 2, por la mínima. Quedó en el fondo de la tabla general y con serios problemas de descenso, que finalmente cobraron factura al siguiente año. Además se descubrió que cada extranjero percibía alrededor de 20 mil dólares mensuales y se rumoreaba que solo habían sido scauteados por video. Entonces las sospechas recayeron sobre Raúl Cárdenas, que les había traído, versión que confirmaba la nueva directiva. De cualquier forma, parece difícil pensar que aquellas contrataciones se lograran sin el consentimiento de Abed y que no fueran parte de un plan para traer jugadores libres y sacar mayor valor a la venta.

Pero, ¿quiénes eran estos europeos y que tan malos eran?

Milec Knezevc. Nació en Belgrado, Yugoslavia (que luego sería Serbia y Montenegro, actualmente Serbia). Venía del K.S.V Waregem de la segunda división de Bélgica y jugaba en la línea defensiva como lateral derecho. Se esperaba que cumpliera en labores defensivas y se acoplara al ataque, alineó de titular en 4 partidos y durante todos ellos tuvo que ser retirado por lesión, de hecho en los últimos tres no duró ni el primer tiempo completo. Tras su paseo en México se incorporó al SEO de Belgrado, al Spartak Varna de Bulgaria, al Saratov de Rusia y acabó su carrera en el Szczakowianka Jaworzno de la cuarta división de Polonia. Hoy en día es Director Deportivo y de Juveniles del F.K. Internacional de Serbia, un club de futbol/escuela que compite en las divisiones amateurs de aquel país. Acá una imagen actual y hasta su licencia de entrenador avalada por la UEFA.

Dejan Pekovic, También de nacionalidad serbia y nacido en Belgrado, que era la ciudad más grande de la antigua Yugoslavia.  Jugó en el Partizán de Belgrado, fue campeón de la liga yugoslava en la 95/96 y había pasado por el Royal Standard de Liège, el club más exitoso de Bélgica. Era delantero y se esperaba de él suficiente potencia física para desequilibrar, siendo el cambio ideal para alguno de los otros tres atacantes europeos. Y ciertamente entró de cambio por sus compatriotas, tres veces en total, una de defensa (supongo que no podían explicar su posición ideal) y se fue sin goles, pero con dos amarillas que se ganó en tan sólo 135 minutos. Luego del sueño americano se enroló en su primer club, el F. K. Budocnost de Pudgorica, que juega en la First League de Montenegro. Luego pasó por el Apollon de Chipre, el Lombardo de Bulgaria y acabó su carrera en el Szombathely Haladás de la segunda división de Bulgaria. Hoy en día no encontré su paradero, pero creo que probablemente fue confundido por Dejan Petkovic, un serbio que jugó en el Real Madrid, con el mismo éxito que el nuestro en Puebla.

Viktor Trenevski. El único que no era serbio, pero sí yugoslavo. Nació en lo que ahora es la República de Macedonia. Al igual que Pekovic venía de ser campeón con el Fudbalski Klub Partizan, había jugado las eliminatorias previas del Mundial de Francia ’98 para la selección macedonia. Se suponía que sería el alma creativa de Puebla y se le otorgó el número 10, para alinearle detrás de los otros dos delanteros balcánicos. Jugó intermitente la temporada y su equipo perdió 8 de los 9 encuentros que disputó. En el último encuentro de aquel Invierno ’98 por fin encontró ritmo y Puebla empató 2-2, Viktor puso una asistencia y anotó su único gol, de tiro libre. De cualquier modo huyó al final del torneo y se marchó al F.K. Sileks de su país. Siguió algunos años en selección y finalmente acabó en el futbol de Eslovenia, jugando en varios equipos y finalmente en el Nafta Lendava de la impronunciable primera división eslovena. Se retiró hace un par de años y actualmente es una agente registrado de la FIFA.

Aleksandar Janjic. Otro joven de Belgrado. Venía del F.C. Carl Zeiss Jenna de la tercera división alemana y había estado en el RAD Beograd, de Serbia. Al igual que Pekovic y Trevenski surgió de las fuerzas básicas del F.K. Budocnost Podgorica de Montenegro. Se suponía un delantero potente y habilidoso, bueno por arriba, por su altura. Tuvo muchos más minutos que sus compañeros, especialmente porque había que usar los cambios en sus compatriotas, cuando no en él. Sólo se perdió un partido pero completó únicamente la mitad de sus encuentros por agotamiento. Al final de la temporada aportó un gol y una asistencia. De recuerdo se llevó una amonestación. Al regresar a Europa volvió al F.K. RAD y jugó un par de años allá antes de su retiro. Luego estuvo colaborando en el cuerpo técnico del mismo club y actualmente entrena al F.K. Bezanija, de Nueva Belgrado, que compite en la segunda división de Serbia.

Vojimir Sindic. También serbio, era el más desconocido de todos, lo cual es decir bastante. Cuando lo trajeron estaba jugando en el F.K. Hajduk Beograd de la tercera división serbia. Cabe resaltar que en 1992 se había probado sin éxito con el Club Deportivo Logroñés de España, que jugaba entonces en Primera. Sin embargo, fue el más activo y el, digamos, más exitoso. Estuvo dos temporadas en México, lo cual de menos le libró de los bombardeos de la OTAN a Serbia y Montenegro en 1999. Este pelirrojo no se perdió ningún encuentro de la temporada y casi todos desde el once inicial, aunque también había que sacarlo la mitad de las veces, por cansancio. Aprovechó todos esos minutos para marcar dos goles, aunque uno fuera de penal contra Santos. Así estaría Puebla que decidieron quedárselo una temporada más o acaso el no se dejó regresar a las divisiones inferiores de su país. En Verano ’99 salió a la cancha en el primer partido de la temporada, salió de cambio y ya sólo jugaría los últimos minutos de dos encuentros. Uno de ellos el último partido de ese Puebla en Primera División, al entrar por el Coreano Rivera en una desesperadísima táctica del entrenador José Marí Bakero por ganar el partido que finalmente marcó el descenso de La Franja. Sindic fue cortado cuando Puebla resucitó previa compra de Unión de Curtidores y regresó a su tierra, para jugar en el F.C. Jedinstvo de la ciudad de UB, Serbia. Actualmente es Manager de ese mismo equipo, que juega en la tercera división, para un pueblo de 6,000 habitantes.

Cabe mencionar que ese año jugaron 6 ex-yugoslavos en México, contando al verdaderamente bueno Zdenko Muf de Tecos, pues los demás eran unos troncos que no sabían nada de México, que tal vez no aprendieron nada de español y que los que menos tienen la culpa son ellos, que seguro atesoran con cariño su experiencia internacional. En realidad se trata de un caso más de los directivos piratas de nuestra liga, que se aventaron la puntada de contratar a todo un paquete de paquetes.

Video. Que me gustaría más que tener un gol, pero no. Acá un recuento de aquel Invierno ’98, cuando se hace mención a Puebla podrán ver de reojo a Vojimir festejando un gol, nomás.

Píquenle a compartir aquí abajito o no.