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Samba purépecha.

El de hoy es un jugador brasileño, que vino como un desconocido a Morelia en 1999 y comenzó a marcar goles. Tantos que llegó a ser el segundo romperedes histórico del Morelia y entró al «top ten» de anotadores brasileños de Monterrey. Con ustedes: Alexsandro Fernandes Xavier.

¿Quién era? Un delantero de Recife, Brasil. Activo desde los noventa y hasta finales de los dosmil.

¿Por qué se le recuerda? Por su velocidad, su destreza para el remate y su importancia con las dos camisetas que vistió en México. Fue campeón con ambos equipos, además.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en el futbol amateur, jugando en el «Combinado Futebol Clube» de «Águas Compridas»; un barrio popular en Olinda, Recife. En fuerzas básicas fue defensa, pero debutó profesionalmente con el «Clube Náutico Capibaribe» ya como delantero. Ahí estuvo seis años y su mejor temporada fue en 1994, cuando marcó doce goles en el Campeonato Pernambucano; llegó a la final de ese torneo y anotó otros nueve en el «Brasileirao Serie A».

De ahí pasó una temporada por el «Sport Club do Recife» y otra en el «Mogi Mirim», de la ciudad del mismo nombre. En 1999 fue negociado a Morelia, a saber cómo o por qué, pero resultó un gran fichaje. Por Monarcas debutó con un torneo de siete goles y se hizo de un lugar en la delantera. En el Invierno 2000, formó parte de una escuadra inolvidable y al lado de figuras como Ángel Comizzo, Darío Franco, Flavio Davino, José Antonio Noriega, Javier Lozano y Carlos Pavón consiguió el campeonato en la final contra el Toluca de José Saturnino Cardozo. Alex marcó en el juego de ida y falló en la tanda de penales que definió el título.

Su mejor temporada goleadora la tuvo en el Apertura 2002, al lado de Adolfo Bautista en la delantera. Marcó trece goles y fue el segundo en la tabla de goleo, aunque quedó lejísimos del campeonato de goleo que se llevó el mismo Cardozo con veintinueve tantos; récord en torneos cortos. Con ese desempeño salió para Monterrey como refuerzo de lujo. En Rayados fue titular habitual junto a Guillermo Franco y en su primer torneo alcanzó la final, justo contra su anterior equipo. Aunque no anotó, jugó los dos partidos y festejó otro título.

Durante el Apertura 2004 tuvo una lesión en la rodilla que lo dejó fuera de las canchas durante el resto del torneo y el Clausura 2005. Regresó a Brasil a recuperarse en el Mogi Mirim, sin jugar, y volvió para el Apertura 2005. Jugó poco, pero marcó cuatro goles y justo antes de la final contra Toluca sufrió una lesión que lo dejó sin jugar el partido por el trofeo.

Estuvo entre el retiro y el regreso durante varios «drafts». La directiva no podía venderlo ni contar con él. Se fue a Brasil para recuperarse, pero allá se volvió a lesionar en un juego informal. Para el Clausura 2007 se le esperaba en la concentración y de plano ni llegó. En el Apertura del mismo año tuvo otra oportunidad, hizo una buena pretemporada y marcó un último gol oficial, contra Necaxa. Pero otra lesión lo tuvo en la banca casi hasta el final d la competencia. Desplazado de la delantera por el chileno Humberto Suazo, ese fue su último torneo.

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Bossa quebradita

¿Qué fue de él? Aunque el Veracruz se interesó por sus servicios para el siguiente año, regresó en definitiva a Brasil y poco se ha sabido de él de este lado del mundo. En Mediotiempo dicen que juega futbol playa y en Vavel que entrena a las fuerzas básicas de algún equipo de su ciudad. Lo cierto es que la Asamblea Legislativa de Recife, Pernambuco, le otorgó en 2015 un reconocimiento a su carrera como atleta y pueden verlo acá, sosteniendo su diploma.

Algunos datos Su última lesión la sufrió en un encuentro contra Jaguares, en un choque de cabeza a cabeza contra Edoardo Isella. En una de esas típicas burradas de liga mexicana, alguien lo dejó volver al campo sólo para que se desmayara en medio del juego y le metiera un susto a todo el estadio.

No se llevaba tan bien con sus entrenadores. Con Rubén Omar Romano se supo que tenía diferencias irreconciliables y Miguel Herrera un día dijo en entrevista que «él (Alex) siempre salía con sus cosas».

En total vivió tres finales contra el Deportivo Toluca y perdió dos.

En Brasil, durante su época en el «Náutico», también perdió dos finales del campeonato estatal y vivió un descenso a la Serie B.

En esa temporada de 1994 apareció la tabla de goleadores en el quinto lugar, detrás de delanteros como Rivaldo.

Sus goles número 99 y 100 los anotó contra América. Después de eso sólo anotó uno más, ese contra los Rayos. Le alcanzan para estar entre los 90 mejores anotadores de la liga.

Marcó cuatro veces en clásicos regiomontanos y en total, a los Tigres les anotó diez en toda su carrera.

Sin embargo, al equipo al que más se surtió fue a Tecos de la UdG, con once dianas.

Es nacionalizado mexicano, aunque el pasaporte lo obtuvo al final de su carrera y nunca aspiró a la selección. Eso sí, cuando viajaba a Brasil llevaba tortillas.

En México le apodaron «Brinquitos».

Estadística Brasil: Clube Nautico Capibaribe, 1990/96; Sporte Clube do Recife 96/97; Mogi Mirim; 98/99. México: Morelia Invierno 99/Apertura 2002 (72 goles); Monterrey Clausura 2003/Apertura 2005 y Apertura2007 (30 goles).

Video

Acá la vuelta de la semifinal del Clausura 2003 con Monterrey, con su único (pero importante) gol en esa liguilla; el que mató cualquier esperanza de Tigres de remontar.

Hace poco revisamos el pasado de un gran portero americanista, Miguel Zelada, que se convirtió en héroe al detener un penal en la llamada Final del Siglo, contra Chivas. Hoy toca buscar en el otro lado de la anécdota, pues detrás de un gran héroe siempre es necesario un gran villano. Nuestro protagonista es un medio mexicano, habilidoso, que se encontraba en uno de los más importantes picos de su carrera y que tras ese error, pagó el alto precio de desaparecer del futbol nacional. Sin mayor presentación, con ustedes: Eduardo Cisneros Manrique, El Vaquero.

¿Quién era? Un mediocentro originario del Distrito Federal, activo desde principios de los setentas hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? Por su habilidad en medio campo, por ser un tipo rudo y encarador, pero más que nada por aquel penal.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó en las fuerzas básicas del extinto Atlético Español, que había tomado la franquicia del Necaxa. Con los Toros disputó el torneo nacional de reservas y debutó en aquel equipo a principios de los setentas. En la 75/76 estuvo a préstamo jugando para Veracruz y al siguiente año se marchó al Atlético Potosino donde alineó como titular y marcó varios goles. Ese año acompañó al Atlético a la liguilla por el título y le marcó goles a América y Chivas, aunque el club tunero quedó fuera de la final. Aún así se vovlió a mudar de ciudad, esta vez a Monterrey, donde jugó casi todos los encuentros de dos temporadas, anotó cinco goles en cada una y llegó a la liguilla de la 78/79 otra vez sin alcancar el partido más importante. En esa época tuvo su primer llamado a Selección Nacional. Luego de aquel paso por Rayados regresó a San Luis y estuvo activo durante la 79/80, jugando y aportando goles.

La 80/81 la continuó en San Luis, pero a la mitad de la temporada partió a Chivas, para tratar de mejorar el rendimiento del equipo en la liga anterior. Con él y las incorporaciones de Jaime Pajarito y Rigoberto Cisneros, Guadalajara alcanzó la liguilla por el título, aunque se quedó fuera de la final. En la 82/83 el equipo tomó forma y con el talento de Samuel Rivas y Roberto Gómez Junco, se formó un equipo en el que El Vaquero era el 10 por excelencia del rebaño, aportando toda su experiencia al ataque. En la liguilla Guadalajara se topó con América en la Semifinal y con gran actuación de Cisneros vencieron 3-0 a las Águilas en la vuelta, para enfrentarse a Puebla, que tras el empate global, se alzaría con su primer título en una larga tanda de penales en la que Cisneros pidió el primer tiro y marcó.

La siguiente liga Chivas regresó a la final, esta vez en la que fue la mejor temporada del Vaquero, que marcó 16 goles en el calendario regular y uno más para vencer a Pumas en semifinales, siendo el mejor goleador del equipo por delante del joven delantero Eduardo de La Torre. Así llegó Chivas contra el América líder de la competencia tras un 3-1 en el Jalisco, que aunque se veía difícil de remontar en el previo, se antojaba ciertamente posible cuando Armando Manzo fue expulsado por cometer penal a Ricardo Snoopy Pérez. Cisneros, como siempre, puso la pelota en el manchón penal. El resto es historia, Zelada voló y el Estadio Azteca se volcó eufórico para corear el nombre del portero argentino que unos minutos después saldría en hombros, campeón. La siguiente temporada lo puso en camino de la redención, cuando se encontró otra vez contra el acérrimo rival en Cuartos de Final. Tras un 2-0 en contra en el Jalisco, se cometió otro penal en favor de Chivas. Cisneros no dudó, pidió el cobro como acostumbraba, llevaba 8 goles esa temporada y  buscaba su revancha. Sin embargo trató de engañar a Miguel Zelada y falló, una vez más. El técnico tuvo que cambiarlo entre la rechifla y no alineó en la vuelta.

¿Qué fue de él? El estigma pudo más, no volvió a Chivas, jugó durante los torneos cortos de la 85/86 en Irapuato, pero tras tener adeudos con la directiva se negó a jugar un partido del torneo México ’86 y se retiró. Se ha mantenido en el futbol con bajo perfil, ha sido titular del Deporte en el Municipio de Silao, Guanajuato y según el periodista Enrique Ballesteros, ha probado suerte como estratega en el Atlante-Avante de Cuarta División.

Algunos Datos: Cuando fue seleccionado por México, jugó como extremo izquierdo, que no era su posición. No se pudo adaptar y quedó fuera de la convocatoria de José Antonio Roca para el mundial de Argentina ’78.

En la temporada de la final, 83/84, a sus 30 años fue el mediocampista más goleador de la liga, aún así no fue llamado a la selección de Bora Milutinovic, que según el propio Cisneros, tenía demasiados americanistas.

Antes de aquellos dos fallos se le consideraba un maestro para ejecutar las penas máximas, había tirado 16 y sólo había fallado uno, contra Atlas en una goleada a favor de Chivas.

Ese Clásico Tapatío de la 83/84 acabó 4-0, Edgardo Codesal marcó esa tarde 3 penales, dos a favor de Chivas, los dos tirados por Cisneros, que falló el que hubiera puesto el 5-0.

Como les decía, era de carácter fuerte. En un partido contra unión de Curtidores, en León, fue expulsado por insultar y encarar al árbitro, según palabras del silbante Ro­ber­to Do­mín­guez:

En esa oca­sión me dio or­gu­llo que ex­pul­sé a Eduar­do Cis­ne­ros por ha­ber­me in­sul­ta­do al mar­car­le una fal­ta.
– No seas pen­de­jo, ár­bi­tro. ¿Qué es­tás mar­can­do?
Me aton­té en no guar­dar la cé­du­la de ese par­ti­do.

En la Semifinal de la 82/83, cometió una falta sobre Norberto Outes que desencadenó una batalla campal que terminaría hasta con patadas voladoras.

En entrevistas posteriores a la final, Eduardo Cisneros aceptó la culpa de haber hundido al equipo tras su fallo.

Con dos goles en liguillas para Chivas, se encuentra a la par de otros clásicos como Fernando Quirarte y Daniel Guzmán en esas instancias jugando con el Rebaño.

Estadísticas. Marcó entre 1975 y 1985, 65 goles. Clubes. ¿? Atlético Español, 75/76 Veracruz, 76/77 Atlético Potosino, 77/78 y 78/79 Monterrey, 79/80 Atlético Potosino, 80/81 a 84/85 Guadalajara, 85/86 Irapuato.

Video. Acá los Cuartos de Final, ahí por el minutp 6:20′ se ve la decisión que tiene al correr por el balón en la pena máxima, aunque erró al tratar de engañar a Zelada.

Este nuevo jugador viene de una buena recomendación de nuestro lector Diego, vía Facebook.

Su paso en este país fue errante, un torneo por equipo y tres en total. Con apenas año y medio en México el delantero de hoy logró hacerse de nombre a pesar de su rendimiento o más bien, ya lo traía consigo cuando llegó. Recordado por su apodo, por ese apellido alemán que comparte con uno de los más grandes de todos los tiempos o por su físico rudo, poco estético, adornado de una cabellera larga con bandita, nuestro protagonista nunca dejó de correr y defender los colores de sus equipos. Si bien su esfuerzo no siempre era traducido en goles logró algunos, que acá todavía suenan. Con ustedes: Victor Javier Muller El Carucha.

¿Quién era? Un atacante argentino originario de la región che de Paraná, Entre Ríos. Activo en México durante breves periodos a principios de este siglo.

¿Porqué se le recuerda? En Argentina, por ser considerado uno de los más feos jugadores y en México, también, pero además en Pumas fue una especie de talismán de los segundos tiempos.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó desde niño jugando para el club local Paraná, de ahí encontró su camino para jugar profesionalmente con el Club Atlético Patronato, también de Paraná, con el que disputó desde 1993 el Torneo Regional y el Argentino A, que es uno de los dos campeonatos de tercera división de aquel país. Ese equipo le dio la proyección para llegar a la Primera División con el  C.A. Colón de Santa Fe en ’95. Allá estuvo dos años y se fue ganando un lugar en la delantera titular, incluso en el Clausura ’97, en el que alcanzaron el sub-campeonato, lo más cerca que ha estado Colón del título.

Luego de aquella temporada pasó a Newell’s Old Boys un torneo, regresó a Colón por otro y se fue dos temporadas a Chacarita Juniors, donde se convirtió en su delantero estrella. Con ese currículo el Monterrey se fijó en él para remplazar a Pedro Pineda que recién había dejado al equipo y adquirió su carta. En Rayados jugó casi toda la temporada, usualmente de cambio, pero sólo pudo anotar un gol, por lo que el técnico Benito Floro pidió su salida. Después de ese paso en nuestro país jugó en Vélez Sarsfield y disputó la Libertadores, luego anduvo bien en Chacarita Jrs. otra vez, por lo que Pumas se interesó en sus servicios y lo obtuvo a préstamo para el Verano ’02. Con la UNAM empezó con el píe derecho y marcó 4 goles en sus primeros 4 partidos como revulsivo, por lo que se fue ganando la titularidad y acabó marcando 8 tantos, incluidos 2 de liguilla que llevaron a los universitarios hasta las semifinales de aquel torneo.

Sin embargo su buen rendimiento no le valió la continuidad y aunque había arreglado un año más de contrato, un extraño error el el Draft no le permitió ser registrado, por lo que tuvo que volver a Argentina, a jugar en Gimnasia y Esgrima de la Plata y tras actuar incluso en la Copa Sudamericana regresó por última vez a México, esta vez con Pachuca. Con Los Tuzos jugó 12 partidos y marcó 6 goles, también alternando con la banca, pero una vez más aquello no sería suficiente para convencer a los directivos y salió a préstamo una vez más al Chacarita Jrs por un año. Luego encontró lugar en El Municipal de Guatemala y allá estuvo dos años, en los que ganó cuatro campeonatos, antes de salir con destino final al club que lo vio nacer, el Patronato de Paraná. Allá ayudó a conseguir el ascenso de cuarta a tercera división y el último que logró el club, a segunda, para retirarse antes de jugar ese primer torneo en Nacional B, el año pasado.

¿Qué fue de él? No se ha hecho a la idea del retiro y a principios de este año se hablaba de que estaba interesado en volver al Club Atlético Patronato de los Jóvenes Católicos, para ayudarlos a buscar el ascenso a primera.

Algunos Datos: Su apodo Carucha, viene de un cierto parecido con un jugador de River, Ernesto Carucha Corti, pero más bien se refiere a que ambos jugadores tienen la cara muy grande y por eso el término.

Otro apodo que sostuvo fue El Diablo, según él acuñado por un entrenador de juveniles que decía que Victor aparecía de la nada para marcar goles cuando su equipo lo necesitaba. A pesar de la anécdota y un tatuaje que se hizo en el brazo -de un demonio- no logró que el mote pegara.

En total en Argentina marcó 72 tantos, una cifra bastante razonable.

Estando en Municipal de Guatemala se enfrentó a su viejo equipo en la Copa de Campeones CONCACAF, Monterrey, al que les marcó un gol en una apretada victoria 2-1 sobre los guatemaltecos. Al final Carucha acabó como tercer mejor delantero de la competición.

En alguna ocasión El Gráfico, una publicación argentina de futbol, lo propuso a votación como uno de los jugadores más feos del campeonato pampero, siendo él el ganador de la encuesta.

Acerca de aquel incidente con la revista comentó:

Salí y dije, no importa como es uno por fuera, lo lindo lo traes por dentro y cuando uno conoce a la persona ya no lo hace por la cara, sino por lo que es uno. (Periódico Reforma, 2002)

En Pumas como les decía, se volvió talismán, era el favorito de Hugo Sánchez para entrar de cambio. Ese año solo anotó dos cuando entró de titular.

El origen de su apellido y su familia es efectivamente, alemán, aunque no guarda relación con Gerd Bomber der Nation Müller, el octavo goleador de todos los tiempos según la FIFA.

Monterrey nunca logró vender su carta, estuvo a préstamo desde el 2000 hasta que finalmente ganó su libertad como jugador al entrar al Torneo Argentino B (Cuarta División).

Logró anotar en todos los grandes torneos continentales; Copa Sudamericana, Copa Mercosur/Merconorte, Copa Libertadores y Copa CONCACAF. Incluso anotó en la Copa UNCAF con Municipal, que es un torneo interclubes de Centroamérica, donde fue campeón en 2004.

Antes de llegar a Guatemala también vio la posibilidad de ir a Emiratos Árabes, aunque en realidad quería regresar a México.

Estadísticas. En México acumuló 13 amarillas en 47 partidos y marcó 15 goles, siendo únicamente 16 veces titular. Clubes 1993-1995, C.A. Patronato de Paraná, 1995-1997 Colón de Santa Fe, 1997 Newell’s Old Boys, 1998 Colón de Santa Fe, 1998-1999 Chacarita Juniors, Verano ’00 Monterrey, 2000-2001 Vélez Sarsfield, Verano ’02 Pumas, 2002 Gimnasia y Esgrima de la Plata, Clausura ’03 Pachuca, 2003-2004 Chacarita Jrs, 2004-2006 Municipal de Guatemala, 2007-2010 C.A. Patronato de Paraná.

Video. Un largo resumen de la semifinal del Clausura ’03, en el que hay varias imágenes de sus ataques, aunque al minuto 1:10 del video, Carucha marca el empate temporal.

No sean gachos, no canten; ♪ Tomás, Tomás, que feo estás ♪ ¡Mejor comenten!

Glorias Pasadas ¿Qué fue de Euzébio?

Publicado: 16 febrero 2011 de Damián García en Futbolistas, León, Leones Negros, Rayados
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En Santos.

En los setentas nació un club que ahora vive en la Liga de Acenso, que está tratando de volver desde hace poco. Eran los Venados de la UdG cuando andaban en la Tercera División, se volvieron Leones cuando fueron invitados a Segunda y cuando debutaron en Primera, recién comprada la franquicia del Torreón, fueron bautizados como Leones Negros. El mote hacía ilusión a los tres brasileños de color que defendían la camiseta felina, tres jugadores que aún recién llegados del campeonato carioca dieron excelentes resultados y se volvieron ídolos de la afición. Nuestro protagonista de hoy es uno de ellos, uno que antes de venir a México compartió la delantera titular con el mismísimo Pelé en los míticos Santos. Con ustedes: Carlos de Jesús Euzébio.

¿Quien era? Un centro delantero brasileño, originario de Sao Paulo, activo durante los setentas y hasta mediados de los ochentas.

¿Porqué se le recuerda? Por su gran aportación a los subcampeonatos de los Leones Negros en los setentas, por su velocidad y destreza.

¿Cómo fue su carrera? La comenzó jugando en la Liga Juvenil Infantil local con el União Barbarense, aunque después de esa experiencia se alejó del deporte para estudiar y trabajar, pero en algún momento, buscando mejorar la situación económica de su familia, decidió regresar al futbol y volvió a probarse para los albinegros de Barbarense, a los que rápidamente convenció y con quienes disputara el Campeonato Paulista de Primera División en 1968. Ahí continuó hasta que en 1972, luego de un paso fugaz por el club Esportiva de Guarantinguetá, lo llevaron a probarse con Santos de São Paulo, donde disputó el torneo de 1973 y fue campeón ese mismo año, ganándose con sus actuaciones el puesto como titular en la delantera, jugando al lado de Pelé.

Luego de aquel año, en que saltó a la fama, tuvo ofrecimientos para quedarse en Santos, e incluso se le consideraba candidato para la Selección Nacional, pero a los veintidós años decidió emigrar a México para jugar la primer temporada de los Leones de la UdG (74/75). Ese año colaboraría en la obtención de 42 puntos, que eran bastante buenos para un equipo benjamín, que tan pronto como el siguiente torneo, alcanzarían su primera final. Esa campaña marco 6 goles mas uno en la semifinal contra Monterrey, además de que alineó casi todos los juegos, sin embargo no pudo evitar que al final cayeran contra América.

Su siguiente temporada marcó más goles, 11 en total (además de otro en liguilla) y los Leones regresaron a la final, aunque esta vez los Pumas les arrancarían la corona con único gol de Cabinho, que hasta la fecha en Guadalajara aseguran era fuera de lugar. Ese equipo siguió compitiendo a alto nivel en esos años, fue apodado El Equipo que Nació Grande y aunque se quedó en Ya Merito, Euzébio fue figura ahí hasta la 81/82, cuando al final dejó el equipo para ir a Monterrey por una temporada, la única en la que no aportó ninguna anotación, razón por la que dejó la aventura regia para llegar en la 83/84 a León. En los Esmeraldas unió fuerzas con Cabinho y asistiendolo en varias ocasiones formaron una dupla interesante, que le valió el título de goleador al Cabo en la 84/85, tras la cual regresó a su país para disputar una última temporada, la 86/87 con su antiguo club el Barbarense, al que ayudó a quedar 3ro en la Segunda División Brasileña.

En Leones, aunque no se nota.

Qué fue de él? En Barbarense trabajó como entrenador de juveniles por muchos años y eventualmente se volvió un empresario exitoso, manejando un negocio de reciclaje en Sao Paulo, donde lamentablemente el año pasado falleció en un accidente automovilístico, apenas con 58 de edad. (Q.E.P.D).

Algunos Datos: Aunque se reconocía como un delantero que tenía buen dribling, que era veloz y le pegaba con las dos piernas, reconocía que su peor cualidad era el cabeceo, que según él es fundamental en un delantero.

En los equipos que defendió, jugó en todas la posiciones del campo delante de la media cancha.

Cuando estaba en la UdG estudiaba francés, porque no pudo revalidar la licenciatura en Cultura Física que inició en su país.

En alguna ocasión, cuando a Pelé le preguntaron por su compañero, O Rei contestó que en él podrían encontrar su subtituto por calidad y cualidades.

Fue campeón de la Copa Concacaf 1978 con Leones Negros, aunque en ese torneo fueron declarados tres campeones, uno por cada zona; UdG en Norteamérica, el Defense Force de Trinidad y Tobago por el Caribe y el CSD Comunicaciones de Guatemala por Centroamérica. Todo porque no se pudieron poner de acuerdo para hacer la ronda final.

En la semifinal de zona de aquel torneo ganaron en partido de ida y vuelta a Pumas, 2-0, en lo más parecido a una revancha que obtuvieron, pues no sólo los eliminaron en la final, sino que la UNAM los sacó en Cuartos de Final de la liga mexicana ese mismo año.

En 2007 recibió la medalla al mérito Zumbi dos Palmares , en Brasil, por su contribución a la lucha contra el racismo y la proliferación de la cultura afroamericana en la sociedad.

En Monterrey hubo otro Eusébio, mejor conocido como La pantera Negra, nacido en Mozambique y de nacionalidad Portuguesa, considerado uno de los mejores jugadores lusos de todos los tiempos, uno de los mejores 10 goleadores de copas del mundo y el 9no de todos los tiempos de la FIFA.

En su último año en León llegó también a liguilla, pero perdió la semifinal, otra vez contra Pumas.

Su hijo, Carlos Rodrigo Euzébio, tenía tres meses durante la 77/78, por lo que probablemente nació en México, aunque no siguió los pasos de su padre y se convirtió en cura, oficiando actualmente en una iglesia de Sao Paulo.

El que si está empezando su carrera en el futbol es su sobrino Alan Euzébio, en el Internacional de Porto Vehlo.

Estadísticas: En México marcó 56 goles, con 8 expulsiones directas. Clubes: 1968 a 1973, Uniao Barbarense, 1973 Esportiva de Guarantinguetá, 1973 y 1974 Santos, 74/75 a 80/81 Leones Negros UdG, 82/83 Rayados de Monterrey, 83/84 y 84/85 León.

Video. Pues como siempre, no encontré algo conciso. En este partido, al minuto 00:48′ del video, podrán verlo rematar con fuerza al arco, pero el portero detiene el esfuerzo.

Época de grandes peinados.

El otro día un buen lector, Cempazúchitl, hacía una pregunta bastante correcta: ¿porqué la mayoría de nuestros jugadores fracasaron o acabaron pobres? Tengo que decir que la intención del blog no es dejar fuera a los triunfadores, sino darle espacio a los olvidados, cuya gran mayoría son relegados porque sencillamente fracasaron o no llegaron al estrellato y además, siendo honesto, generan más entradas al blog. Por ejemplo; nuestro jugador más buscado es Filiberto Fulgencio. Pero sí hay casos distintos. El de hoy fue un rematador con suerte y olfato de gol, que ganó una liga, tuvo cuatro torneos a gran nivel, jugó en selección, fue a un mundial y lleva varios años como directivo de uno de los clubes más regulares y exitosos de nuestra liga. Con ustedes: Luis Miguel Salvador López.

¿Quién era? Un delantero espigado, chilango, activo profesionalmente durante los noventas.

¿Porqué se le recuerda? Por sus años en los Potros de Hierro del Atlante, cuando su generación se acercó al estilo del Futbol Total, que injustamente llamarían Lavolpista. También por ser uno de esos delanteros desesperantes en la Selección y otros equipos, pues aunque hacía goles se ganó abucheos en todos los equipos que militó

¿Cómo fue su carrera? Como gran parte de su generación empezó su carrera en Potros Cuautla (o simplemente Cuautla), que jugaba en Segunda B bajo las riendas de Victor Manuel Vucetich como parte del sistema de reservas del Atlante. De ahí viajó a la recientemente adquirida franquicia de Potros Neza en la 88/89, que jugaría en lugar de los Correcaminos UAT en Segunda División. Junto a otros azulganas como Roberto Andrade fue campeón en su primer temporada, dirigido también por El Vuce, aunque no llegó con Neza a Primera División porque la franquicia fue vendida a Veracruz. Así se quedó en la banca de Atlante y debutó en la 89/90, aunque aquel equipo que tenía a figuras como Carlos Alberto Seixas, terminó por descender ese mismo año.

En la 90/91 los Potros confiaron en sus jóvenes campeones y de la mano de ellos obtuvieron una vez más el campeonato de Segunda contra Pachuca y regresaron al máximo circuito. La directiva buscó a Ricardo Lavolpe para su regreso y la experiencia de Ruben Omar Romano en la media y de Daniel Guzmán para la delantera, aunque Luis Miguel empezó a ganrse su lugar y marcó 11 tantos para olvidarse del descenso y alcanzar los Cuartos de Final. La 92/93 fue donde todo cuajó, Salvador cobraba los penales y hacía goles, luchó por el campeonato y cerró su cuenta en 25 tantos, aunque se perdió varios partidos al principio y final de la temporada. Aportó dos más en Cuartos de Final y jugó los 180 minutos de la final contra Monterrey.

Tras conseguir el campeonato superó su marca de goles con 27 tantos, aunque también perdió encuentros por las eliminatorias del mundial de USA ’94, en las que marcó 8 goles en 13 partidos. Llegó a la Copa del Mundo y disputó únicamente 10 minutos contra Irlanda, pues los titulares era Hermosillo, Zague y Luis García, además de que en la banca estaba Hugo Sánchez. Tras la temporada 94/95 salió de Atlante como gran contratación a Monterrey. Allá su rendimiento no fue el esperado y aunque su primer temporada fue el segundo mejor artillero, por detrás de Sergio Verdirame, en los primeros dos torneos cortos marcó sólo 6 tantos y se fue al Atlético Celaya para el Invierno ’97. Ahí fue una vez más el segundo mejor, aunque fuera con 4 goles por 6 de Emilio Butragueño. Continuó en Toros hasta el Invierno ’99, cada vez con menos goles y menos minutos, por lo que el Verano ’00 regresó a Atlante, jugó casi como titular y como al final no fue requerido para continuar, se despidió del equipo de sus amores con dos goles.

¿Qué fue de él? No duró más de un año sin trabajo y para el 2001 ya era vicepresidente del Club Monterrey. En Rayados ha estado detrás del título de Clausura ’03, con Daniel Pasarella, los dos subcampeonatos de Miguel Herrera y ahora como Presidente Deportivo los dos campeonatos de Vucetich en los torneos de Apertura ’09 y ’10.

Algunos Datos. Como les decía, a pesar de sus goles lograba desesperar a la afición, especialmente al final de su carrera. De vez en cuando le gritaban desde la tribuna: ¡Luis Miguel Fallador!

Cuando Atlante fue campeón Ruben Omar Romano ya había salido de Atlante, se reencontraría con Luis Miguel en una segunda etapa en Potros y luego más tarde en Celaya, ahora como su técnico, aunque ahí tampoco ganaron nada. Finalmente se toparían dos veces más, ya como directivo Salvador y Romano como entrenador, en dos finales: una frente a Morelia y otra contra Santos. Ambas las perdió el argentino, que realmente parece estar salado.

Es parte del Club de los 100, como se le llama a la lista de jugadores que rebasan los 100 goles en nuestra liga que es de, creo, 102 futbolistas.

En algún momento de su carrera, cuando militaba en Monterrey, fue pretendido por la MLS en la época que Jorge campos era estrella del Galaxy de Los Ángeles.

Ya como directivo tuvo varios problemas con quienes también fueran delanteros estrella de Rayados; el mexicano Antonio de Nigris (Q.E.P.D) y el brasileño Alex Fernandes, de quien pronto tendremos post en Glorias Pasadas.

En la temporada 93/94 se quedó a un gol del campeón de goleo; Carlos Hermosillo, el trofeo se definió en la última jornada, en la que el Grandote de Cerro Azul si logró marcar.

Su esposa, Maria Isabel Garza, es nieta de Eugenio Garza, miembro de la familia Garza Sada que fundó en Monterrey pequeños negocios como la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, Oxxo y actualmente controla FEMSA, que curiosamente es dueña de, justamente, Rayados.

Su carrera pareciera estar ligada al Edo. de México; su primer campeonato fue con Potros Neza, su primer gol contra Toluca y el último se lo hizo a Toros Neza.

Anotó en un clásico regiomontano muy recordado, de 1996, cuando Monterrey mandó a los Tigres a Primera División A tras ganar 2-1 con goles de Salvador y Verdirame.

En la Copa de Campeones de CONCACAF del 94/95, Luis Miguel anotó otros 7 goles que sirvieron para llegar a la final del torneo, aunque el título lo ganó el C.S. Cartaginés de Costa Rica, en el que fuera el título más importante de la historia de aquel club tico.

Cuando aún jugaba en Potros Neza, el equipo se enfrentó al Real Zaragoza de España en Querétaro, que entonces andaba en media tabla del torneo europeo. Un gol suyo venció al cuadro maño en los últimos minutos.

Estadísticas. En Primera División anotó 110 goles, jugó 252 partidos y completó 195, salió expulsado 3 veces y se ganó 26 amarillas. Clubes. 87/88 Cuautla, 88/89 Potros Neza, 89/90 a 94/95 Atlante, 95/96 a Verano ’97 Monterrey, Invierno ’97 a Invierno ’99 Celaya, Verano ’00 Atlante.

Video. Les hallé ese del Zaragoza, para que vean en acción a los campeones Potros Neza.

¿Alguna anécdota, broma, comentario? Échenlas.

Este post sale de una idea de David Ricardo, que ni lee el mugre blog, pero bien que opina. (Lo que sea de cada quien, fue buena idea).

La prensa escrita.

Los Cachirules son tal vez, el momento más vergonzoso del futbol mexicano en Copas del Mundo. Tratándose de un país que ha tenido que levantarse de ser el primer equipo en caer derrotado en un mundial, de tardarse 24 años para marcar el primer gol, 28 para hacer el primer punto y 32 para obtener la primer victoria, el escándalo llegó cuando todo parecía haberse superado; se había logrado el sub-campeonato juvenil de Túnez ’77, la Selección Mexicana de Argentina ’78 era la primera en partir con verdaderas esperanzas de victoria y aunque aquello no salió bien y además nos habíamos quedado fuera de España ’82, el desempeño de México ’86, el de Hugo Sánchez en Madrid, así como el de una gran generación de futbolistas, combinados con el gusto de haber sido la primera nación en repetir mundial en casa, parecían augurar un futuro brillante para El Tri.

Pero no fue así. El proceso se retrasó ocho años debido a un problema del que ya todos hemos oído; la FIFA mandó un comunicado advirtiendo a las selecciones juveniles sobre alinear jóvenes mayores a veinte años, en México se armó una selección juvenil con fechas de nacimiento alteradas, luego se regaló a la prensa un anuario oficial que traía las verdaderas, así un periodista -Toño Moreno- se fijó y lo denunció, luego todos empezaron a hacer reportajes y editoriales, finalmente la CONCACAF se dio cuenta y suspendió a la selección sub-20 por dos años. Luego, como acá no se dejaban de vender periódicos por el escándalo, nadie supo bien que hacer y en Zurich decidieron que el castigo lo ampliaban a la selección mayor. México se quedó sin mundial, sin olímpicos y con harto resentimiento.

Si la culpa es de la prensa, de la federación mexicana o la internacional, no viene al caso. El episodio ya se ha analizado varias veces y en junio de cada año que termine en ocho se hará un nuevo reportaje y se entrevistará a los federativos, que nunca dicen gran cosa, a los periodistas, que siempre hablarán de responsabilidad periodística y a los jugadores, que dirán que ellos eran muy chicos y que además, era una práctica de lo más común. Pero hay algo que yo si quiero rescatar; ¿Qué fue de esos 4 que oficialmente fueron cachados como cachirules?

Esta era la alineación titular del Cachirulazo.

Aurelio Rivera Bueno El Coreano: Fue el que tuvo la carrera más larga de los cuatro, incluso merecedora de un post aparte. Había debutado un año antes del escándalo en Tampico, en la 86/87 y ya empezaba a ganarse un lugar en el equipo titular. Tenía ya 23 años cuando jugó las eliminatorias para Arabia Saudita ’89 y era el capitán de la juvenil. Luego del cachirulazo regresó a La Jaiba, en donde continuó jugando por una temporada más. Consiguió luego su traspaso a Cruz Azul donde fue constante en la defensa durante dos años, hasta la 90/91. De ahí pasó a Puebla y en su primer año se consolidó como central, incluso llevando la banda de capitán de vez en cuando, acompañando al equipo hasta la final contra León, que lamentablemente perdería La Franja, en tiempos extras, con autogol del mismo Coreano y gol de Carlos Turrubiates.

En Puebla ganó una final de CONCACAF en la 91/92 y siguió siendo titular hasta la 93/94, cuando lesionó a Missael Espinoza por una fuerte entrada mañosa que le costó casi un año de suspensión. Luego de aquel incidente regresó al equipo y volvió a ser considerado, hasta la 95/96, cuando a mediados de la temporada atropelló a dos maratonistas mientras iba conduciendo en estado de ebriedad, por lo que fue enviado a la cárcel por casi dos años y aunque durante su tiempo en prisión era ridículamente ofrecido en el Draft, después de cumplir sentencia logró reincorporarse al Puebla de cara al Invierno ’97. Allá siguió jugando hasta Verano ’99 y para el próximo torneo reforzó a los Lobos BUAP, en donde se retiró al final del Verano ’01. Desde entonces ha colaborado en el Instituto del Deporte de Puebla, ha sido director técnico de Alacranes de Durango (1raA) y Ángeles de Comsbmra (2nda), auxiliar técnico en Guerreros de Tabasco (3ra) entre otros cargos como estratega, todos ellos enlistados como masajista o utilero, pues no tiene las credenciales correspondientes.

José de la Fuente Guzmán. Tenía 22 años durante las eliminatorias, había debutado en la 86/87 para Rayados de Monterrey, aunque había jugado pocos partidos en la defensa. La 88/89 fue su mejor temporada, disputando 20 encuentros, pero para la 90/91 tan sólo vio acción cuatro minutos, sin embargo en ese tiempo logró disputar cuatro clásicos regiomontanos, en los que Rayados ganó dos, perdió uno y empató otro. En uno de ellos salió expulsado aunque el partido lo ganó Monterrey 3-1. Durante su estadía allá le apodaban el Chorro y su hermano, Mario de la Fuente Guzmán, también tuvo un paso breve por el futbol. Luego de esa última temporada anduvo de regreso en inferiores y finalmente se quedó sin equipo. Actualmente no se le ha visto vinculado al futbol.

José Luis Mata Santacruz. Llegó directamente al Atlas en 1985 de donde saltó rápidamente a los entrenamientos del primer equipo, pasó un año por el Tepic de Segunda División y regresó para debutar en la 87/88 jugando algunos minutos. Tenía también 22 años cuando les descubrieron las actas de nacimiento apócrifas. Al regresar a Guadalajara continuó su ascenso y en la 88/89 logró marcar su primer gol contra el Atlético Potosino. La 89/90 fue su campaña más activa y marcó 5 goles en 30 juegos, aunque no logró consolidarse en la delantera. Siguió jugando con Los Zorros hasta la 92/93 y después pasó por Pachuca en la Segunda División, aunque allá tampoco logró impactar debido a las lesiones, por lo que finalmente optó por retirarse. En esos días se ganó un apodo que aún conserva: El Cachi, por obvias razones.

Luego de su retiro regresó a Atlas, en calidad de visor. Entrenó en varias divisiones inferiores de Los Zorros y completó el curso de entrenador, su experiencia en la dirección técnica lo llevó a dirigir en Querétaro (1raA), Cuervos Negros de Zapotlanejo (2nda) y el Mérida, también de Segunda División, donde ganó el ascenso a Primera A. Luego de aquellos equipos regresó a Atlas, en donde ha dirigido a Académicos, ha sido Auxiliar Técnico e incluso fue Técnico Interino y debutó en el máximo circuito antes de la llegada de Benjamín Galindo. Esta temporada se mantiene entre el plantel de entrenadores.

Gerardo Jiménez Cantú. Era uno de los más talentosos juveniles, tenía pasados los 20 años cuando ocurrió el desastre, incluso había anotado el último gol con el que la Sub-20 se ganó el boleto al Mundial de la especialidad. La carrera del Shaggy empezó también en Rayados de Monterrey, cuando decidió dejar la carrera de medicina para jugar en las inferiores. Ahí debutó en Primera durante la 86/87 aunque sólo disputó un partido contra Atlético Potosino. La siguiente temporada ganó algunos partidos más y luego del escándalo continuó su desarrollo, jugando de cambio, e incluso marcándole un gol al América.

Así continuó en Monterrey hasta la 93/94, que fue su mejor temporada, pues disputó 14 juegos como titular, otros 10 como cambio y respondió con 3 goles. Ese desempeño le ganó un lugar para reforzar al Tampico en la 94/95, aunque allá no dio los resultados que se esperaban y tras ese único año recaló en Pachuca, de Primera A. Con Los Tuzos tampoco encontró suerte y se fue cedido al extinto Atlético Hidalgo, donde también duró una temporada y después paró un año. Intentó volver con los Correcaminos UAT, pero jugando en Victoria se lesionó del pubis y se quedó fuera otro año. Antes de retirarse, en 1998, entrenó con Coyotes de Saltillo, pero optó por dejar el futbol por la paz.

Después del retiro fue invitado a un torneo mundial de reservas y de ahí pasó a las inferiores de Rayados, donde se encargó de la Sub-17 que disputó la Copa Dallas. Luego se fue a Cobras de Ciudad Juárez, también al mando de las reservas y después de la aventura fronteriza regresó a Rayados de Primera A, donde ha sido Auxiliar y Director Técnico. También debutó como interino en el máximo circuito durante el Apertura ’07, pasó por Veracruz en la Liga de Ascenso y actualmente conforma el cuerpo técnico de los Xoloitzcuincles de Tijuana, que bajo la dirección de Joaquín del Olmo defienden este torneo su corona de campeón del Apertura ’10 y su medio boleto a la Primera División.

El Coreano llegó a ser imagen del Puebla.

 

Video. No supe insertarlo, jeje. Les dejo un reportaje payaso y mamón de ESPN, que parece que dirigió el cuate que hacía Misterios Sin Resolver. Lo interesante son los primeros segundos, en los que se ven algunas imágenes del último partido que jugaron antes del castigo y el gol de Gerardo Jiménez.

Hay que hacer click acá para ver la primera parte.

Y acá para ver la segunda.

Anécdotas: Dante Daniel Martínez.

Publicado: 24 diciembre 2010 de Damián García en Anécdotas, Futbolistas, Rayados, Tigres

¿Que quién es Dante Daniel Martínez? Un padre de familia, trabajador y hombre de negocios -como muchos de nosotros- oriundo de Monterrey y lector de éste, su humilde blog. A diferencia de la mayoría de los asiduos futboleros que acá compartimos, él estuvo poco más cerca al futbol que aquí gustamos recordar, pues jugó en fuerzas básicas de Monterrey, en tercera división profesional con los Tigrillos UANL, en selección juvenil mexicana y hasta tuvo experiencia en el extranjero. Hoy se anima a contarnos un poco de esas Glorias Pasadas que él vivió, con la experiencia de un profesional, la sinceridad de un lector y la curiosidad de un aficionado.

¿En dónde naciste? En Monterrey, Nuevo León.

¿A qué edad empezaste a jugar futbol? ¿De niño jugabas otros deportes? A los 8 años, en un gran equipo de mi barrio que se llamaba el Inter-Inglés, ahí ganamos muchos campeonatos regionales. El futbol fue el único deporte que llamó mi atención.

¿Cómo llegaste a fuerzas básicas de Monterrey, te habías probado en otro equipo antes? Fue mi primer equipo, llegué por unos amigos que jugaban conmigo, ellos ya estaban en fuerzas básicas de Rayados y me animaron a probarme, el profesor José Ledezma (ex-jugador de Monterrey en los setentas) me dio la oportunidad, antes de eso represente varias veces a Nuevo León en torneos nacionales a nivel escolar

¿Qué posición(es) jugabas? En Rayados jugué de medio izquierdo, soy zurdo natural.

¿Cómo llegaste a la selección juvenil? Tenía apenas un mes de haber sido aceptado en Monterrey, en ese entonces se presentaron Alfonso El Pescado Portugal y Juan de Dios del Castillo a las instalaciones de Válvulas de Calidad de Fuerzas Básicas de Rayados, para dirigir visorías con fines de formar la selección sub-20, en esas pruebas participaron jugadores de equipos regionales como Tigrillos, Vaqueros y Coyotes de Saltillo, entre otros. Me escogieron junto a dos compañeros más.

Participaste entonces en el proceso rumbo al mundial de Portugal ’91, ¿jugaban partidos internacionales? Sí, en México jugamos con equipos de Primera División y otras selecciones como Estados Unidos y Guatemala.

¿Cómo es el ambiente en las selecciones juveniles, ¿había jugadores que ya hubieran debutado en Primera? Creo que sí, por citarte algunos; Héctor Hernández, Gustavo Gaytán, Luis Felipe Peña, Damián Álvarez, Mauricio Gallaga, Manuel Martínez, Pedro Pineda y Filomeno Díaz.

Jugadores como Isaac Terrazas o tú mismo se quedaron en el camino a ese mundial¿te pareció que la lista final fue justa? Como siempre en nuestro futbol existe demasiado favoritismo, a los que llegamos de provincia nos cuesta el triple de trabajo ganarnos un lugar, al igual que pasa en la selección mayor, pues al mundial de Sudáfrica 2010 no fue convocado ningún jugador del campeón Monterrey.

Alfonso Portugal fue técnico de equipos de Primera División y antes de eso campeón con América, ¿esas vivencias  las compartía para ayudarles en el proceso como futbolistas o era simplemente la experiencia que le daban la razón de mando? Sí las compartía, pero pasaba algo curioso, era su auxiliar Juan de Dios del Castillo quien tomó todo el liderazgo del proceso.

 

La Sub-20 rumbo a Portugal '91. Les invito a buscar a gente como El Matador o Pedro Pineda.

De ahí a E.E.U.U, ¿cómo fue el paso? Con Rayados disputé un juego de reservas en el Tec de Monterrey, ahí un promotor me invitó a jugar en Estados Unidos en la ciudad de Austin, Texas , con un equipo semiprofesional que se llamaba Austin Flyers.

¿En que liga jugaban? En la liga nacional de la  United States Youth Soccer Association (liga que se mantiene hasta el momento a nivel nacional), que era una liga de formación, fue año y medio antes que se fundara la MLS, en ese tiempo la liga profesional más fuerte era la MISL (Liga de salón), nosotros jugabamos en la Universidad de Austin.

¿Cuánto tiempo jugaste allá, en que posición quedaron? Jugué dos temporadas, siempre quedamos en las primeras posiciones, ¡pero nos eliminaban en las finales!

En esa época apenas se empezaba a dibujar lo que es la MLS actual, ¿qué tal era la vida para un futbolista extranjero y la recepción con el público? Me tocó alojarme con estadounidenses, me trataron de maravilla, solo sufrí un poco con los alimentos pero a ellos les encantaba la idea de que llegaran jugadores mexicanos. El americano en ese entonces empezaba a apasionarse mucho por el futbol, lo que más me sorprendió fue el talento y la pasión por jugar de las mujeres de allá, que empiezan desde muy niñas a jugar futbol.

En tu experiencia ¿qué tal se comparaba el nivel de ese país con los equipos y la competencia que tuviste en México? En México se juega como lo hace el futbolista latino, una combinación de técnica y buen trato al balón, en Estados Unidos en esa época se acostumbraba el juego de fuerza, rudeza y demasiado contacto físico, muy diferente a lo que vemos en ellos actualmente, ¡han avanzado una enormidad!

¿Conociste a más mexicanos que jugaran en los E.E.U.U.? Sí, pero la mayoría ya radicaban en Estados Unidos, de hecho había jugadores japoneses, italianos, colombianos y africanos.

¿El idioma es una barrera? ¿Aprendiste o sabías inglés mientras estabas allá? No lo fué, siempre me ha gustado el inglés y lo entiendo en un noventa por ciento aunque no lo hablo tanto, pero siempre tuve buena comunicación.

¿Tuviste más ofertas en E.E.U.U? Estando allá conocí a un promotor yugoslavo que me quería llevar a jugar a Los Angeles California, pero mi madre Q.P.D. y como toda mamá del mundo estaba angustiada, por lo que me pidió que regresara a Monterrey.

Luego de aquella experiencia en el extranjero, ¿en que equipo jugaste? Entré directamente a Tigrillos.

¿En fuerzas básicas es común haber jugado en los dos equipos grandes de Monterrey, ¿hay carrilla por eso? (Jeje), sí, cuando llegué a Tigrillos fue para probarme y me quedé, aunque a muchos de los que ya estaban ahí no les gusto, de hecho, apenas en el segundo interescuadras que jugué me lo dejaron saber con una entrada bastante dura, incluso me lastimaron los ligamentos de la pierna derecha.

¿Qué tal eran jugadores como Javier Lozano, Marco Antonio Ruíz o David Oliva en ese entonces? Eran grandes jugadores, El Chima Ruiz ya estaba en el primer equipo, Javier Lozano y David Oliva jugaron conmigo en Tigrillos, se entendían a la perfección en las jugadas. Lozano, a pesar de su físico, jugaba de maravilla, era increíble ver lo que hacía con el balón.

¿Qué tan fuertes son los entrenamientos en un equipo de Tercera División, había jugadores mayores? Nuestro entrenador era el uruguayo Federico Díaz, nos ponía entrenamientos muy duros en de montaña, gimnasio, etc… En ese tiempo se permitían hasta tres jugadores mayores.

¿Tienes alguna anécdota de Tigrillos? Si no mal recuerdo en un partido de final interzonas, en Valle Santiago, Guanajuato, el arbitro del encuentro fue totalmente localista, hizo lo que quizo (o lo que le dijeron que hiciera), expulsó a tres de los nuestros, repartió varias tarjetas amarillas, se burló de nosotros, nos echó encima a la afición con su actitud y sobre todo nos cortó el sueño de disputar el ascenso a Segunda División. Fue un partido muy intenso, creo que ese día pudo haber terminado en tragedia.

¿Cuántas temporadas disputaste en el campeonato de Tercera División? Tres temporadas.

¿Quién fue el jugador rival que más problemas te dio? Varios. En Tigrillos también jugué de central libero, ¡tuve mucho roce con los delanteros!

¿Qué tal se combina el estudio con el futbol en esas instancias, estudiaste mientras jugabas o después? Estudié todo el tiempo durante mi estancia en Tigrillos, nos exigían que cumpliéramos con la escuela, ahí combiné el entrenamiento con la preparatoria y la facultad (Contabilidad y Auditoría) llegó después.

¿Porqué escogiste esa carrera? En la Universidad me ofrecieron una beca deportiva para estudiar y todos mis compañeros de equipo estaban en contaduría, fue por eso.

¿A qué te dedicas actualmente? Con mi familia tenemos un negocio dónde comercializamos productos para snacks.

¿Cuándo decidiste colgar los botines profesionalmente? Cuando perdimos aquella semifinal en Valle Santiago, pues me desanimé mucho. Después estuve cerca de viajar a Guadalajara para hacer pruebas con el Atlas, pero decidí pasar, porque conseguí la oportunidad de laborar en una importante empresa cervecera de Monterrey, gracias a algunos contactos del futbol, y preferí esa opción. Incluso ya laborando ahí recibí una última oportunidad, cuando me ofrecieron un contrato en Tijuana para jugar en la Segunda División, aunque igualmente opté por dar las gracias.

¿Sigues jugando futbol? Actualmente juego en la PROFUSOC*, una buena liga de Monterrey (*Es una liga amateur en Monterrey, de muy alto nivel y varias divisiones, en la que incluso jugaron profesionales como Tomas Boy, Gerónimo Barbadillo o Aarón Gamál).

¿Si pudieras, cambiarías algo de tu experiencia en el futbol? No, nada, fue fantástico, el futbol me dio amigos, relaciones, salud (física y mental), además de que me formó como persona. Mis recuerdos desde niño hasta que dejé de jugar futbol profesional son maravillosos, simplemente el futbol es lo máximo.

¿Conservas amistades de aquellos tiempos? Sí algunos, pero casi con todos había una gran comunión.

¿A qué equipo le vas actualmente? Obviamente a mis Rayados, de Europa me gusta mucho el Barcelona.

¿Tienes hijos, sobrinos o familiares menores que se dediquen a esto?, ¿qué les dices? Mis sobrinos ni a las canicas juegan (jeje), cosa rara, porque tengo tres hermanos mayores que eran muy buenos para el futbol, por otro lado a mi hijo Diego Ivan apenas lo estamos enseñando, apenas tiene 6 años y espero que le guste tanto como a mí.

Por último y para cambiarle, ¿Tienes algún grupo(s) de música favorito(s) o alguna canción que quieras compartirle a nuestros lectores? Me gusta mucho la música en inglés, especialmente el  rock clásico de los ochentas, escuchen Just The Way You Are, de Billy Joel.

Pues así, siguiendo la recomendación, los dejo con algo del romántico y clásico Billy Joel de finales de los setentas. Espero que esta entrada haya despertado la curiosidad de quien, como yo, lo más cerca que estuvo de la Primera División fue disque-jugando en unas de esas pruebas que cobraban por entrar a cualquiera y luego no te dejaban jugar si llegabas sin espinilleras en regla (¡ah!, esa juventud impresionable).

¡Comenten o canten!